27 febrero 2012

DEL CORREO DEL BLOG

Enfrenta turbulencia aviación mundial en 2012
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) estima que ingresos bajarán a 4 mil 900 mmd


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Lunes 27 de febrero de 2012
Jorge Arturo López Gómez | El Universal

jorge.lopez@eluniversal.com.mx  

 La aviación mundial enfrenta en 2012 un panorama complicado y con mucha turbulencia por la incertidumbre económica internacional que disminuye el número de viajeros, la inestabilidad en el precio del combustible y una feroz competencia, factores que además, ponen en riesgo la existencia de las compañías aéreas como ocurrió con las dos europeas que desaparecieron apenas en los tres meses que van del año.

 Las ganancias de la industria en 2011 ascendieron a 6 mil 900 millones de dólares (mdd), pero en 2012 el volumen de esos beneficios no se podrá mantener y por el contrario, descenderá a 4 mil 900 mmd, de acuerdo con las proyecciones que plantea la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

 Tony Tyler, director general y consejero delegado de la IATA, anticipó en Bangkok que el momento más débil de la aviación mundial llegaría a finales de 2011 y se extendería en 2012 con un panorama económico global lleno de incertidumbre.

 “La aviación en el mundo y en México está complicada, todas las compañías aéreas han tomado medidas preventivas e implementado esquemas de austeridad, de hecho se prevé que en cinco años serán pocas las aerolíneas importantes que sobrevivan”, comentó Jorge Moya, apoderado legal de Avianca-Taca.

 Tan solo en los últimos cuatro meses, tres de estas empresas se declararon en quiebra, dos europeas: Spain Air en España, y Malév la línea aérea bandera de Hungría, y con ellas, la estadounidense American Airlines una de las tres más grandes de todo el mundo.

 El blindaje más efectivo que encontraron las compañías aéreas y hacia donde apunta la tendencia universal, son las alianzas y las fusiones como las que integran KLM con Air France e Iberia con British Airways en Europa; United con Continental en Estados Unidos, o Avianca con Taca y TAM con LAN en Sudamérica.

 “No creo que en México desaparezcan más compañías aéreas, si no crece el mercado es porque no hay mucha más oferta. Tampoco hemos perdido presencia, lo que perdimos desde la salida de Mexicana es mercado, porque nadie cubrió las rutas que dejó y las aerolíneas extranjeras, sobre todo las de origen estadounidense, sí incrementaron las frecuencias hacia nuestro país.

 “Ahora tenemos que a esperar de dos a tres años hasta que las aerolíneas nacionales crezcan su flota. Interjet, Volaris y Aeroméxico están comprando aviones pero el tamaño del mercado mexicano con todos los convenios bilaterales que tiene el país es enorme, y no tenemos capacidad para cubrirlo”, comentó Jorge Moya en entrevista.

 Por separado, Bart Pattyn, presidente y CEO de Coface, dijo que desde que Mexicana de Aviación dejó de volar, la aeronáutica nacional sí perdió presencia en las pistas internacionales, y además quedó relegada del rápido crecimiento que tuvo la industria en Latinoamérica con esos grandes grupos que se formaron en el cono sur.

 Tony Tyler ha solicitado a los gobiernos de todo el mundo que ante el turbulento panorama que se prevé, apliquen políticas que impulsen el crecimiento de la aviación en lugar de aumentar impuestos e imponer más cargas a este sector.

La presión del combustible

 Dirigentes de aerolíneas nacionales como José Luis Garza, de Interjet; José Luis Barraza, de Aeromexico y Juan Carlos Zuazua, de VivaAerobus, han mencionado que el acelerado incremento en el precio de la turbosina es uno de los factores que amenazan la permanencia y estabilidad de las empresas aéreas.

 El combustible representa entre 25% y 30% de los costos para las aerolíneas que tiene una flota joven, para las compañías que tienen aviones cansados, el porcentaje que puede dispararse hasta 35% y 40%, pero en ambos casos, ese porcentaje ha superado el costo de la nómina salarial que durante muchos años fue el más alto.

 La amenaza de aumentos en el precio del combustible obliga a las firmas aéreas a incrementar el precio del boleto y eso reduce el número de pasajeros en tiempos de incertidumbre y crisis económica mundial.

 Jorge Moya explicó que también la forma de viajar se ha modificado porque la gente en lugar de volar, hoy prefiere trasladarse en tren o en su propio carro, porque le sale más barato, y los que siguen volando buscan lugares en las aerolíneas de bajo costo, ahora de alta eficiencia.

 —¿Entonces el futuro apunta hacia un dominio de las aerolíneas de bajo costo?, se le inquiere.

 “No, apunta hacia las alianzas, lo que pasa es que la aviación es muy cara, las aeronaves son muy caras, todo lo que rodea a la aviación es caro y hasta el personal que administra una línea aérea resulta ser muy caro, entonces no se pueden obtener tarifas por a bajo del costo porque esto es un negocio”, afirmó.