10 noviembre 2011

DEL CORREO DEL BLOG

Alista juez de concurso mercantil de Mexicana extrañamiento a Pérez-Jácome y a la SCT
Ayer le referíamos que Christian Cadenas resultó un chasco. Debemos reconsiderar y cuestionar si en realidad tuvo los recursos prometidos.
Darío Celis



 

A los trabajadores les quedó claro que sólo tomando en sus manos a Mexicana hay la esperanza de sacarla adelante. La capitalización de sus pasivos laborales era la salida pacífica. Pero los orillaron al desenlace conflictivo: defender cuerpo a cuerpo su derecho al trabajo.

Ayer le referíamos que Christian Cadenas resultó un chasco. Tenemos que reconsiderar esa expresión y cuestionar si en realidad el ejecutivo de Blue Bay tuvo las posibilidades de reunir el dinero y no lo hizo porque la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) lo bloqueó.

El juez décimo primero en Materia Administrativa del DF, Felipe Consuelo Soto, reconoce que la dependencia ha incurrido sistemáticamente en irregularidades y omisiones que afectan el proceso de rescate de Mexicana, por lo que enviará a su titular una suerte de extrañamiento.

En el caso de Cadenas y su grupo Med Atlántica nos llaman la atención sobre el hecho de que la autoridad se dedicó a amedrentar a los potenciales socios mexicanos que en un principio habían expresado interés. Temas fiscales y de lavado de dinero fueron tácitamente mencionados. En las últimas 30 horas tanto el equipo de Felipe Calderón como los trabajadores se mostraron de cuerpo completo: el primero es el principal interesado en que Mexicana ya no vuele y los segundos cayeron en cuenta de que su enemigo es, precisamente, este gobierno.

Lo que detonó la furia de los pilotos que acudieron ayer a manifestarse en la sede de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) fue el enfrentamiento que tuvieron la noche del martes con Gerardo Sánchez Henkel. El titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos se tomó la molestia de recibir a los tres sindicatos de Mexicana.

Decimos que se tuvo que apartar de sus encargos porque su jefe, Dionisio Pérez-Jácome, no tuvo la disposición de sentarse con los líderes del SNTTTAS, Miguel Ángel Yúdico; de la ASPA, Fernando Perfecto, y de ASSA, Ricardo del Valle, para escuchar la oferta de Iván Barona. El minero lleva semanas intentando que el funcionario de tristes resultados lo reciba junto con el que dice que es su socio, el financiero judío Mikhael Shamis. Ambos afirman tener ya en el país 400 millones de dólares listos para inyectárselos a la atribulada aerolínea.

Tras varios intentos infructuosos de que los escucharan Pérez-Jácome y el conciliador Gerardo Badín, pero sobre todo por el aparente fracaso unas horas antes de Med Atlántica, a la SCT no le quedó más remedio que acceder a la reiterada solicitud de Barona y compañía. Pero la SCT, en su constante y errático accionar en el caso Mexicana, tuvo el buen tino de enviar a la junta del martes a Sánchez Henkel. Este funcionario ha mostrado desde el día uno en que bajaron a Mexicana indisposición, intolerancia, cerrazón, pero sobre todo ignorancia.

El jurídico de la SCT cuestionó la legalidad y transparencia de los fondos de Barona y su socio Shamis y, no contento, increpó a los líderes Yúdico, Perfecto y Valle. Los ánimos se caldearon porque los inversionistas traían notarios desde Canadá para dar fe.

Pero lo que no sabían era que el brillante abogado de la SCT también traía los suyos, quienes literalmente pretendieron arrancarle a Barona un juramento de sangre de que su dinero es limpio. Para entonces los líderes de los sindicatos estaban que trinaban. “¿De qué se trata?”

El martes no terminó nada bien para los trabajadores y en particular para los pilotos, que como ayer le decíamos, preparaban su asamblea para votar el tema del Plan B. Dicen que los ánimos se volvieron a encender y que de ahí se fueron al plantón a la SCT.

La otra historia ya se conoce: les aventaron la fuerza pública y Perfecto terminó golpeado y detenido junto con otros compañeros. Cuidado, los trabajadores sólo quieren un botoncito para arremeter contra la SCT. Por lo visto les van a dar el gusto.

MRO: la puntilla

En un escenario de quiebra y tras el recurso que se promovió para desalojar la base de mantenimiento de Mexicana en la Ciudad de México, el entorno se complica mucho para el administrador Gerardo Badín. Y es que se trata prácticamente del único activo que genera flujo. El famoso MRO tiene contratos vigentes que se traducen en ingresos anuales de entre 10 y 12 millones de dólares. Más allá de si Héctor Velázquez amenazó o no a los trabajadores del SNTTTAS, es un hecho que su actuación como siempre es irregular y oscura. ¿Por qué se espera 15 meses para rescindir el contrato, cuando lo pudo hacer al siguiente, dos o tres meses después de la suspensión?