17 junio 2014

DEL CORREO DEL BLOG

Empresa

POR: ALBERTO BARRANCO

SE EMPANTANA A MEXICANA
Paradojas de la vida: Mientras los jubilados de Mexicana de Aviación cierran carreteras en presión para que se les incluya en el Comité Técnico del fideicomiso para concentrar las ganancias de la base de mantenimiento MRO, los sindicatos de la línea aérea se niegan a firmar para integrarse a éste.
Como se recordará, a la declaratoria de quiebra de la empresa pionera de la aviación en México se escindió de ésta al taller de reparación de aviones para mantenerlo como negocio en marcha a efecto de garantizar en el largo plazo el entero de los pasivos laborales de la compañía en desgracia.
La posibilidad la apuntaló una aportación de capital por parte de los principales acreedores de Mexicana, es decir el Banco Mercantil del Norte (Banorte), el Banco Nacional de Comercio Exterior y el Aeropuerto "Benito Juárez" de la ciudad de México, en la vía de ubicar posteriormente de lo perdido lo que aparezca.
El fideicomiso, conocido como Mexicana MRO e identificado con el número 2100, se constituyó en el Banco Invex, colocándose como beneficiarios a la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación, la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México y el Sindicato Nacional de Trabajadores de Transporte, Transformación, Aviación Servicios y Similares.
La condición para ubicarse en tal condición era que se desistieran de una demanda interpuesta ante la Junta Especial número tres bis de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (Expediente IV-35/2013), en contra de los propios acreedores señalados y de Nacional Financiera, a quienes ubicaban como patrones sustitutos.
La exigencia incluía los reclamos colocados en la mesa por la Asociación de Empleados de Confianza del Sector Aeronáutico Mexicano.
El plazo para cancelar las querellas vence el primero de octubre de este año.
La cláusula, sin embargo, no limita a los sindicatos en lo general y a los trabajadores en particular para mantener litigios laborales contra Mexicana de Aviación, o en su defecto Click y Link, las líneas alternas que operaba.
De acuerdo a los términos del fideicomiso, se reconocería como beneficiarios a los trabajadores reconocidos en las sentencias de crédito dictadas en el marco del concurso mercantil en que se colocó a la empresa aérea ante el juzgado primero de distrito en Materia Civil del Distrito Federal.
Además, se incluye a los trabajadores que hayan acreditado su condición de jubilados a partir del arranque del procedimiento de quiebra ordenada.
El compromiso es entregar "en primera instancia, y de manera preferente", a cada trabajador una cantidad igual al monto que por concepto de derechos laborales derivados de los contratos colectivos e individuales les llegara a corresponder.
Liquidación, pues, acorde con la percepción que recibían hace tres años, cuando Mexicana se salió de las pistas.
El fideicomiso contaría con un Comité Técnico al que concurrirían un representante de la Secretaría del Trabajo, otro de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y uno más del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Además, participarían dos miembros independientes designados por el Banco Mercantil del Norte y el aeropuerto capitalino.
Del lado de los trabajadores estarían los tres sindicatos de Mexicana, además de la Asociación de Empleados de Confianza del Sector Aeronáutico Mexicano.
La constitución del fideicomiso se firmó el tres de abril pasado.
En los anexos del contrato se señala que el adeudo de Mexicana con el Banco Nacional de Comercio Exterior, cuyo monto original era de 591 millones 962 mil pesos, asciende hoy a mil 142 millones 323 mil pesos, por concepto de un principal de 688 millones 89 mil pesos, intereses ordinarios por 48 millones 356 mil pesos y moratorios por 468 millones 878 mil.
Una de las cláusulas del fideicomiso habla de que el Comité Técnico podrá decidir por mayoría la venta de las acciones de la base de mantenimiento MRO.
El fideicomiso de la discordia.