27 agosto 2011

DEL CORREO DEL BLOG

¡Qué triste se ve el aeropuerto!
27 Agosto, 2011 - 01:24
Credito:

Alejandro de la Rosa / El Economista


“Qué triste se veía la terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México cuando Mexicana de Aviación dejó de volar”, comentó una vendedora de donas y café hace unos días.

En la sección de operaciones nacionales, los 60 mostradores que tenía se quedaron vacíos. Algunos policías de empresa privada, durante su rondín, se paraban frente a ellos.

 No había nada qué hacer. Las filas, los reclamos y las despedidas familiares se terminaron.

Las ventas de la zona comercial cayeron hasta 70% y algunos negocios tuvieron que cerrar por la falta clientes. Las bases de taxis que están instaladas ahí también se afectaron. Los choferes debían trabajar más tiempos para entregar las cuentas, decían.
 Quienes soportaron la tempestad observaron, en abril, como regresó el buen ánimo a la terminal.

Interjet, la aerolínea de la familia Miguel Alemán, tomó la mitad de esos espacios. La pintura vinílica dio otra imagen a las paredes y generó flujo de gente en pasillos. Estaban en plena expansión tras cinco años de haber iniciado operaciones.

En 2006, con 14 aerolíneas nacionales de competencia, se ubicó en la quinta posición de transporte de pasajeros.

Quería tener más presencia y lo lograron. Entre enero y julio de este año atendieron 24.7% de los 14 millones 375,863 personas que utilizaron el servicio aéreo dentro del país. En vuelos internacionales “El rey” es Aeroméxico. Mexicana cedió el lugar.

Los propietarios de los negocios de la terminal y taxistas volvieron a sonreír. En una asamblea del sitio 300, hace un mes rondaba el rumor que la aerolínea en tierra estaría de regreso pronto. Hubo entusiasmo y la propuesta de dar vales, en primera instancia, a pilotos y sobrecargos que iban a transportar, como hasta el 28 de agosto del 2010, fue aceptada. Les aseguraban que en cuanto despegara las cosas irían mejor. Y cobrarían en efectivo.

Ahora que termina agosto, además de los taxistas, sobrecargos, pilotos, trabajadores de tierra y demás siguen a la espera de que los aviones Mexicana despeguen.

“Claro que nos iría mejor si vuelven”, respondió la vendedora de donas y café al dar el cambio. Queda esperar.