12 marzo 2013

DEL CORREO DEL BLOG

Darío Celis
 
Ayer se corroboró una vez más que el gobierno de Enrique Peña Nieto no dará ni un paso atrás para privilegiar el interés colectivo sobre intereses particulares. La iniciativa de reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones manda una señal clara en relación a quién tiene y cómo ejerce el poder.
Como le anticipamos, los tres principales agentes con poder sustancial en los mercados de la televisión y la telefonía, léase Televisa, Televisión Azteca y Telmex-Telcel, deberán sujetarse a una nueva realidad que en esencia los obligará a abrir espacios a nueva competencia.
Se espera que así como pretende acotar el predominio en los negocios de telecomunicaciones, el nuevo gobierno de la República asuma una postura más enérgica entre otros grupos empresariales acostumbrados a manejarse a sus anchas, como la aviación comercial.
Y es que la misma Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), que comanda Gerardo Ruiz Esparza, ya comunicó de manera formal a las principales aerolíneas que iniciará un proceso de desconcentración paulatina del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
La decisión no gustó nada a las cinco principales compañías, esto es Aeroméxico de Eduardo Tricio, Interjet de Miguel Alemán, Volaris de Gilberto Pérezalonso, VivaAerobus de Roberto Alcántara y Aeromar de Zvi Katz, que ya respingaron ante lo que se ve venir.
La semana pasada el subsecretario de Transporte, Carlos Almada, y el director general de Aeronáutica Civil, Alexandro Argudín, convocaron a los directores de dichas aerolíneas para notificarles que el AICM llegó a niveles peligrosos de sobresaturación.
Hablamos de más de 80 operaciones por hora en los horarios pico, es decir, 20 más, lo que implica que ese excedente se tenga que reubicar ya sea en Toluca o en otro horario más holgado. Las aerolíneas pusieron en duda el dato y trataron de contraargumentar con base en sus cuentas.
 
Andrés Conesa, Enrique Beltranena, José Luis Garza, Juan Carlos Zua Zua y Fernando Flores, vía la Cámara Nacional del Aerotransporte, pidieron un nuevo estudio que actualice los niveles de sobresaturación en la terminal capitalina, a fin de contrastarlo con lo que dice la SCT.
Sin embargo, la dependencia fue clara: no más frecuencias en el AICM en los horarios críticos por el riesgo que implican, y los excedentes o a Toluca o a otras horas que no sean las que están en los rangos de las 7:00 a las 10:00 de la mañana y las 5:00 y 9:00 de la noche.
De no acatar la disposición, se ejercerá un acto de autoridad. Así de sencillo.