29 mayo 2008

DEL CORREO DEL BLOG

Con su actitud, los directivos de Aeroméxico parecen buscar la ruina de una de las mayores empresas nacionales, que es la representación y el orgullo de nuestro país.

La pérdida de motivación e incentivos de los trabajadores de inmediato se repercute en la calidad de los servicios.

El comportamiento negativo de estos dirigentes colocan a México, una vez más, al nivel de un país del tercer mundo, en donde se ignoran y no se respetan los derechos de los trabajadores, ignorando las normas fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo. ¿Cómo se puede pedir respeto a nivel mundial de nuestro país que por razones como la anterior, le impiden avanzar?


Elsa Antoniades
eantoniades@imfmetal.org