23 mayo 2008

DEL CORREO DEL BLOG

El vuelo se había retrasado ya media hora. Finalmente los pasajeros fueron invitados a abordar el avión. Cuando el jet había despegado ya, uno de los viajeros le preguntó a la azafata la causa del retraso. Le explica la muchacha: “Al piloto no le gustó el ruido que hacían los motores, ni el estado del tren de aterrizaje y tardamos media hora en encontrar otro piloto que se arriesgara a volar en esas condiciones”.
saludos