04 octubre 2007

DEL CORREO DEL BLOG

Cuando el amparo nos alcance II.


No desfallezcan en su intento por defender nuestro CCT, si bien el juzgado terminó por rechazar la suspensión, no quiere decir que se ha perdido el amparo, ni mucho menos.
Lo que sucedió es que era bastante complicado aplicar una suspensión con el laudo corriendo desde hace más de un mes, esto redundaría en reembolsos y posibles devoluciones que significarían un embrollo administrativo –recuerdan la cuestión de las tarjetas de viáticos- que pondrían en aprietos tanto a la empresa como a los empleados.
Finalmente resulta mejor esperar el fallo definitivo sobre los amparos y, de esta manera, hacer un simple reajuste de las prestaciones y de los cobros. Esto parece lo más coherente.

Imaginen el despapaye para regresar los montos de las fianzas que fueron pagadas, esa va a ser una labor titánica, esperemos que todo salga bien.
Cabe destacar el esfuerzo desinteresado que realizan varios compañeros para que este proceso llegue a feliz término.
Entre otros, vaya un reconocimiento a Ximena Garmendia, Claudia Sáenz, Perla Virgen, Josefina McManus, Yessica, José Alberto, Fausto Guerrero, Iván Enríquez, (y perdón por todos los que me faltan) y todos los que estuvieron metidos en la oficina todo el fin de semana recibiendo a los compañeros con los pagos de la fianza.

Ahora solo queda esperar a que el juzgado dictamine sobre el amparo que, según parece, será a finales de octubre. Mucha suerte a todos nosotros.