21 julio 2011

DEL CORREO DEL BLOG

Denuncias penales
CMA acaba de perder una sentencia fundamental para Banorte. Cada vez la situación se vuelve más y más difícil para los miembros...
David Páramo




Cada vez la situación se vuelve más y más difícil para los miembros del Consejo de Administración de CMA que también están en Grupo Posadas. Acaban de perder una sentencia que resulta fundamental en el proceso judicial que sigue Banorte para recuperar los 120 millones de dólares que le prestaron a la línea aérea bajo mentiras.

Cuando la institución que dirige Alejandro Valenzuela acordó darles el préstamo, que era producto de una reestructuración con Inbursa, se convino que se creara un fideicomiso en HSBC en el cual se depositara el producto de la venta de boletos como garantía de pago.

Es importante destacar que, por ley, estos fideicomisos no forman parte del balance de quien los pone en garantía, puesto que no son de su propiedad sino del otorgante del financiamiento.

Desde hace cuatro años la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) estableció jurisprudencia. Sin embargo, la administración de Manuel Borja Chico indebidamente dejó de aportar recursos a este fideicomiso porque obtuvo una sentencia judicial (extraña por decir lo menos) y a pesar de que continuó con la venta de boletos y VTP’s no hizo llegar los recursos como estaba obligado. La sentencia establece que el fideicomiso no es parte de la masa del Concurso Mercantil porque no era parte del balance sino que, además, los fondos corresponden a Banorte. De acuerdo con algunas estimaciones podrían tratarse de unos 35 millones de dólares, puesto que más o menos el ritmo de facturación por esta vía era de unos 40 millones de pesos diarios.

A raíz de esta sentencia quienes se convierten en perjudicados también son American Express y Santander que eran los concentradores de estos fondos. Deberán explicar ante las autoridades judiciales qué hicieron con ese dinero y en caso de haberlo dado a Grupo Posadas o una de sus subsidiarias tendrían que pagar doble, porque ese dinero legalmente es de Banorte.

El Servicio de Administración Tributaria también ha enderezado acciones que van en el mismo sentido, puesto que la administración pasada no entregó al fisco los impuestos y derechos que los clientes pagaron por esos boletos. Fuentes vinculadas con el caso consideran que muy pronto el servicio que encabeza Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena estaría en posición de anunciar acciones legales en contra de algunos directivos.

Otras denuncias

Este no es el único de los problemas graves que enfrentan la administración pasada y los accionistas compartidos con Grupo Posadas. Como hemos informado en esta columna hay indicios de que mintieron abiertamente para recibir el financiamiento de Banorte.

Manuel Borja Chico y los administradores del CMA entregaron a Banorte estados financieros en los cuales se decía que la aerolínea marchaba bien y que por lo tanto tenía buenas posibilidades de pago.  Sin embargo, un mes después Grupo Posadas envió a la Bolsa Mexicana de Valores, dirigida por Luis Téllez, un comunicado en el cual decían que daban una valuación de cero a las acciones de CMA porque su situación financiera era muy mala. Es claro que los consejeros que están en ambas empresas son parte de un fraude no únicamente en contra de acreedores sino del mercado de valores.

Otras cochinadas

Otro de los asuntos verdaderamente sucios que cometieron los directivos de la administración pasada tiene que ver con la venta de VTP’s donde también cometieron fraudes en contra de cadenas hoteleras y Banorte. Cuando un cliente contrata un viaje de este tipo no sabe cuánto paga por el boleto de avión y por el hotel. Mexicana de Aviación cobraba precios por abajo del valor de costo a la línea aérea para darle la parte más grande del negocio a Grupo Posadas.

Cuando se trataba de otro hotel establecían la tarifa más alta posible a boleto de avión y una pequeña porción a los hoteles. De esta manera no sólo se abusaba de grupos hoteleros sino que aportaba menos recursos al fideicomiso con el cual debía garantizar el pago a Banorte. Esta situación ha quedado de manifiesto por los avances en la contabilidad forense que han hecho muchos de sus acreedores y que han confirmado puntualmente las afirmaciones que hemos hecho en este espacio. De la simple lectura de la lista de acreedores se revela la acción fraudulenta, puesto que si CMA no hubiera dado un trato ilegalmente preferencial sería un acreedor de mucho mayor tamaño.

Altus trampa

Quienes están verdaderamente implicados en los supuestos intentos de rescate de Mexicana de Aviación tienen claro que el único camino es la quiebra. Al grupo de Iván Barahona lo consideran punto menos que de chocolate y a los de Altus como una bola de tranzas que sólo están quitando el tiempo y aumentando los costos. Quienes le quieren creer a ese fondo dicen que ya tienen 150 millones de dólares (lo cual está en un veremos muy grande, puesto que hasta el momento no han mostrado ninguna garantía). Lamentablemente ya a estas alturas se requieren unos 300 millones de dólares para poner a funcionar a esa línea aérea.