23 noviembre 2011

DEL CORREO DEL BLOG

Mexicana, a febrero; Aeroméxico, que ayude la autoridad
Pese al interés mostrado por varios grupos para comprar la aerolínea, ninguno ha terminado de poner sobre la mesa el dinero.
José Yuste



 

Ayer se dieron dos acontecimientos en la aviación mexicana. Por un lado, el controvertido empresario Mikhail Shamis rompió con Iván Barona y dejan de apostar juntos por Mexicana, lo cual les permite a los otros grupos interesados más tiempo, hasta el 10 de febrero, para comprar la aerolínea. Por otro lado, en el aeropuerto de Barajas, en Madrid encontraron a otro tripulante de Aeroméxico con droga, lo cual no es un problema sólo de la aerolínea, sino de las autoridades del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y su empresa de seguridad, Eulen, que siguen permitiendo el paso de cadenas de narcotráfico por el aeropuerto y las aeronaves.

Mexicana: siguen Lobo, Altus, Avanza y Med

En el caso de Mexicana, el administrador de la aerolínea, Gerardo Badín, sigue viendo a los posibles inversionistas de la aerolínea. Y así se mantendrá hasta el 10 de febrero, fecha puesta por el juez del concurso mercantil, Felipe Consuelo, para decidir si hay conciliación entre los acreedores y algún grupo inversionista que capitalice la aerolínea.

Ninguno de los grupos de inversionistas ha puesto el dinero en Mexicana, pero siguen mostrando a Badín interés en participar en la aerolínea.

Dentro de los interesados hablamos del regiomontano Humberto Lobo, y de otros grupos que han estado a punto de adquirirla. Desde Avanza Capital hasta Altus Prot, pasando por el último capítulo de Med Atlántica.

No habrá salvamento

Parecería que todos están esperando una rebaja de los pasivos, fiscal y laboral, que en total suman unos 200 millones de dólares para reiniciar operaciones.

Sin embargo, la SCT, a cargo de Dionisio Pérez-Jácome, ha sido enfática al señalar que no habrá salvamento de una aerolínea.

Si el gobierno llegara a reducir el monto del pasivo fiscal, los contribuyentes terminarían pagando lo que no pagó el grupo de Gastón Azcárraga.

De igual manera sucede con el pasivo laboral, si el gobierno lo condona, serán los contribuyentes quienes terminen pagándolo.

Y está el otro punto: ¿Por qué sí salvar a una compañía y no a las demás? Obviamente, las demás aerolíneas están viendo con recelo el proceso, esperando que el trato sea equitativo para todas, es decir, todas coludas o todas rabonas. Todas con salvamentos o todas haciendo uso de sus propios recursos.

Aeroméxico lastimado: ¿Y Eulen y el AICM?

En el caso de Aeroméxico, la aerolínea dirigida por Andrés Conesa puede ser más estricta en sus códigos de conducta y vigilancia de su tripulación, pero de verdad es la autoridad la que debe hacer su trabajo.

Si agarran a un tripulante de la aerolínea con droga, fue un problema de la autoridad aeroportuaria que lo dejó pasar.

Debería ser imposible que la tripulación o pasajeros pudieran introducir droga al aeropuerto capitalino. ¿Cómo es que algunos tripulantes de naves de Aeroméxico lo han podido hacer?

O la empresa de seguridad privada contratada, que es Eulen, no funciona, o bien el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, a cargo de Héctor Velázquez, ha sido ineficiente para su propia seguridad.

Ya van cuatro tripulantes de la aerolínea Aeroméxico que llegan a Madrid, en el aeropuerto de Barajas, y allá sí los atrapan: ¿cómo es posible que en Madrid sí los detecten y aquí no?

Ahogado el niño, revisarán vuelos a Madrid

Ahora sí, una vez encontrado otro tripulante de nave mexicana con drogas en Madrid, por fin las autoridades van a empezar a reforzar la vigilancia entre los vuelos México-Madrid.

El tema ya es de seguridad nacional. Estamos hablando de una mafia del narcotráfico que pasa por el aeropuerto de la Ciudad de México sin que le digan nada y, claro, que llega al de Barajas, Madrid, en donde empieza a distribuir la droga (nos dicen que en el aeropuerto de Barajas han pescado a 300 personas con droga en el último año).

A partir de ahora, los vuelos de Aeroméxico e Iberia van a ser revisados exhaustivamente. No sólo habrá perros y filtros, sino que los equipajes tendrán una revisión doble para evitar cualquier intento de introducción de drogas.

Desde luego, el tema le pega en imagen a Aeroméxico, pero, sinceramente, tienen más culpa las autoridades y el supuesto filtro de seguridad en el aeropuerto (que por lo visto no existe) que la aerolínea que, sin quitarle responsabilidad de verificar a sus tripulantes, tampoco puede hacer el trabajo de seguridad de las autoridades.
2011-11-23 00:00:00