28 mayo 2009

DEL CORREO DEL BLOG

Dueños de Aeroméxico, ligados a Fobaproa y evasión fiscal

Entre los accionistas que se beneficiaron triplemente (reprivatización salinista, “rescate” zedillista y extranjerización foxista, libre de impuestos) aparecen Valentín Díez Morodo, María Asunción Aramburuzavala, Antonio Cosío Ariño, Enrique Bremond Pellat y Agustín Franco Macías

Ellos forman parte de lo que en este espacio señalamos como el grupo de “hombres de negocios” que, sin experiencia en el manejo de líneas aéreas, se quedaron con Aeroméxico, es decir usureros, cerveceros, lecheros, tequileros, toalleros, dueños de supermercados y tiendas departamentales, gaseros, acereros, cableros, vendedores de automóviles, telefonistas, ganaderos, vendedores de inmuebles y un mapache electoral con careta de ex presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

Junto a ellos, otros beneficiarios de la cadena reprivatización-“rescate”-extranjerización (todo libre de impuestos). Por ejemplo, el tequilero Juan Francisco Beckman Vidal fué accionista de Comermex, que terminó en manos canadienses, y la familia Canales Clariond, que obtuvo un buen filón con Banca Confía y el Grupo Abaco, que engrosó el inventario del Citigroup, amén de los que, junto con Carlos Slim, se quedaron con Teléfonos de México, como el caso de Franco Macías, Cosío Panda, Francisco Medina Chávez, Ricardo Martín Bringas y Eduardo Tricio Haro.

El único que aparentemente no tiene mayor cosa es José Luis Barraza, el chihuahuense que aparece como “cabeza” del grupo ahora propietario de Aeroméxico, el mismo que en los tiempos electorales de 2006 decía ser presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

Demasiadas coincidencias para ser casualidades.