22 febrero 2020

¿Cómo afecta la corrupción a la aviación? (Parte 2)


¿Cómo afecta la corrupción a la aviación? (Parte 2)

Antes de continuar mi columna de la semana pasada, quiero y ser clara y precisa en el sentido de que no le corresponde a esta columna arrogarse atribuciones de agente investigador, mucho menos de Ministerio Público o de Fiscalía Especializada. Estoy convencida de que ese monopolio lo tiene el Estado, y de que así debe ser. Lo que sí pretendo con este texto, es invitar a mis amables lectores a profundizar un poco más en la pregunta que le da título, y sobre todo desde el siguiente planteamiento: ¿A mí, el usuario de una línea aérea, ¿me afecta la corrupción que impera en la aviación mexicana? Y es que, desgraciadamente, la del ramo aeronáutico parece tener raíces muy profundas; es en el caso de los sobrecargos, en los que hoy me enfocaré.

Sexenios van y vienen, y entre la burocratización de las dependencias oficiales y los tripulantes sin escrúpulos, se ha creado un amasiato que se antoja difícil disolver. No estoy descubriendo “un hilo negro”, es por todos conocidos que existen compañeros que no deberían tener licencia para volar.


En Medicina de Aviación, hay una red de doctores que permiten ser comprados y entregar exámenes con “hermosos” APTOS para volar, que si fueran realmente rigurosos y nada corruptos, serían negados y estos compañeros sobrecargos no estarían dando servicio a bordo de un avión. Pongo solo un ejemplo, aclarando que tristemente son muchos más los casos.

Por razones de privacidad, porque tampoco es correcto ni ético hacer leña del árbol caído, solo pondré las iniciales de esta persona de sexo femenino. S.C.F. canceló su licencia de sobrecargo, alegando un problema en la columna. Hace más de diez años consiguió una pensión por incapacidad permanente por parte de IMSS por dicha lesión. Lo anterior no sería nada extraño, pues es un riesgo que se corre al volar y son relativamente frecuentes los daños a la columna, y que compañeros se lastimen. Hasta ahí todo normal.

Pero ¿qué pensarían sí S.C.F. recuperara la salud de su columna y con ella su licencia de sobrecargo, ambas de manera casi “mágica o milagrosa”?. Esta compañera sanó completamente, y ahora además de volar, dedica sus ratos de ocio a correr maratones.

Con este ejemplo sólo expongo una parte pequeñita de los casos de asistentes de vuelo que han recuperado sus licencias después de haberlas perdido de por vida, ya sea por problemas de salud, por depresiones severas, o por problemas de adicciones.

Puesto así, estimados lectores y usuarios de las aerolíneas, es más que claro el tamaño de las repercusiones a las que ustedes quedan expuestos: a tripulantes con serias dependencias farmacológicas, inestables mentalmente, y que a todas luces ponen en riesgo la operación y seguridad de los vuelos.

Con más optimismo que otra cosa, hago votos por que la recién creada Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC por sus iniciales), al mando del Capitán Gonzalo Carrasco, corrija todas las irregularidades que hay en Medicina de Aviación, y dejen de dar “Aptos” a personal no calificado.

Sin embargo existe un tema más escabroso, en el que el optimismo no es suficiente. En la aviación existe el dicho “entre gitanos, no nos leemos las manos”, y es que este gremio es muy pequeño y todos nos conocemos. Sabemos que existe otro tipo de “corrupción” más delicada, porque involucra un tema por sí solo espinoso. Sirva lo siguiente de semblanza, pues en su momento ha sido documentado por diferentes medios de comunicación, y en consecuencia, ha sido del conocimiento de las autoridades responsables.

Empresa y agencias ministeriales federales saben que el narcotráfico ha extendido sus brazos hasta algunos tripulantes. Es por ellos conocido que existe en Aeroméxico un llamado “cártel del galley”, dedicado al tráfico de estupefacientes. Algunos de ellos también trafican con armas y las notas periodísticas que lo respaldan no son pocas. Entre los sobrecargos es un secreto a voces y saben perfectamente quiénes son los que se dedican a ello. Para muestra, dejo algunos links al respecto. Aunque diferente, es otro tipo de corrupción igualmente peligrosa, que al final puede pasar facturas, desde inocuos retrasos o cancelaciones de vuelos, hasta involucrar a personas inocentes con intercambio de maletas con sustancias prohibidas, o incluso violentos “ajustes de cuentas” en cualquiera de nuestros aeropuertos.

Otro tipo de corrupción, abyecto y desagradable, son los sobrecargos amantes de lo ajeno; especímenes que se dedican a bolsear a los pasajeros durante el vuelo.

Como usuarios del servicio, una de las principales y más grandes exigencias debería de ser la seguridad, que los tripulantes sean aptos para volar, que no tengan “malas mañas”. Entre más rigurosos sean los filtros para ingresar a una línea aérea, y los procesos de evaluación sean efectivos, periódicos y permanentes, el ambiente laboral interno será más sano, pulcro y seguro. Para nuestra desgracia, en el caso de la empresa bandera y casi monopólica de nuestro país, Aeroméxico, esto parece no importarle mucho.

Llenando sus filas de sobrecargos con licencias de dudosa procedencia, sin hacer una evaluación correcta de sus perfiles, haciéndose de la vista gorda con las anomalías suscitadas en Medicina de Aviación, y relajando hasta extremos criticables los protocolos de evaluación y adiestramiento de su personal los focos de emergencia se ponen al rojo vivo. Sí, trabajadores de estas características aceptarán sin chistar salarios menguados y precarias condiciones de trabajo, lo que se traduce automáticamente en ahorros y mayor margen de ganancia para la empresa.

Teóricamente, la función de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación de México (ASSA) es evitar tales atropellos e irregularidades, pero hoy por hoy, eso no sucede. Mientras le generen ahorros a la empresa, este tipo de trabajadores seguirán siendo arropados por el líder sindical, Ricardo Del Valle, que sabe perfectamente, quién es quién en la aviación. Y es que si el sindicato y su líder es corrupto, sus agremiados también lo son, al solaparse unos a otros en aras de una enferma, distorsionada y corrupta “solidaridad”.

No hay manera de tapar el sol con un dedo. La corrupción no solo afecta a la aviación… la carcome.
Ximena Garmendia
22 de febrero 2020

Links:






15 febrero 2020

¿Cómo afecta la corrupción a la aviación? (Parte 1)


¿Cómo afecta la corrupción a la aviación? (Parte 1)

Esta pregunta es la que todo mundo debería de hacerse, sobre todo en México y aún más, si estás a punto de tomar un vuelo. De manera general, la corrupción se asocia a las altas esferas en el poder, pero ¿qué ocurre cuando esta corrupción emana desde abajo?

En este caso o más bien, en esta primera entrega, sólo estaré hablando de la corrupción que emana de los sindicatos de aviación, con especial énfasis en el mío.

Vamos a realizar un pequeño viaje en la historia y les contaré de ASSA de México (Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación de México); era el año 1960 y un año antes, en 1959, ASPA (Asociación Sindical de Pilotos Aviadores), había logrado conformarse como sindicato independiente, teniendo bajo su custodia la detentación de los Contratos Colectivos de Trabajo, primero, de la otrora Aeronaves de México (hoy, Aerovías de México) y con la Compañía Mexicana de Aviación.

Fue así como los sobrecargos que laboraban en ambas empresas, decidieron reunirse y conformar un sindicato, similar al de los pilotos, dejando atrás a la C.T.M. quien era el que detentaba los dos contratos. El 8 de abril de 1960 quedó registrado ante la autoridad del momento, el estatuto que aún nos rige, o nos debiera regir y es hasta el 13 de mayo de ese mismo año, que se entrega el reconocimiento oficial como sindicato gremial independiente.
Como podrán imaginarse, las asambleas para constituir el sindicato estaban repletas de glamour, los sobrecargos, hombres de traje y corbata, impecables y ellas, con estolas de piel, perlas, diamantes y mucho perfume francés que impregnaba el ambiente; empezaba así la época dorada de la aviación en México.

Ya se habrán dado cuenta, que este año estaremos cumpliendo 60 años y es una lástima, pues ASSA de México llegó a ser junto con ASPA, la bandera del sindicalismo moderno pero sobre todo, democrático. Lo cual se perdió desde 2011.

Pero, ¿qué sucede en mi sindicato? a manera de resumen les diré, en 2011 llega Ricardo Del Valle como Secretario General y en dos ocasiones, 2016 y 2019, reformó de manera ilegal los estatutos, con la única finalidad de reelegirse. Obviamente, nada más él y desde hace tres elecciones en ASSA sólo hemos tenido candidatos únicos, todos afines al Secretario General, por obvias razones.

Son varios puntos los que quiero tocar, así que con la finalidad de no perdernos, las iré enumerando, para posteriormente desarrollarlas.

  1. 1.    Reformas ilegales
  2. 2.    Cobro de doble cuotas sindicales
  3. 3.    Retención del ahorro del trabajador de la Caja de Ahorro y Préstamos
  4. 4.    Cobro externo de “asesoría jurídica”
  5. 5.    Asignación de roles “vuelos” dependiendo la lambisconería


Empecemos con el tema de las “Reformas ilegales al Estatuto”. Como ya les había comentado arriba, el estatuto queda registrado el 8 de abril de 1960 y ha tenido hasta la fecha 9 reformas, las últimas dos, llevadas a cabo de manera ilegal y es que mi estatuto es muy claro, para poder llevar a cabo una, se requiere el voto e por lo menos las dos terceras partes de los miembros de la Asociación y que estos hayan votado en el mismo sentido.

En la ilegal reforma del año 2016, con tan solo 633 votos a favor, Del Valle propuso que el Secretario General en turno (o sea, él) pudiera registrarse por única vez, para contender en las elecciones por la dirigencia en un periodo comprendido entre el primero de febrero del 2017 al 31 de enero del 2020, y ganó. Ese periodo ya concluyó. Sin embargo, si Pitágoras no miente, esos 633 votos no son ni de cerca, las dos terceras partes o más del total de los agremiados, es decir, por lo menos 2333 agremiados, pues para el año 2016 eran cerca de 3500 los sobrecargos afiliados al sindicato.

Posteriormente, en 2019, Ricardo Del Valle vuelve a realizar una ilegal reforma, con la misma finalidad, poder “registrarse” como candidato para el periodo comprendido del 1ero de febrero de 2020 al 31 de enero del 2023. En esa segunda ocasión consiguió 1,280 votos a favor de la reforma estatutaria, pero para ese momento, el número de agremiados al sindicato era de 4379 sobrecargos.

Una vez más, no se cumple lo que dicta el estatuto en vigor, las dos terceras partes o más del total de agremiados, pero para ser más claros, les pondré de ejemplo la última reforma estatutaria llevada a cabo por ASPA, que tiene el mismo candado para reformarse:

Total de agremiados: 2600 pilotos
Votos a favor de la Reforma Estatutaria 2108

Y por supuesto, este número de votos a favor, fue después de varios días de votación y con amplios horarios y sedes para hacerlo, por el contrario ASSA lo hizo, o más bien, Ricardo Del Valle, lo realizó en una sola asamblea.

Pero se estarán preguntando ¿y a mi como usuario, en qué me afecta?, déjenme continuar con el listado y al final, verán, que esto les daña tanto a ustedes como a mi.

Ahora pasemos al tema número dos, el doble cobro de las cuotas sindicales. Los sobrecargos de Mexicana de Aviación, al día de hoy no hemos sido liquidados, por lo que vivimos en un limbo jurídico, somos “activos” pero no chambiamos en los aviones, ergo, no ganamos nada, más que seguir vigentes en el Seguro Social. Cada año, la empresa, sí Mexicana, entrega alrededor de un millón de pesos al sindicato por concepto de cuotas sindicales.

 La empresa, jamás dejó de entregar este recurso al sindicato, sin embargo, cuando los sobrecargos de Mexicana ingresan a las filas del Caballero Águila, el sindicato les descuenta doble cuota, la perteneciente a la aerolínea donde ahora prestan servicio y la cuota de Mexicana, la cual, al estar nosotros en un pleito legal con la empresa, no se debería de cobrar.

Esto va de la mano con el número que sigue de mi lista, en el sindicato hay una Caja de Ahorro y Préstamo, la cual tiene nuestros ahorros. Al momento de la bajada de vuelo de Mexicana, como era de esperarse, la caja colapsó por la falta de pago de los préstamos. Y los sobrecargos de la empresa Mexicana y Click, no pudieron sacar su ahorro, ya que la mayoría eran avales entre sí. En mi caso, al ser Secretaria de Actas y estar mi oficina casi a la entrada de la sede sindical, fui aval de muchísimos sobrecargos. Por ello en estos años me ha sido imposible sacar mi ahorro no obstante que los intereses generados, ya terminaron de pagar el préstamo que la de la voz tenía con la caja.

Ahora pasemos al cuarto punto, en mi opinión uno de los más delicados, ya que los jubilados de Mexicana tienen un asesor jurídico por parte del sindicato, el Lic. Mateo Cruz, quien cobra una iguala por sus servicios. Sin embargo, este personaje suele “sacar del sindicato” los casos de mis compañeros con el pretexto de “acelerar” los juicios, pero les cobra a cada uno de ellos por fuera, aunque es una obligación del licenciado tramitarlos, pues le está pagado el sindicato. Esto lo sabe perfectamente Ricardo Del Valle, quien a pesar de recibir las denuncias de los compañeros jubilados sobre el tema del cobro “externo”, no hace nada al respecto.

Y por último, en esta primera parte, porque hay mucha más tela que cortar, el caso de los roles “privilegiados”. En el sindicato hay un modus operandi para conseguir secuencias de vuelo “buenas”, y todo se reduce a adular al líder, al Secretario General en redes sociales, entre más lambiscón, mejores vuelos tendrás. Y pondré de ejemplo el caso del compañero Erick Márquez.

Erick se la pasa todo el tiempo adulando a Ricardo Del Valle en redes sociales, llegando incluso en 2016 al ridículo de hacer una manta apoyándolo y colgarla afuera de su casa. Pero cuando creí que no podía caer más bajo, en 2019 hizo que su mamá, la actriz Concepción Márquez, hiciera un video de agradecimiento en plena contienda electoral por su segunda reelección. Por lo visto, la señora actriz olvidó que en las democracias sindicales la reelección está vetada, como sí sucede en su sindicato, la ANDA (Asociación Nacional de Actores).



Pero, después del episodio del video, siguió el que la madre del compañero Erick también estuviera el día del escrutinio, lo cual está prohibido por parte de nuestro estatuto. Lamentablemente, ya lo sabemos, la actual representación sindical lo que menos lee es el estatuto que nos rige a todos. No obstante todo lo antes relatado, la abyección no paró ahí; acompáñenme a ver la escena: “es domingo por la noche, se lleva a cabo la 92 entrega de los premios Oscar, a lo mejor del cine… y mientras uno está en su casa disfrutando de la misma y haciendo comentarios en las redes sociales, aparece un post en Facebook que me descoloca al momento, porque mis ojos no dan crédito a tal nivel de lambisconería. ¡Vamos!, que el tema cinéfilo no tiene nada que ver con el mundo sindical, mucho menos con mi sindicato, pero he ahí el post; lo leo, lo vuelvo a leer y después de varios minutos, sigo sin salir de mi asombro.


Después, buscando algo de luz sobre el tema, comienzo a investigar hasta dar con  la razón y el motivo de dicho post. Resulta que en el modus operandi para beneficiarse de tener mejores secuencias de vuelo, es un requisito escribir en redes sociales adulando al Secretario General. La paga: el compañero Erick logra tener mínimo al mes un vuelo de largo alcance y lo mejor, acompañado de su esposa, quien también es sobrecargo.


¡Sorprendente casualidad!, y más en esta época de vacas flacas, cuando de horas de vuelo hablamos, por la sobrepoblación de sobrecargos. Es evidente, Erick no es el único; hay un selecto grupo de aduladores que de dedican a recibir pago de favores a cambio de ser “orejas” de nuestro líder sindical y delatar a cualquier compañero que no opine a favor de Ricardo Del Valle.

Esto finalmente se traduce en un pésimo ambiente laboral, en el que los sobrecargos trabajan al borde de la paranoia, cuidándose las espaldas los unos de los otros, en detrimento del servicio a bordo. Ya que no saben si alguno de ustedes, amables lectores, que viajan de pasajeros, son también orejas de Ricardo, y no saben si los van a reportar.

Es tal el nivel de estrés que experimentan los tripulantes de cabina, que los trastornos psicológicos están de a peso, con ello exponen la seguridad de los usuarios, quienes no saben si el sobrecargo que va a bordo con ellos, va a enloquecer.

Esta es la triste realidad que se vive al día de hoy en la empresa Aeroméxico, a quien no parece importarle mucho este tema, al contrario, cada día fortalece más a mi Secretario General, Ricardo Del Valle. Júzguenlo ustedes, queridos lectores, ¿la corrupción en la aviación afecta y compromete su seguridad en un vuelo? Yo creo que sí, y mucho.

Ximena Garmendia
15 de febrero 2020



08 febrero 2020

¿No hay otra forma de solucionar lo del avión presidencial?



¿No hay otra forma de solucionar lo del avión presidencial?

El día 7 de enero del presente año, el presidente de la República salió a dar su ya conocida conferencia mañanera, y mientras este empezaba se podía leer en una cortinilla lo siguiente “Se acabaron los lujos, el derroche y el régimen faraónico”, en estos momentos uno piensa, “claro, finalmente el tema del mentado avión, es una forma de mandar un mensaje muy poderoso a sus gobernados, que bajo este nuevo gobierno, no habrá derroches, sin embargo la pregunta que queda flotando en el aire es la siguiente: ¿no hay otra forma de solucionar lo del avión presidencial?

Para la gente que amamos la aviación, nos resulta doloroso e incluso ofensivo, la manera en que tratan al avión Boeing 787 Dreamliner, pero comencemos por el principio.

La aeronave adquirida para el uso del presidente en turno, fue un avión de pruebas de la Boeing, la cual presentó fallas que a continuación enlistaré:

  • ·         Filtraciones de combustible
  • ·         Incendios en las baterías
  • ·         Errores computacionales en los frenos
  • ·         Grietas en las ventanas de la cabina
  • ·         Falta de seguridad en las baterías de iones de litio


Lo peor es que, aún sabiendo todo esto, se continúo con la adquisición del equipo; sólo esperaron a que la FAA por sus siglas en inglés (Administración Federal de Aviación) diera el visto bueno para poder trasladar el avión de Dallas a México.

Ahora, lamentablemente todo se centra en el “interior” de aparato, que si lujoso, fastuoso, faraónico y demás apelativos, pero veamos, ¿para qué sirve un avión?, principalmente para transportar personas, además de mercancías. Entonces surge otra pregunta ¿es acaso el interior inamovible?, y luego otra más ¿no se puede reconfigurar? Y es en este punto, donde me quiero centrar.

Es evidente que hay un costo por la reconfiguración de la parte interna del avión, pero pareciera que la actual administración, que efectivamente no lo compró, busca que permee en el imaginario colectivo que eso es imposible; una salida digna a este desaguisado sería usarlo, pero con una configuración nueva, de tal forma, que tengas un avión de rescate que no tenga que estar atado a las aerolíneas comerciales, que puedas trasladar mercancías, así como equipo médico que se requiere en zonas lejanas.

Con respecto a ¿qué hacer con el interior?, pues venderlo por partes, ya que siempre se necesitan refacciones.

Porque el problema no se soluciona con una rifa, el elefante blanco sigue en la mitad del cuarto y es imposible dejar de verlo.


Sin embargo, lo de cambiar el concepto de uso parece no ser tomado en cuenta, ya que el presidente está convencido de usar al Boeing 787 Dreamliner como bandera para combatir la corrupción del pasado y ese afán es el que se ha llegado a comentar tanto en redes sociales como en la prensa escrita; parece que está emulando al expresidente Lázaro Cárdenas cuando salió a pedir ayuda al pueblo para pagar la deuda que generó la expropiación petrolera de 1938.


La salida más digna que se le puede dar es seguirlo usando pero bajo otro concepto, no para el traslado del presidente pero sí para el traslado de gente, mercancías, equipos médicos y demás que sean necesarios para el gobierno, hasta acabar con su vida útil.

Un avión tiene su razón de ser y ésta es surcar los cielos, y sí se puede dar un giro de 180 grados al cambiar el uso, y si el avión es de todos los mexicanos, pues bueno, a ponerlo en práctica.

Tan solo recordemos los últimos desastres naturales; se requiere un equipo para rescatar gente, o incluso dotar al avión como un hospital móvil.

Para nosotros que hemos trabajado en la aviación, coincidimos en que hay otras salidas y soluciones viables. Es de remarcarse, y lo remarco, sólo una parte del interior de la cabina de pasajeros es “lujosa”, la cabina de pilotos es igual que las otras cabinas de los demás boeings 787 dreamliners, la mayoría de los asientos son de tipo clase turista, y tipo clase ejecutiva; los baños así como los galleys son de tipo standard. No me creas a ciegas, aquí dejo el video que hizo Milenio TV del recorrido por el interior del avión, apenas dos días después de que el nuevo gobierno tomara posesión en diciembre de 2018.  https://www.youtube.com/watch?v=7q_69O9bztw

Espero que el presidente tenga una epifanía y reconozca que el problema no se soluciona rifando el avión, que en realidad no se sorteando, ya que seguirá siendo arrendado por Sedena por dos años más. Considero noble y loable el gesto de Andrés Manuel de querer dar una lección, para que no se repitan este tipo de adquisiciones caras y poco funcionales. Pero desafortunadamente, en el caso del avión presidencial, una rifa se traduce en que el pueblo de México pague dos veces el equipo, que siga siendo parte de inventario, que se siga pagando su mantenimiento en un hangar, sin que se use.

Ximena Garmendia
8 de febrero 2020

P.D. Se solicitó por parte de la de la voz, información al INAI sobre el contrato de compra del equipo Boeing 787 Dreamliner así como del contrato del arrendamiento a la Sedena. Estamos en espera de una respuesta.


01 febrero 2020

¿Dónde quedaron las 100 horas?


¿Dónde quedaron las 100 horas?

Querido lector, en esta ocasión quiero que se ponga en la piel de los sobrecargos y le explicaré sobre el tema de las 100 horas de vuelo. Primero hay que remontarnos a agosto del año 2016, cuando la DGAC (Dirección General de Aeronáutica Civil) avaló que los sobrecargos volaran hasta 100 horas por mes. Dicha modificación fue solicitada por la Cámara Nacional del Aerotransporte, en virtud de la entrada del acuerdo bilateral firmado entre Estados Unidos y México, ya que los tripulantes de las aerolíneas norteamericanas vuelan hasta 100 horas. Esto a pesar de que el artículo 224 de la Ley Federal del Trabajo dicta claramente y sin lugar a interpretación: “El tiempo efectivo de vuelo que mensualmente podrán trabajar los tripulantes se fijará en los contratos de trabajo, tomando en consideración las características del equipo que se utilice, sin que pueda exceder de noventa horas”.

Este acuerdo bilateral entró en vigor el 21 de agosto de 2016; en aquel entonces la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) manifestó que debía de respetarse lo enmarcado en la LFT, debiendo tomar en cuenta los descansos y la fatiga de las tripulaciones.

Para el 23 de mayo del año siguiente, en la revisión salarial de los sobrecargos de Aeroméxico, se conjuró el emplazamiento a huelga acordando un aumento del 6% directo al tabulador y la posibilidad de volar hasta las 100 horas para aquellos sobrecargos que así lo solicitaran. El Secretario General de la Asociación de Sobrecargos de Aviación de México (ASSA), Ricardo Del Valle, declaró a los medios que el aumento de 90 a 100 horas de vuelo incrementaría el sueldo que perciben los sobrecargos.

Y como acostumbra el líder sindical de los sobrecargos, el jueves 8 de junio de 2017, instó a los trabajadores a anotarse en la solicitud para laborar la jornada voluntaria (dejaré link a la solicitud del sindicato). La misma “invitación” empezaron a hacer los miembros del Comité Ejecutivo y los más los allegados, animando a la planta a anotarse, ya que ganarían más.

En el caso de Aeroméxico las horas extras se pagan a partir de las 65 horas, en el contrato A y a partir de las 75 en el contrato B. Pero con la opacidad que caracteriza a Ricardo Del Valle, no quedó claro como se iba dar el factor de pago. Es decir, a qué precio se iban a pagar esas horas añadidas?

Para que les quede más claro, un sobrecargo del contrato B gana alrededor de 11 mil pesos, topado a 10 años. Ya con los descuentos del Seguro Social, Seguro de Gastos Médicos Mayores, doble cuota sindical (sí, de manera ilegal a los ex sobrecargos de Mexicana de Aviación que ahora trabajan en Aeroméxico les cobran sendas cuotas sindicales, a pesar de que año con año Mexicana le entrega al sindicato alrededor de un millón de pesos por concepto de cuotas sindicales), fondo de ahorro y más lo que se acumule, al mes cobran alrededor de 3 mil pesos, obligándolos a subsistir, de manera literal, del dinero que reciben en cada vuelo para viáticos.

Es importante que sepan que la empresa Aeroméxico ha eliminado casi todas las pernoctas, haciendo la mayoría de los vuelos de ida y vuelta, para abaratar costos de hospedaje con las tripulaciones.

Entonces, después de que la representación sindical estuvo meses y meses convenciendo a la planta de sobrecargos a apuntarse de manera voluntaria a volar hasta las 100 horas, hoy nos encontramos con un panorama totalmente distinto.

Les conté en una de las pasadas columnas (dejo el link al final por si no lo leyeron), que el tiempo le apremia al Secretario General de ASSA de México, y en esta búsqueda de afiliar el mayor número de sobrecargos, ha logrado una sobrepoblación de dimensiones apoteósicas y que se está viendo reflejado en los roles del próximo mes de febrero.

Los roles de vuelo de los sobrecargos, es decir, el documento que notifica qué vuelos realizarán al mes siguiente, se entregan a finales de mes y con ello programan su vida los tripulantes. Sin duda dependen de ellos, ya que pueden hacer un cálculo de los viáticos que recibirán y evidentemente, un menor número de horas de vuelo, significa una merma en sus ingresos.

Entonces, regresando al punto del próximo mes de febrero, los sobrecargos, tanto del contrato A como del contrato B, recibieron roles de vuelo que no sobrepasan las 50 horas e incluso hay algunos roles de 35 horas. A pesar de tener a 200 sobrecargos con permiso sin goce de sueldo, está tan abultada la planta, que no alcanza para más horas. Por el momento, los sobrecargos que fueron “robados” a la empresa Interjet… no perdón, “invitados” por Emilio Caro (Secretario de Conflictos de ASSA) y convocados a cambiarse a la línea del Caballero Águila en plena temporada alta, aunque dejaran los vuelos tirados, y ocasionara con ello cancelaciones y la furia de los pasajeros, son los únicos que sus roles no tienen tan pocas horas. No creo que sea una mera casualidad, aquí huele a miedo… el que debe de estar sintiendo el Secretario General de ASSA a que los sobrecargos de Interjet se regresen a su empresa de origen al darse cuenta que el maná ofrecido de mejorar sus ingresos en Aeroméxico era solo un espejismo.

Sin embargo, ahora corre el rumor que van tras las sobrecargos de Volaris, por lo cual, si ahora en el mes de febrero los roles no sobrepasan las 50 horas de vuelo, con más sobrecargos ingresando, la preguntas es ¿Cuántas horas les asignaran?

Y todo esto deriva en una merma impresionante para los sobrecargos de Aeroméxico. El riesgo, que termina corriendo el usuario, es encontrarse con tripulaciones mal encaradas, preocupadas y lo peor, deprimidas porque no saben como le harán para sobrevivir, si con el sueldo, no les alcanza.

Quedando de manifiesto, que tanto al sindicato como la empresa, les importa un comino el ambiente laboral y al final, los pasajeros terminarán pagando los platos rotos de una situación propiciada por la ambición de un líder sindical apapachado por la empresa, que hace y deshace a su antojo casi como si fuera el director de la misma.

Deben ustedes saber que el jueves 30 de enero se celebró una asamblea, cuyo punto a tratar era la cláusula 49 bis, referente al retiro o jubilación (por parte del IMSS), para acabar lo más rápido que se pueda con los sobrecargos del contrato A, y como no quiere perder agremiados, en un movimiento de pinza, pone a su gente más cercana a reclutar (más bien, robar) sobrecargos pero ahora enfocados en la empresa Volaris, haciéndoles creer a sus agremiados, que con los retiros anticipados y las jubilaciones tendrán más horas de vuelo, pero eso es una mentira, no obstante, se la comieron completita, junto con el tamal y el atole que ofrecieron. (Adjunto imagen de la “invitación”)



La pregunta sigue siendo la misma: ¿dónde quedaron las 100 horas? Entre la sobrepoblación de sobrecargos y los aviones 737 MAX en tierra, ahora los sobrecargos de Aeroméxico ven como un sueño lejano aquellos roles cargados de horas y llenos de viáticos.
Ximena Garmendia
1° de febrero de 2020

Links:

P.D. El jueves 30 de enero, también se llevó a cabo una asamblea sobre la Caja de Ahorros y Préstamos (CAP) del sindicato, anunciando con bombo y platillo que a partir del mes de febrero se abrirán los préstamos, sólo que nada más darán la cantidad que tengan ahorrada y cobrarán intereses por usar "su ahorro", ¿interesante, no lo creen?






25 enero 2020

¿Quién compró el avión presidencial?


¿Quién compró el avión presidencial?

Para estar en el candelero y porque es el tema del momento, la pregunta me ha venido a la cabeza y le he estado dando vueltas y vueltas. Muchos consideran una ocurrencia o una broma la “super rifa” que el preciso quiere ejecutar, pero ¿cómo llegamos a este punto?, así que me puse a investigar quiénes fueron los actores involucrados en la compra de este Boeing Dreamliner 787.


Nadie en la prensa ha tocado el tema, sólo por encima, mencionando que fue Felipe Calderón quien lo pidió y compró, pero al final fue Enrique Peña Nieto quien lo usó. Pero quedarnos con este tema, nos deja en las mismas tinieblas, ajá, un presidente saliente compra un avión al presidente entrante bajo el entendido de no “morderse” y que viva la impunidad.

Pero remontémonos al momento de la compra, así que abróchense sus cinturones y viajemos al año 2012.

Hoy es 25 de julio de 2012 y la empresa Aeroméxico hace un gran anuncio a los medios de comunicación, firmó una carta de intención con el fabricante de aviones Boeing para adquirir hasta 100 aviones de nueva tecnología por un valor aproximado de 11 mil millones de dólares, adquisición que representa la mayor inversión de una aerolínea nacional en la historia de México.

Obviamente sin importarle las advertencias lanzadas por la Agencia Federal de Aviación (FAA en sus siglas en inglés) quien textualmente dijo: "Antes de dejarlos volar de nuevo, los operadores de Boeing 787 registrados en Estados Unidos deberán demostrar que las baterías son seguras", y el gobierno de México aseguró que, pese a los incidentes registrados, por el momento se mantuvo firme en la adquisición del Boeing 787.

Y se estarán preguntando ¿quiénes fueron los personajes involucrados en esta transacción? Nada más que José Antonio Meade Kuribreña, quien, en el sexenio de Felipe Calderón, fungiera como Secretario de Hacienda y Crédito Público y por parte del Poder Legislativo, la diputada Nuvia Mayorga, del Partido Revolucionario Institucional (PRI) quien fuera nombrada para manejar la información relativa a la compra y los costos del futuro avión presidencial, al tiempo que se encargaría de garantizar la transparencia del proceso.

Además de ser aprobado por senadores del PAN, PRI y PRD, así como el presidente de la Comisión de Seguridad Pública, Omar Fayad, el cual afirmó que “es un acierto del presidente Calderón haber planteado el cambio de avión. Lástima que ya no lo vaya a disfrutar él ... pero me parece que está perfectamente justificado. Ya tiene muchos años el actual avión. Además, creo que ni siquiera se compran, se adquieren en una especie de arrendamiento financiero”. Mucho ojo con esta declaración del actual gobernador del Estado de Hidalgo.

Por otra parte, fuentes cercanas a Aeroméxico comentaron que siempre buscaron apoyar al gobierno federal en la adquisición del nuevo avión, pues obtuvieron un precio más económico a cambio de firmar su carta intención por la inversión mencionada para adquirir 90 aviones Boeing 737-8 MAX, y diez Dreamliners 787-9 en julio pasado.

Así las cosas y regresando a la actualidad, más allá de si es un avión invendible, super lujoso, faraónico, que no sirve para vuelos cortos, sino es para vuelos de mediano y lago alcance, lo que debería de investigarse es el papel que desempeñó la aerolínea del Caballero Águila en dicha transacción con la empresa Boeing, y cuales fueron los beneficios para cada una de ellas, ya sea, plasmadas en el contrato o de facto.

Hablamos de muchos millones de pesos y todos provenientes del erario público. Nadie puede decir que es un sinsentido o una aberración querer saber los detalles contractuales que nos tienen con un avión que al final, parece, que ni en rifa sale.

Ximena Garmendia
25 de enero 2020








18 enero 2020

¿Qué tan importante es su seguridad?


¿Qué tan importante es su seguridad?

Cuando uno viaja en avión, ya sea por placer o negocios, ustedes se preguntan ¿qué tan bien adiestrados están los sobrecargos/tripulantes de cabina? En este caso ¿para usted es importante saber que hay detrás de los adiestramientos de los sobrecargos? En caso de ser afirmativas sus preguntas, síganme, que los llevaré a los entretelones que se están suscitando en estos momentos en el centro de capacitación y adiestramiento de la empresa Aeroméxico.

Sí bien hemos hablado ampliamente del tema de los diferentes robos de sobrecargos, en estos he hecho hincapié sobre la celeridad de darles un adiestramiento “express” e insertarlos los más rápido “en la línea”, como se dice en el argot aeronáutico, para volar de inmediato.

Esto ha conseguido tener sobrecargos poco capacitados en el funcionamiento de los equipos y que sean los propios sobrecargos “de línea”, es decir con cierta antigüedad, quienes culminen de darles el adiestramiento en pleno vuelo.

Ya de por sí, este tema, de los adiestramientos al vapor, se vuelve preocupante, la siguiente pregunta que hago es ¿qué pasa con los sobrecargos que están reprobando los exámenes en el adiestramiento?

Les pongo el contexto, el Secretario General de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación, Ricardo Del Valle, se está sintiendo presionado, ya que, para su naciente carrera en la política nacional, requiere de un mayor número de agremiados. Por lo que, aprovechando la mala leche de Andrés Conesa Labastida, director de Aeroméxico, quien tiene un encono contra la familia Alemán, le ha dado hasta el momento, manga ancha a nuestro líder sindical para ingresar a las filas del Caballero Águila a casi 300 sobrecargos, tan sólo de Interjet; también hay de otras empresas de aviación, pero en mucho menor número.

En estos últimos adiestramientos, los encargados de la capacitación ya no pudieron más, y han reprobado a cerca de 25 sobrecargos aspirantes, entre los cuales hay, por supuesto, sobrecargos de Interjet, ex Mexicanas, jubilados y de otras aerolíneas.

Eso no nos llamaría la atención, a no ser, que los reprobados fueron a “chillarle” al líder sindical, quien con una mano en la cintura y colocando en su rostro una sonrisa magnánima les espetó “no se preocupen hijos míos, yo les abriré la puerta…de los cielos”, y por ahora, sólo 5 de los 25 reprobados está en un curso de “repaso rápido”, el cual concluye el 28 de este mes.

El resto, sigue clamando al líder por ayuda y en los pasillos del centro de adiestramiento, afirman que la jefa del adiestramiento ya está cansada de verse obligada por la empresa, a aprobar aspirantes, que no dieron el ancho en el adiestramiento.

Siendo uno de los casos más sonados el del sobrino de Hernández Juárez, quien reprobó, pero al contar con la licencia de sobrecargo vigente (volaba en otra aerolínea), le volvieron a “aplicar” los mismos a los días siguientes, obteniendo claramente un resultado diferente, es decir, lo aprobaban.

En las reuniones con el Secretario General, éste ha afirmado a los reprobados que “entran porque entran”, así que dado estos casos, ya hay una clara fricción entre el sindicato y la jefa del adiestramiento a sobrecargos.

Ahora, les vuelvo a cuestionar a ustedes ¿qué tan importante es su seguridad? Aeroméxico no puede, ni debe hacerse de la vista gorda. Es una irresponsabilidad que le dé tanto campo de acción al líder sindical, al punto de comprometer la seguridad de las operaciones aeronáuticas, pues egresar sobrecargos al vapor del centro de capacitación y adiestramiento, nos permite dudar si serán capaces de realizar de manera exitosa una evacuación, o atender cualquier incidente a bordo.

Así como Aeroméxico ha tenido que bajar de vuelo los Boeing 737 Max, lo correcto sería bajar de vuelo a estas nuevas camadas de sobrecargos improvisados, en donde hay algunos, que ni siquiera saben hablar bien inglés.

¿usted, se arriesgaría a volar con ellos? Les dejo la pregunta en el aire.

P.D. Se acuerdan que la columna pasada hice un recuento de lo que había detrás del paro de los sobrecargos de VivaAerobus. Pues bien, el grupo que encabezó dicho paro, se presentó en la Asamblea General Ordinaria, que es donde el comité ejecutivo y comisiones rinden sus informes de trabajo semestrales a los agremiados, y se quedaron esperando afuera de la sede sindical en lo que concluía la asamblea. Al final de esta, Ricardo Del Valle los hizo pasar, porque los está “asesorando”.

Ximena Garmendia
18 de enero de 2020