09 abril 2007

GRACIAS A MEXICANA AHORA VAN TRAS EL IMSS

Empresa Alberto Barranco 09 de abril de 2007

Siempre no


¿Se acuerda usted que hace tres años, tras la accidentada aprobación de una reforma a dos de los artículos de la Ley del Seguro Social, se lanzaron las fanfarrias al vuelo, señalándose que ahora sí, cancelado el desvío de sus recursos de operación, el organismo recuperaba la viabilidad?

Bien, pues ahora resulta que el cierre de la llave que permitía utilizar cuotas obrero-patronales para cubrir el formidable boquete en las reservas para jubilaciones y pensiones de los trabajadores del instituto, fue insuficiente.
Siempre no se salvó éste, pues.

Más aún, la sorpresa es que el principal problema financiero de la instancia de seguridad social no se ubica en el régimen de jubilaciones y pensiones, por más que el faltante de reservas llega a 550 mil millones, sino en los seguros para Enfermedades y Maternidad y para Atención de Jubilados y Pensionados.

El hoyo actuarial conjunto alcanza el equivalente a 36% del Producto Interno Bruto. De hecho, el cálculo de la actual administración del instituto es que el globo estalle en un máximo de cuatro años.

Por lo pronto, si hace 25 años el promedio de camas del organismo era de 1.80 por cada mil habitantes, muy por debajo de los parámetros internacionales que plantean 5.2, hoy se tienen sólo 0.86.

Para llegar a un escenario de una por cada mil se reclamaría una inversión de 40 mil millones de pesos.

Lo dramático del asunto es que, cancelada la posibilidad de construir nueva infraestructura, la que se terminó hace dos o tres sexenios no está operando a plenitud, tantito por la falta de inversión en equipos, y tantito por la carencia de plazas.

Aunque la reforma que aprobó el Congreso en medio de protestas -en cuyo punto más álgido llegaron a bloquearse los accesos al Senado- permitió descongelar 36 mil plazas, de las 65 mil prometidas, éstas resultaron insuficientes.

La posibilidad se frenó al no llegarse a un acuerdo con el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social para aceptar un nuevo escenario de jubilaciones y pensiones para los de nuevo ingreso.

La pretensión era prácticamente colocarlos en tabla rasa frente a los derechohabientes del organismo, es decir, jubilarse a los 35 años de trabajo o 65 de edad, con el equivalente al promedio de sus percepciones de los últimos cinco.

Bajo el esquema actual se puede acceder a la prestación con 27 años de trabajo por parte de las mujeres y 28 los hombres, recibiendo 130% de la última percepción. El caso es que aun cuando se aceptó un incremento gradual en la aportación para el fondo de jubilaciones y pensiones y la fijación de una edad mínima para acceder a la prestación, el sindicato no quiso soltar más.

El problema es que la única forma de presión que tiene el instituto es canjear terreno a cambio de incrementos salariales y prestaciones en las revisiones contractuales integrales. con la novedad de que sólo le quedan dos antes de que se vuelva incontrolable el alud.

De hecho, aunque la cautela para evitar enfrentamientos prematuros ha obligado a aislar el asunto de las reuniones del Consejo Técnico, bajo el agua se baraja, otra vez, la posibilidad de plantear un conflicto colectivo de naturaleza económica ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.


A la usanza, pues, de Mexicana de Aviación, el organismo tripartita recurriría al instrumento previsto en la Ley Federal del Trabajo para arbitrar la justeza de las cláusulas del contrato colectivo, que plantean un escenario de excepción para jubilaciones y pensiones.


Por lo pronto, a contrapelo de los reportes falaces que llegan al escritorio del director general del organismo, Juan Molinar Horcasitas, el problema de desabasto de medicinas está en su punto más crítico. por más que el organismo ya no desvía el equivalente a 70% del costo total de éstas.

¿Falló el cálculo de quienes le habían dado a la reforma perfil de panacea? ¿Falló el segundo acto, es decir, la negociación con el sindicato? ¿Falló el equilibrio ante la aparición del Seguro Popular y el colosal déficit de empleo en el país?
¿Empezamos otra vez de cero?