14 diciembre 2010

DEL CORREO DEL BLOG

Usan sobrecargos uniformes para llevar droga
Karla Portugal
Agencia Reforma | 12-12-2010 | 23:06


Distrito Federal— Los tres sobrecargos que transportaron cocaína a España cruzaron el filtro de seguridad uniformados y con maletas, pero llegaron al avión vestidos de civil.

Un reporte de la Policía Federal, basado en los videos entregados al Ministerio Público, establece que los tres empleados de Aeroméxico pasaron juntos por el filtro, mostraron su credencial, y su equipaje –con la droga– pasó también por la máquina de Rayos X hasta llegar sin ningún contratiempo a las salas de última espera.

Las investigaciones apuntan a posibles omisiones, que pueden deberse al soborno de elementos, desde el personal que les vendió los boletos y no los consideraron sospechosos pese a que eran empleados de la aerolínea, pagaron en efectivo y no documentaron equipaje para un vuelo a España.

Los reportes indican que los sobrecargos se cambiaron de ropa una vez que accesaron a la zona estéril, aunque no se sabe dónde quedaron los uniformes, y se estima también que pudo haber condescendencia, pactada o no, por parte de las sobrecargos que atendieron el avión y debieron percatarse del exceso de equipaje, pues viajaban como civiles.

El proceso habitual para que los sobrecargos lleguen a los vuelos que les corresponde inicia con el paso de las tripulaciones por un filtro de seguridad, exclusivo para empleados, que cuenta con la misma tecnología que los accesos por los que pasan los viajeros.

Para accesar por ahí, las tripulaciones sólo necesitan estar uniformadas y presentar su credencial de la aerolínea, no hay un registro que guarde las entradas y salidas de ellos, y tampoco la certeza de que tienen vuelo asignado, pues sus oficinas están dentro del área estéril y es ahí donde se les entregan sus roles.

La revisión que realizan los elementos con las máquinas de Rayos X son almacenadas y buscan detectar las sustancias, densidades y riesgos de los objetos que portan, aunque buscan explosivos o artefactos que puedan poner en riesgo un vuelo.

La ventaja que los sobrecargos aprovecharon, indican los reportes, es que no debían documentar su equipaje, por lo que al llegar al Aeropuerto de Barajas, en Madrid, no serían revisados al bajar del avión, podían llevarlas a bordo y no requerían comprobar que serían tripulación activa para sortear el filtro de seguridad del AICM