17 junio 2009

LAS NOTAS DE HOY

17-Junio-2009
British solicita se trabaje sin cobrar
EFE

LONDRES.- La compañía British Airways invitó ayer a sus casi 40 mil empleados a trabajar “gratis” una semana al mes, a fin de que la empresa reduzca sus costos y logre superar los efectos de la crisis económica mundial.

“Nuestra sobreviviencia depende de que cada uno contribuya a los cambios para reducir los costos”, indicó el grupo que reportó pérdidas récord por más de 659 millones de dólares en 2008 debido a los altos precios del combustible y la caída de pasajeros.

La aerolínea británica ha estado buscando reducir sus costos de manera drástica y ha ofrecido a sus empleados permisos no retribuidos o reducción de horas de trabajo, según reportes del diario The Times.

Al extender la “invitación”, Willie Walsh, jefe ejecutivo de la empresa, señaló que él mismo se ofreció como voluntario a trabajar entre una y cuatro semanas sin retribución, en lo que llamó “una lucha por la sobrevivencia”.

Walsh, quien dijo que trabajaría gratis en julio próximo, fijó como plazo la semana siguiente para que los empleados se adhieran voluntariamente al trabajo sin pago y dijo que las deducciones de sueldo serían extendidas en lo posible por tres a seis meses.

La medida fue anunciada en un artículo de la revista de noticias de la compañía, en el cual Walsh escribió: “busco a trabajadores de cada área de la empresa para participar. Enfrentamos una lucha por la sobrevivencia”.

Por ahora British Airways está negociando repartos de salario y reducciones de trabajo con su personal de servicio en tierra, pilotos y equipo de cabina, y se espera que concluya las discusiones a finales de este mes.

En México se ha solicitado a algunos trabajadores de las compañías aéreas locales que acepten una reducción salarial para evitar el recorte de empleos y el cierre de rutas poco demandadas, pero hasta el momento no se ha llegado a una aceptación.

Las empresas Mexicana de Aviación y Aeroméxico, son las que enfrentan una caída en sus ingresos y pasajeros, por lo que han solicitado medidas urgentes a sus trabajadores de aire y tierra.




Economía de la Miseria. Miseria de la Economía.
Por Masiosare
17 de Junio, 2009 - 00:00

El célebre economista inglés John Maynard Keynes, aseguró alguna vez que “Los periodos largos son una guía engañosa para los temas de actualidad. A largo plazo todos estaremos muertos”.

Esto sirve para entender un poco los malabares económicos de estos tiempos, desde lo internacional hasta lo local. De esta forma, siempre veremos en la mayoría de las economías los planes a largo plazo, los programas que impulsarán el crecimiento de un país y lo catapultarán hacia el primer mundo… dentro de 30 ó 50 años.

No digo que sea mala la planeación. Digo que los objetivos se tienen que ir formando con una serie de andamios que permitan ir midiendo en el camino el avance y la efectividad de un proyecto a largo plazo, y desde luego, que en el corto plazo la gente vayamos viviendo un cambio positivo visible y palpable, por menor que sea.

Como decía, vamos de lo internacional a lo local. Como seguramente la mayoría de los lectores sabe, a raíz de la explosión de esta crisis económica, tomó una gran importancia el tema de instaurar un nuevo orden financiero mundial. Parafraseando también a Keynes: “Cuando el desarrollo del capital de un país se convierte en un subproducto de las actividades de un casino, es probable que el trabajo se haya hecho mal”.

El tema permeó en todo el mundo, y actores de todas las esferas se dedicaron (y se han dedicado) a hablar del tema. Ayer, el diario francés “Le Monde”, en su editorial, criticó de forma muy fuerte el capitalismo financiero, señalando que al mundo entero le urge "un nuevo orden más respetuoso del hombre" con normas que garanticen sus derechos fundamentales de trabajo y se "impongan" a todos los países, ya que como sabemos, a la hora de los acuerdos todos los países firman, pero ninguno los cumple. Cualquier semejanza con el caso nacional, no es mera coincidencia.

Desde luego, el editorial de “Le Monde” fue una denuncia directa hacia el presidente francés Nicolas Sarkozy, quien en sus declaraciones cayó en este mar de contradicciones entre los acuerdos y las políticas reales que se implementan en Francia. Pero este caso sirve para ejemplificar, ya que precisamente, este editorial le pregunta a Sarkozy por qué esas mismas propuestas no las aplica en su país.

La crisis ha sido tan aguda, que después de que esta misma haya dejado plena evidencia de la mala repartición de la riqueza a nivel mundial (que digan lo que digan, es la principal causa de todos los males), las empresas siguen empeñadas en hacer lo mismo. Basta ver el caso de las empresas aeronáuticas, como British Airways, la cual después de recortar los salarios y las jornadas laborales, les pidió a sus empleados (eso sí, “voluntariamente”, pero ya sabemos que esos voluntariados son obligatorios) que “por favor” trabajen gratis una semana al mes, a fin de que la aerolínea pueda reducir sus costos. Y puedo asegurarles que British Airways no se reunió con sus accionistas para decirles: “oigan, ¿Saben qué? ¿Qué tal si de las ganancias que tengamos en cuatro semanas, una se va directa a capital de trabajo, sin que ustedes tengan derecho a rendimientos?”.

Si, ya sé que suena a sueño guajiro. Pero se trata de reducir costos, ¿No?

Esta es la postura de un sistema capitalista. Esta determinación de British Airways de simplemente pensar en desangrar a los empleados, se asemeja mucho a la intentona del PAN de gravar con IVA a alimentos y medicinas: Sí, es una alternativa. Pero también existen otras que ni siquiera se han considerado. O sea, sangrar al que se pueda, protegiendo a los de siempre.

No, no quiero salirme de contexto. Vamos a lo local, y aprovechando que ya tocamos el tema de las aerolíneas, resulta que también en México se cuecen habas. Y no sólo por el sin duda polémico caso de Aviacsa, sino que ahora se suma también el rechazo de la Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA) hacia la propuesta que les presentara la aerolínea “Mexicana de Aviación”, bajo la cual dicha empresa pretendía un ahorro de 17 millones de dólares. Y al no poderse resolver el Conflicto de Naturaleza Económica que tiene la ASSA con la empresa (también la tiene con Aeroméxico), el conflicto tendrá que resolverse en los tribunales.

El asunto toral en las propuestas de las aerolíneas es, desde luego, quitar prestaciones a los trabajadores. De igual forma que British Airways, tanto Mexicana como Aeroméxico buscan hacer una reducción en sus gastos de operación, pero basándose solamente en acciones que perjudican a su personal.

Y ya más directo, esta escena se repite en el (des)gobierno calderonista, pero no con los empleados, sino con los ciudadanos. Ya comenzaron los recortes en los rubros sociales, pero como los buenos orangutanes que son, le quitaron recursos a la educación (cuando las matemáticas elementales nos dicen que en tiempos de crisis, hay que invertir más en educación).

O al menos es la lectura que se tiene al conocer el comunicado que en conjunto emitieron el día de ayer la Secretaría de Educación Pública (SEP) y de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en donde exhortan a las universidades públicas a racionalizar su gasto de manera “voluntaria” (otra vez esa palabrita tan falsa), lo cual es una anuncio directo hacia la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Este teclador se pregunta: ¿Y si simplemente, se le quita la minita de oro a la profesora (nunca maestra) Elba Esther Gordillo? ¿Cuánto se puede ahorrar con eso?

Y ya que nos pusimos keynesianos el día de hoy, termino con una frase que viene muy ad-hoc y que enmarca de forma perfecto lo que este tecleador expresó en esta columna: “El mercado puede permanecer irracional más tiempo del que usted puede permanecer solvente”.

Muahahaha.





Alcanzan los recortes a sobrecargos
16 Junio, 2009 - 21:45
CREDITO:

María del Pilar Martínez / El Economista


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Aeroméxico y Mexicana disminuirán 10% la plantilla, por lo que serán cerca de 300 los despidos entre ambas

La Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA) deberá hacer un ajuste de personal para esta semana, lo que significa que perderán su empleo alrededor de 300 trabajadores de las aerolíneas Aeroméxico y Mexicana de Aviación, informó Lizette Clavel Sánchez, secretaria general del gremio.

La crisis económica y la contingencia sanitaria por la influenza han obligado a las dos empresas solicitar a ASSA que se reduzca la plantilla laboral en 10%. En el caso de Mexicana se pidió un ajuste de 150 personas y en Aeroméxico de 141.

Negociarán con las empresas

Entrevistada por El Economista, Clavel Sánchez detalló que buscarán establecer una negociación con las empresas, para verificar cómo se darían los recortes o, en su caso, disminuir el número de plazas que tendrían que abandonar su fuente de empleo.

La líder de los sobrecargos lamentó que la reacción de las aerolíneas sea de presión contra los trabajadores, luego de que fuera rechazada la propuesta que había presentado Mexicana para dar por concluido el conflicto de carácter económico para modificar el Contrato Colectivo de Trabajo con el que buscaba tener un ahorro de 17 millones de dólares.

Comentó que es cierto que las condiciones económicas de las empresas no son las mejores en este momento, por lo que no descartó que las aerolíneas vayan a adoptar todo tipo de medidas, tal y como ocurre con el reajuste de personal que se tiene contemplado en el Contrato Colectivo de Trabajo.

Credibilidad desgastada

Agregó: “La credibilidad de las empresas está desgastada ante los trabajadores, porque en varias ocasiones se ha pedido el sacrificio de los sobrecargos y hemos dejado prestaciones sociales o salariales, pero ahora ya no tenemos recursos para seguir apoyando”.

Tras destacar que éste será el tiempo más complicado para los trabajadores, mencionó que los sobrecargos ya han sacrificado entre 7,000 y 10,000 pesos mensuales, y “lo que podremos ver para los próximos meses es una situación muy complicada porque se genera un hueco en materia de negociaciones, la empresa no quiere dar más y los trabajadores tampoco están dispuestos disminuir sus prestaciones”.

Asimismo, indicó: “Todo esto contribuye a que el gobierno pueda poner un pretexto ante su necesidad de tutelar al sector”.

pmartinez@eleconomista.com.mx