08 septiembre 2014

DEL CORREO DEL BLOG

Proyecto Aeropuerto, el Gran Negocio del Grupo Atlacomulco (Segunda Parte)

Escrito por  el 08 septiembre 2014 a las 9:55 am en Sociedad

Reportaje publicado por Revista Proceso, No. 1975.
Proyecto del nuevo Aeropuerto. Foto: campestrefm.com
Proyecto del nuevo Aeropuerto. Foto: campestrefm.com
“Aeropuerto Epico”
Con un gran despliegue mediático y una puesta en escena con grandes maquetas y proyecciones digitales, el 3 de septiembre se dio a conocer la propuesta ganadora del diseño arquitectónico en el Salón Adolfo López Mateos de Los Pinos.
El evento atajó los rumores de varios meses atrás y confirmó que no se trataría de una “ampliación” sino de la construcción de una nueva terminal que pretende completar 6 pistas y transportar a 120 millones de pasajeros al año.
La firma ganadora del proyecto Romero Havauz-Foster and Partners desplazó a otros grupos que participaron desde el origen en la época de Zedillo y luego en el gobierno de Fox, especialmente al grupo Mitre, empresa norteamericana que presentó en octubre del 2000 una investigación denominada “Futuro Aeroportuario de la Ciudad de México”. Mitre estuvo asociada a ICA para este proyecto (ver Proceso, No. 1275).
Mitre fue contactada desde 1996 por el entonces subsecretario de la SCT, Aaron Dychter, y trabajó en coordinación con el grupo Interacciones, de Carlos Hank Rohn. Desde hace casi dos décadas esta compañía cuenta con el conocimiento más detallado del impacto en la zona de Texcoco.
Ahora se integrará en otros de los trabajos alternos del proyecto, junto con los poderosos despachos de Teodoro González de León, Legorreta Hernández, Norten y Bringas que participaron en la licitación, según confirmaron a Proceso fuentes consultadas de la SCT.
El proyecto de diseño arquitectónico pretende convertir al nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México en el tercero más grande en capacidad, sólo por debajo de Londres, con 172 millones de pasajeros al año, y Estambul, con 150 millones de pasajeros.
Está pensado en tres fases. En la primera, garantizará 50 millones de pasajeros al año, 550 mil operaciones anuales, tres pistas paralelas de operación, 94 puertas de embarque de contacto y 42 remotas, en un terreno de 4, 430 hectáreas.
En la fase de “máximo desarrollo”, alcanzará a movilizar 120 millones de pasajeros al año, con un millón de operaciones anuales, 6 pistas “con aproximación triple simultánea”, en la misma extensión de terreno.
De acuerdo con la presentación, a cargo de Fernando Romero Havaux, socio del británico Norman Foster, se tratará de una terminal con iluminación natural, unidad de tratamiento de aire, recolección y reciclamiento de agua pluvial. Entre sus innovaciones, contará con uso de “carbono cero” y hará uso de energías alternativas como tratamiento de aguas residuales y calentamiento solar de agua.
Foster explicó que el diseño “se basa en el conocimiento de otros aeropuertos épicos”, como el de Hong Kong y el de Beijing.
“Es una estructura distinta, no tiene un techo convencional, no tiene paredes verticales, no tiene columnas en el sentido tradicional del aeropuerto, sino que es una escultura que se extiende, que vuela; una estructura hermosa que abre camino en su género”, afirmó.
Inspirado, el reconocido arquitecto británico presumió que no sólo será un “aeropuerto épico” sino también “monumental”. “Esto le va a dar la oportunidad de ser una puerta de entrada y, además, un museo, ya que podrá albergar piezas de la antigüedad que tendían su propio lugar en el paisaje del aeropuerto”.
La Construcción, el Gran Negocio
De acuerdo al documento de la presentación de la SCT, la mayor parte de los 169 mil millones de pesos de la inversión total de la obra se destinará a la construcción de la infraestructura aeroportuaria (terminal, torre de control, pistas, instalaciones auxiliares) con un monto inicial de 120 mil millones de pesos.
En segundo término, 20,500 millones de pesos se destinarán a “diseño, ingeniería y gestión del proyecto”. El tercer monto, de 16, 400 millones de pesos será para obras hidráulicas (lagunas, túneles y canales). Y sólo 4, 700 millones de pesos se contemplan para obras sociales.
De los 169 mil millones de pesos, 98 mil millones provendrán del Presupuesto de Egresos de la Federación a través de tres vías: recursos fiscales multianuales; “captura de la plusvalía del activo y los flujos excedentes” e “inversión rentable para la nación”.
Los 71 mil millones de pesos restantes provendrán de inversión privada a través de “créditos bancarios y emisiones de bonos”. Se aclara que “no es deuda pública”, pro se desconocen los detalles.
Entre los múltiples consorcios nacionales e internacionales que están interesados en la construcción, todo parece indicar que ganador de la licitación más importante sería Grupo CARSO, del magnate Carlos Slim, en conjunto con otras decenas de grandes y medianas constructoras que se involucrarían en las distintas fases del proyecto.
Slim, quien algunos consideran afectados por la reforma en telecomunicaciones, en realidad saldría compensado con éstas y otras grandes licitaciones para la construcción de infraestructura en el sexenio peñista. Su yerno es el arquitecto ganador Fernando Romero Havaux.
La presentación de la SCT incluyó 11 proyectos de distintas vialidades para “mejorar la red de conectividad y movilidad existente”. El más importante será la modernización del Circuito Exterior Mexiquense, con una extensión de 53 kilómetros, para la conexión de Puebla y Veracruz con la nueva terminal.
El otro será la construcción del Arco Oriente, en Periférico, para conectar a Cuernavaca y Acapulco con el nuevo aeropuerto desde el sur. Con una extensión de 25 kilómetros.
La Saturación del Viejo Aeropuerto
A pesar de la puesta en escena y la reacción positiva entre instituciones financieras y compañías aéreas frente al anuncio del proyecto transexenal, el problema actual es la saturación de las dos terminales que forman parte del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y los problemas de hundimiento y filtraciones de agua que presenta la Terminal 2, construida durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón.
El propio secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, admitió que deberán invertir más de 1 mil millones de pesos en resolver los problemas de la mala construcción de la Terminal 2, según sus declaraciones en distintos medios electrónicos.
Desde el 17 de abril de 2013, en el Diario Oficial de la Federación, se hizo la declaratoria de “saturación del campo aéreo del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México Benito Juárez” que sustituyó a otra declaratoria del 26 de julio de 2007.
Esta declaratoria ya anunciaba la necesidad de ampliar o construir una nueva terminal aérea, pero aún no se sabía por cuál de las dos opciones se inclinaría finalmente el gobierno federal.
“A la fecha de la presente resolución, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México cuenta con dos pistas paralelas separadas 305 mts (1017 pies), entre sus ejes, lo que impide la operación de aproximaciones simultáneas, lo que en teoría convertiría a dicho aeropuerto de una sola pista”, advirtió el documento.
“Sin embargo, con la pista 5 Derecha es la instrumentada para los aterrizajes y se emplea preferentemente para las llegadas y la 5 Izquierda para las salidas, por lo que usualmente se realizan al unísono de un despegue y un aterrizaje facilitando sensiblemente la operación lo que permite que la secuencia de aproximación se trate en cierta manera independiente de la de despegues”, abundó la declaratoria.
Aunado al problema de la saturación actual del aeropuerto, el impacto ecológico y urbano de la construcción de una nueva terminal aérea está presente en distintos estudios que se han divulgado en revistas y estudios especializados.
En el ensayo “Texcoco: un Shangri-La Aeronáutico”, la revista Obras advirtió en junio de este año:
“El proyecto de ampliación del AICM no se había licitado oficialmente; desde diciembre de 2013 el titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, ha mencionado en diversas ocasiones la ventaja de contar con los terrenos de Texcoco (la reserva federal cuenta con más de 4,500 hectáreas, que incluyen la zona del Bordo Poniente). También es un hecho la pasarela ante la SCT de despachos nacionales e internacionales de arquitectura para concursar su propuesta de diseño.
“Pero no hay que olvidar que los retos siguen ahí. El sistema de lagos artificiales que conforman la reserva federal de Texcoco cumplen la función de vasos reguladores de lluvias que evitan inundaciones en la zona oriente metropolitana; además, el suelo del lago desecado tiene una consistencia poco apta para soportar construcciones pesadas (las pistas llevan 11 capas de material, según las normas internacionales); la topografía es susceptible de inundaciones, hay flora y fauna que podría ser afectada y, por supuesto, la presión de la mancha urbana y el conflicto social podría ser una amenaza”.
La revista especializada advirtió que las experiencias recientes de la Línea 12 del Metro en la Ciudad de México, la Terminal 2 y la Estela de Luz, que arrancaron sin las previsiones necesarias, pueden convertir al nuevo aeropuerto en “uno de los dolores de cabeza logística”.
“Texcoco podría seguir su leyenda del santo grial aeronáutico, ante la pesadilla de miles de viajeros”, concluyó la editorial.
La zona federal de Texcoco es considerada como Area de Importancia para la Conservación de las Aves (AICA), reconocida como parte de la región hidrológica prioritaria número 68 de la Comisión Nacional de la Diversidad (Proceso, No. 1299).
El proyecto del “aeropuerto épico” que durará para los próximos 100 años y generará 160 mil empleos, según la propaganda gubernamental, aún está lleno de más dudas que de buenos deseos.
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DEL CORREO DEL BLOG

Proyecto Aeropuerto, el Gran Negocio del Grupo Atlacomulco (Primera Parte)

Escrito por  el 07 septiembre 2014 a las 3:55 pm en Sociedad

Reportaje publicado por Revista Proceso, No. 1975.
Proyecto del nuevo Aeropuerto. Foto: campestrefm.com
Proyecto del nuevo Aeropuerto. Foto: campestrefm.com
Negociado con absoluto hermetismo durante 20 meses de la actual administración, el proyecto del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México es transexenal dese la época de Ernesto Zedillo. El anuncio presidencial del pasado 3 de septiembre confirmó un plan de negocios que imaginó Carlos Hank González, el patriarca del Grupo Altacomulco y que iniciará la administración de EnriquePeña Nieto: construir una gran terminal en el ex lago de Texcoco.
Junto con la terminal de 6 pistas –a construirse en 50 años- y la inversión hidrológica para darle sustentabilidad al oriente del Valle de México, vendrán los grandes negocios de transporte, inmobiliarios, turísticos y de servicios, a pesar de las resistencias y dudas por el impacto ambiental y social que generará esta obra.
Desde enero del 2000, al final del sexenio de Ernesto Zedillo, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ya tenía un estudio preliminar sobre la ampliación de la antigua terminal aérea de la Ciudad de México y todo estaba orientado hacia un sitio: el ex lago de Texcoco, con un costo de más de 10 mil millones de dólares de entonces (Proceso, No. 1275).
El gobierno zedillista pospuso la decisión por las implicaciones políticas y el primer presidente de oposición, el panista Vicente Fox, lanzó a una convocatoria donde se plantearon dos opciones: Tizayuca, en Hidalgo, y Texcoco, en el Estado de México.
Tal como se planeó desde el zedillismo ganó la segunda opción, pero nunca se concretó por los problemas derivados del conflicto social en San Salvador, Atenco, la indecisión del gobierno foxista y las dudas persistentes sobre su impacto medio ambiental.
Por tercera vez, ahora desde la presidencia de la República, el grupo político y financiero del Estado de México, volvió a presentar un magno proyecto, considerado el más importante en infraestructura de todo el sexenio, cuyo costo total será de 169 mil millones de pesos, de los cuales, 120 mil millones serán para la construcción de la infraestructura aeroportuaria (terminal, torre de control, pistas, instalaciones auxiliares).
El gobierno de Peña Nieto sólo concretará hasta el 2018 dos o tres de las nuevas pistas. Por eso han insistido que se trata de un proyecto “transexenal” por casi 50 años que abarcará 4,600 hectáreas de las 12 mil 500 hectáreas de reserva en los terrenos federales contiguos a las actuales terminales 1 y 2, e insiste que se tratará de un “aeropuerto verde” y “de clase mundial”.
La primera partida presupuestal para el 2015 ya fue definida por la Secretaría de Hacienda. En su presupuesto de egresos para el próximo año, se le destinarán 16.2 mil millones de pesos al proyecto del nuevo aeropuerto, anunciado con un gran despliegue mediático.
El gobierno ha insistido que será autofinanciable y autosustentable: parte del financiamiento provendrá de los propios ingresos totales del actual aeropuerto que ascienden a 8 mil 300 millones de pesos anuales, 55 por ciento de los cuales proviene del cobro de la Tarifa Unica por Uso de Aeropuerto (TUA). Desde el 3 de enero de 2014, el TUA para vuelos domésticos se incrementó en 39.4 por ciento y para vuelos internacionales en 75.1 por ciento.
Según el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, “una parte de los ingresos del actual aeropuerto y del nuevo, en su momento, contribuirán a su financiamiento”, pero hasta ahora se desconocen los detalles.
En el documento oficial del proyecto se aclara que el financiamiento de los 169 mil millones de pesos será “mixto”: 98 mil millones de pesos provendrá del Presupuesto de Egresos de la Federación y 71 mil millones de pesos de origen privado, a través de “créditos bancarios y emisiones de bonos” que “no es deuda pública”.
Y la principal duda, el impacto ambiental, se desconoce. El gobernador mexiquense Eruviel Avila, afirmó que será un “aeropuerto verde” que considerará cuatro etapas: la eficiencia energética, el manejo adecuado de residuos sólidos y el aprovechamiento racional del agua y la movilidad sustentable. Los detalles no se han hecho públicos.
El documento de la presentación oficial de la SCT menciona un “Programa Hidráulico” que contempla tres ejes: “lagunas de regulación” para triplicar la capacidad de regulación del agua para proteger el área y sus alrededores contra inundaciones; 24 nuevas “plantas de tratamiento de agua”; y el entubamiento de 25 kilómetros de drenaje a cielo abierto, “para evitar inundaciones de aguas negras, reducir riesgos sanitarios y malos olores”.
Gustavo Alanís, director del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), afirmó a Proceso que falta conocer la Manifestación del Impacto Ambiental (MIA) y la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) que deberá emitir la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semernat).
“Entendemos muy bien la necesidad de un nuevo aeropuerto, pero necesitamos saber qué va a suceder con las aves, con los cuerpos de agua, con la función reguladora que cumple el vaso de Texcoco. Queremos que se tomen en cuenta la opinión de todos, incluyendo a los habitantes de San Salvador Atenco”, afirmó Alanís.
El CEMDA, junto con el Centro de Transporte Sustentable y el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) está organizando para octubre de este año una serie de foros con especialistas y organizaciones involucradas para conocer el impacto ambiental de esta obra y formar un observatorio. Se podrían sumar el Centro Mario Molina y el Centro de Colaboración Cívica, agregó Alanís.
-¿No temen que utilicen sus opiniones para legitimar el proyecto? –se le cuestionó.
-No se trata de legitimar. Nosotros nunca nos prestaríamos a eso. Se trata de que la autoridad vea estas opiniones y puntos de vista como una oportunidad para incorporar nuestras inquietudes. Nuestro objetivo es ser un espacio neutro, objetivo para que se expresen tanto en contra, como a favor de este proyecto.
En el Senado de la República también surgieron dudas y reclamos para obtener más información sobre los impactos sociales y políticos. Luis Sánchez, senador del PRD y ex dirigente estatal en el Estado de México, recordó en un punto de acuerdo presentado el 4 de septiembre que “la estrategia de ampliar el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México hacia Texcoco, Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Ecatepec y Atenco falló debido a la falta de sensibilidad del gobierno federal para socializar de forma correcta el proyecto, y a las arbitrariedades que se cometieron con los habitantes del municipio de Atenco”.
Las arbitrariedades en Atenco “desencadenaron una fuerte reacción en las comunidades originarias de la zona, que fueron injustamente reprimidas tanto por el gobierno federal del entonces presidente Vicente Fox, como por el gobierno del Estado de México, entonces a cargo del actual presidente de la República, Enrique Peña Nieto”, abundó Sánchez.
El documento plantea varias preguntas, entre ellas, “¿qué mecanismos serán instrumentados para concretar los proyectos de negocio en la construcción y operación de este nuevo aeropuerto, en la propiedad y especulación inmobiliaria de los terrenos aledaños al nuevo aeropuerto?”, “¿cómo incorporar a las comunidades aledañas a este proyecto de forma integral?”.
A la propuesta de citar a comparecer al titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, se sumaron los senadores Mario Delgado, presidente de la Comisión del Distrito Federal, y la panista Mariana Gómez del Campo. Se aprobó en el pleno del Senado.
El Grupo Político
El grupo político que ha defendido este proyecto es el mismo desde hace dos décadas: el Grupo Atlacomulco. Los artífices también vienen el sexenio zedillista: Aarón Dichter, ex subsecretario de la SCT en el zedillismo, Alfredo Elías Ayub, ex director general de Aeropuertos y Servicios Auxiliares y de la Comisión Federal de Electricidad, y Alfredo del Mazo González, ex gobernador del Estado de México, tío del actual presidente de la República.
Las otras cabezas del proyecto están estrechamente relacionadas con Del Mazo: el actual titular de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, fue subsecretario de gobierno en el periodo de Del Mazo como gobernador y responsable de los proyectos de Infraestructura en el gobierno estatal de Enrique Peña Nieto; el director del actual aeropuerto internacional, Alfonso Sarabia de la Garza, fue secretario particular de Del Mazo González.
En los últimos meses de intensa negociación tras bambalinas, Sarabia de la Garza cometió un error fundamental, confiaron a Proceso distintas fuentes consultadas de la SCT: promovió la opción de “ampliación” y no de construcción de una nueva terminal, como la más viable para 2018. Por esta razón, Sarabia fue marginado de la presentación del proyecto, el pasado 3 de septiembre.
El actual director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), Gilberto López Meyer, participa en el proyecto de la nueva terminal desde los gobiernos foxista y calderonista. De origen sinaloense, López Meyer ha enfrentado varias investigaciones de la Auditoría Superior de la Federación por presuntas irregularidades en ASA. Algunos de sus colaboradores fueron asesores o colaboradores de otro ex gobernador mexiquense, Emilio Chuayfett, actual titular de la SEP.
Un cuarto personaje clave para el Grupo Estado de México es el actual titular de la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra (CORETT), Jesús Alcántara Núñez, amigo personal de Peña Nieto, su suplente como diputado local en la LV Legislatura y ex presidente municipal de Acambay. Desde su discreta posición, Alcántara Núñez coordinará la sustentabilidad de los suelos y terrenos aledaños al aeropuerto.
El proyecto contempla una inversión compartida privada de más de 22 mil millones de pesos para dotar de transporte a la región. El gobierno del Estado de México anunció la “donación” de un terreno de 760 hectáreas para la construcción de lagunas de regulación. Todo esto pasará por la supervisión de CORETT.
La diferencia entre la pugna por el aeropuerto en el 2001 y ahora, es que el ex gobernador de Hidalgo, Manuel Angel Núñez Soto, ya no compite con los mexiquenses para impulsar su proyecto alterno en Tizayuca. Ahora trabaja para ellos y se coordina directamente con el primer mandatario.
Núñez Soto es el director general del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, la empresa controladora tanto del diseño como de la construcción de la magna obra.
En la misma presentación del diseño arquitectónico del futuro aeropuerto, Núñez Soto afirmó que este proyecto “fue planteado por primera vez al Estado mexicano hace dos décadas y hoy se cristaliza como la que será una palanca de desarrollo para todo México”.
En su exposición, Núñez Soto explicó que en el proceso de licitación del diseño arquitectónico participaron ocho consorcios a lo largo de ocho meses. “En su evaluación, se consideraron aspectos esenciales, tales como el diseño y concepto, la eficacia y funcionalidad, la ingeniería y geotecnia, el plan de trabajo para realizarlo, su control de calidad, su sustentabilidad y el costo del mismo”, abundó el ex gobernador de Hidalgo.
Los detalles del proceso de selección y la deliberación para apostar por el proyecto ganador se desconocen hasta ahora. Sólo hubo una “filtración” previa a algunos medios, del grupo encabezado por el arquitecto Enrique Norten, poco antes de que se diera a conocer el resultado.
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DEL CORREO DEL BLOG

$455 millones para el avión presidencial en 2015
Enrique Méndez
 
Periódico La Jornada
Lunes 8 de septiembre de 2014, p. 10
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) destinará 455 millones de pesos en 2015 para el proyecto multianual de la compra de un avión presidencial, que tendrá un costo total de 6 mil 769 millones de pesos.
En el rubro de proyectos de inversión de la Sedena, que forma parte del gasto para el próximo año, se explica que de esta cantidad ya se consideraron 361 millones en el ejercicio en curso.
Asimismo, continuarán las obras de ampliación del hangar presidencial para adecuar la plataforma a las dimensiones del Boeing 787 en sustitución del Boeing 757, Presidente Juárez, comprado durante el sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado.
Mediante el presupuesto del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se incluye el programa 1409KDN001, Ampliación y modernización de la plataforma presidencial y de sus instalaciones de servicios, resguardo y apoyo en el aeródromo.
Dentro de éste se incluye el rubro Ampliación, modernización y construcción de nuevas áreas dedicadas al mantenimiento y acondicionamiento, edificios administrativos y vialidades.
La obra tendrá un costo total de 977 millones de pesos, de los cuales ya se han gastado 617 millones 328 mil 976, y para 2015 se prevé destinar 360 millones 421 mil 801.

DEL CORREO DEL BLOG

Diputados del Edomex valoraron proyecto de la terminal
Nuevo aeropuerto de la ciudad de México, oportunidad de desarrollo
Foto
La reunión estuvo encabezada por el gobernador Eruviel Ávila y el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza
Periódico La Jornada
Lunes 8 de septiembre de 2014, p. 21
Los diputados Aarón Urbina Bedolla (PRI), Ulises Ramírez Núñez (PAN), Víctor Estrada Garibay (Nueva Alianza), Óscar González Yáñez (PT) e Higinio Martínez Miranda (Movimiento Ciudadano) reconocieron que el nuevo aeropuerto de la ciudad de México generará desarrollo económico y empleos, es el proyecto de infraestructura más importante a nivel nacional de las últimas décadas y se desarrolla con transparencia, legalidad y sustentabilidad.
Al participar en la reunión informativa sobre dicho proyecto, encabezada por el gobernador Eruviel Ávila Villegas y Gerardo Ruiz Esparza, secretario de Comunicaciones y Transportes, el diputado Aarón Urbina Bedolla, presidente de la Junta de Coordinación Política de la LVIII Legislatura mexiquense y coordinador de los legisladores del PRI, afirmó que la nueva terminal aérea generará desarrollo económico y empleos, mejorará la capacidad de comunicación del país y contribuirá a mover a México hacia la meta de progreso y bienestar.


DEL CORREO DEL BLOG

Las maquetas no sustentan la factibilidad técnica, señala
Con el nuevo aeropuerto, más problemas de conurbación y abasto de agua: experto
César Arellano
 
Periódico La Jornada
Lunes 8 de septiembre de 2014, p. 10
La construcción del aeropuerto en el oriente de la ciudad de México, como anunció el gobierno federal, agravará los problemas de conurbación, sobrexplotación y abastecimiento de agua que padece el valle de México, aseguró Manuel Frías, ingeniero civil egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN), quien ha sido consultor y asesor para obras y proyectos de infraestructura básica en administraciones federales pasadas.
“El proyecto no contempla el impacto ambiental –ecológico y urbano– que causará en la región del antiguo lago de Texcoco, donde cada invierno llegan miles de aves migratorias, incluidas las que están en peligro de extinción”.
Asimismo, dijo que se ignoran las características físicas y de hidrogeología del subsuelo y, al mismo tiempo, compromete todo el destino del valle de México.
“Un aeropuerto en esa zona lo único que propiciará, además de la especulación inmobiliaria, es que el colapso del valle de México se acorte, pues al propiciarse una incontrolable conurbación y extensión territorial-urbana (2 mil kilómetros cuadrados) se complicará la disponibilidad de agua subterránea –hoy día se extraen 50 mil litros de agua cada segundo del deteriorado acuífero–, alteración convertida en previsibles conflictos por la reducción y escasez de agua”.
Agregó que no sólo es cuestión de maquetas, presentaciones y exposiciones arquitectónicas para sustentar la factibilidad técnica-económica de un necesario y vanguardista aeropuerto, sino de visión, imaginación, responsabilidad y conocimiento integral de las condiciones, características, variaciones y transformaciones hidrogeológicas regionales.
Para Óscar Terrazas, especialista en estudios urbanos de la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco, el ex vaso del lago de Texcoco ofrece una serie de ventajas, “pero el asunto de la tenencia de la tierra y los estudios de impacto ambiental en la zona deben operarse de manera responsable.
“Es una ventaja para cualquier ciudad, sobre todo para las grandes metrópolis, como la ciudad de México, que puedan contar con un espacio para alojar una infraestructura de gran escala.
Me parece conveniente la ubicación por estar cerca de la ciudad y del aeropuerto actual. Da ventajas de accesibilidad, servicios que hay en la zona, que se logran construyendo un aeropuerto, va a ser menos oneroso que extenderlo hasta Tizayuca.

DEL CORREO DEL BLOG

Construir AICM en Texcoco impactará el entorno

pol centrales
El senador del Partido de la Revolución Democrática, Alejandro Encinas, se manifestó en contra del proyecto de construcción del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México(AICM) anunciado por el Ejecutivo Federal. Catalogó de suicidio ecológico y una amenaza al desarrollo urbano la realización de esta obra, la cual representa una cuantiosa inversión.
El ex secretario de Medio Ambiente del Distrito Federal, durante la gestión de Andrés Manuel López Obrador, recordó las consecuencias que implica la construcción de grandes edificaciones en zonas lacustres, sin los estudios ambientales adecuados.
El fracaso de la Terminal 2
Puso como ejemplo el caso de la Terminal 2 del AICM, que se empezó a construir en 2005, en las instalaciones del actual aeropuerto, luego de que un movimiento social tumbara el plan de la administración foxista de construir el nuevo aeropuerto en la zona de Texcoco, Estado de México. El costo final de dicha construcción se elevó a 8 mil 586 millones de pesos, según la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
El senador por el Estado de México subrayó que los gobiernos deben definir hacia dónde debe crecer la ciudad, cuáles son las zonas de amortiguamiento y, en lo fundamental, cuál es el aforo que impactará a la zona centro del país con la instalación de una infraestructura de esta naturaleza.
Señaló, también, que la Terminal 2 del AICM fue proyectada para resistir hundimientos de hasta 3 centímetros anuales; sin embargo, se hunde hasta 30 centímetros cada año; la inversión para evitar que de dicha obra experimente ese fenómeno, costaría cerca de mil millones de pesos.
Aumentan inversión
inicial tras anuncio
Respecto al presupuesto para la construcción del nuevo aeropuerto, Encinas Rodríguez informó que el Gobierno Federal había señalado que la inversión inicial sería de 120,000 millones de pesos. Sin embargo, aclaró que en el sitio oficial del proyecto se publica que la inversión total ascenderá a 169,000 millones de pesos. El plan proyecta que 58% de esos recursos sea de origen público y 42% de procedencia privada. El dinero público se compondrá de ingresos fiscales multianuales, inversión y excedentes. El privado principalmente provendrá de créditos bancarios y de la emisión de bonos gubernamentales. Incluso externó que el gobierno federal tendrá que esperar más de 20 años para recuperar la inversión pública que destinará al nuevo aeropuerto.
Atenco revive sus
marchas y machetes
El senador Encinas hizo énfasis en que el diseño del nuevo aeropuerto abarca las tierras donde se pensaba realizar el proyecto 2001-2002 en el estado de México, es decir, en San Salvador Atenco.
Recientemente, el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) de San Salvador Atenco anunció un plan de acción con marchas, protestas y bloqueos, además de ir por la vía legal para defender sus tierras contra la construcción del nuevo aeropuerto en la zona de Texcoco, anunciado por Enrique Peña Nieto. “Recuerden lo que les querían pagar por metro cuadrado, una verdadera burla: entre 80 centavos y 1.50. El resultado ya lo conocemos, una violencia inaudita por parte de los cuerpos policiacos contra los manifestantes que defendían sus tierras” expresó el Senador.
Lago de Texcoco,
zona inundable
Al referirse a los temas ambientales, el legislador subrayó que la problemática es más grave aún, ya que un estudio realizado hace unos años, y que fue presentado por el ex secretario de Obras y Servicios del GDF, César Buenrostro, señala que la zona del Lago de Texcoco es una zona inundable, por lo que no es idóneo construir un aeropuerto ahí, argumento que sirvió al intento de Vicente Fox de utilizar esa zona.
De igual manera, un estudio elaborado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en septiembre de 1995, menciona que de seis opciones para construir un aeropuerto, Texcoco es el peor sitio, ya que presentaría el mayor número de impactos “adversos significativos” para el entorno del Valle de México
Sin estudios de
impacto ambiental
El deterioro ecológico sería de grandes magnitudes, se calcula que estarían en peligro de extinción más de 120 especies endémicas. Además, las últimas obras que se han realizado en la entidad mexiquense no han contado con estudios de impacto ambiental, como en el caso de la carretera Naucalpan-Toluca, donde la construcción de este proyecto afectó el Santuario del Agua en el que se encuentran los principales mantos acuíferos que abastecen, en gran medida, la cuenca de Lerma para atender al Valle de Toluca y las necesidades hídricas de la zona Metropolitana.
Slim predomina en las
construcciones públicas
Encinas Rodríguez hizo alusión a la relación de Carlos Slim con la propuesta del Gobierno Federal, y expresó que el empresario se vuelve cada día más predominante en la escena mexicana y ahora será parte de la obra insignia del sexenio: el nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México. “Slim está en Pemex, en las carreteras, en el sector minero, en diversas construcciones públicas y donde sea que haya grandes inversiones que le dejen jugosas ganancias” argumentó.
El senador mencionó que, aunque el nombre de Slim no aparece directamente en la licitación, sí lo hace el de su yerno, Fernando Romero, quien al parecer se mantendrá en bajo perfil mientras el papel protagónico será para el diseñador del proyecto, el arquitecto británico Norman Foster, con amplia experiencia en terminales aéreas que tienen en común diseños de alta tecnología y un exagerado costo por los materiales empleados y la dificultad de construcción.
En la nueva terminal del aeropuerto se invertirá el equivalente a 9 mil 500 millones de dólares, en una superficie de 12 mil hectáreas que serían cuatro veces más que lo que ocupan las dos terminales actuales.
Sobreponen interés
económico al pueblo
Finalmente, el Senador Encinas comentó que se trata de un proyecto mal enfocado, ya que, una vez más, se sobrepone el interés económico de autoridades y empresas poderosas por encima de la población afectada y, en este caso, de la población de la Ciudad de México y del Valle de México.
Anunció que estará vigilante de cada paso que se dé en este asunto para evitar daños irreversibles al desarrollo sustentable en una ciudad altamente vulnerable al deterioro de los ecosistemas y a su capacidad para garantizar una calidad de vida apropiada para sus habitantes y quienes desarrollan sus actividades en la zona centro del país.
Comisiones exigen
comparecencia de STC
El Senado solicitó al Gobierno Federal el Proyecto Ejecutivo del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México y convocó a comparecencia ante comisiones unidas al titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, para que informe sobre los aspectos técnicos, así como de los impactos ambiental, social, urbano y económico que representará para el Distrito Federal y la Zona Metropolitana del Valle de México.
Lo anterior, al aprobar dos puntos de acuerdo que presentaron, por separado, los senadores Luis Sánchez Jiménez, del PRD, y Mariana Gómez del Campo, del Partido Acción Nacional, quienes manifestaron su preocupación ante la posibilidad de que se dé una alta concentración en la zona centro del país, sin que exista la infraestructura urbana y de servicios suficientes para atenderla.
El senador Sánchez Jiménez estableció que el titular de la SCT debe dar cuenta a las comisiones unidas de Comunicaciones y Transportes, de Desarrollo Metropolitano y del Distrito Federal, que tienen como funciones legislativas dar seguimiento y evaluar las políticas públicas del Ejecutivo Federal.
La senadora Gómez del Campo destacó la importancia de que los legisladores cuenten con el proyecto ejecutivo de la obra antes de la comparecencia, a fin de estudiarla a fondo y basar en ella los cuestionamientos que se hagan al titular de la SCT, con lo que se eliminarán situaciones de duda e incertidumbre.
Propuso, además, que el Senado realice foros con expertos en aeronáutica, en la que participen también el jefe de gobierno del Distrito Federal y el gobernador del Estado de México.
El senador Alejandro Encinas Rodríguez, del PRD, apuntó que el funcionario federal debe aclarar si el plan del gobierno federal elimina el rescate del Lago de Texcoco, que tiene una gran importancia ecológica, así como especificar cuál será el destino de las instalaciones del Aeropuerto “Benito Juárez” de la Ciudad de México, al recordar que el gobierno federal se comprometió a cederlo como patrimonio del Distrito Federal para transformarlo en área de protección ambiental.
En lo anterior coincidió el senador Mario Delgado Carrillo, también del PRD, al manifestar su preocupación por el financiamiento que se requerirá para la construcción y operación del nuevo aeropuerto, e incluso refirió que debe quedar claro si están consideradas las obras complementarias para lograr su óptima integración con la Ciudad de México y su zona metropolitana, pues implica infraestructura de transporte, servicios, vialidades y, particularmente, hidráulica pues se requiere atender los problemas de inundaciones en la zona.
En materia laboral, la senadora del PRD Alejandra Barrales destacó el riesgo que representa la posible implementación de la Quinta Libertad del Aire, que permite a aerolíneas extranjeras aterrizar, sólo para recoger pasajeros y llevarlos a otros países, sin que exista reciprocidad para México y se desplace a las aerolíneas mexicanas, aunándose la asimetría de competitividad, pues la aviación nacional la conforman apenas 300 aviones y una sólo línea extranjera suma hasta 800.
El senador Manuel Bartlett Díaz, del Partido del Trabajo, planteó el tema de la transparencia al pronunciarse porque se establezca una estricta fiscalización sobre los contratos y licitaciones, para evitar la corrupción y tráfico de influencias en un proyecto que impactará la economía nacional y de la zona metropolitana.
En su turno, la senadora del PAN Silvia Guadalupe Garza Galván propuso ante el Pleno la necesidad de que se apruebe, antes de la construcción del nuevo aeropuerto, una iniciativa de ley remitida a comisiones, para obligar a las autoridades a presentar manifiestos de impacto ambiental antes de emprender nuevas obras aeronáuticas, pues de esta manera se evitarán futuras contradicciones jurídicas.

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Falla PGR en el caso Azcárraga

Tribuna de los Cabos-hace 5 horas
La PGR falló nuevamente en su propósito de conseguir una orden de aprehensión contra Gastón Azcárraga, ex presidente del Consejo de Administración de .

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Agenda aeronáutica

Por:
Arturo Lan
Archivado en:  | Columna invitada | Aeronáutica | AICM | Canaero | ciudad de México
Ahora que el tema aeronáutico tiene una relevancia central en los medios de comunicación por el anuncio del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México,resulta oportuno reflexionar sobre los temas que deben perfilar la agenda aeronáutica nacional.
La construcción de dicho aeropuerto abre el escenario para que el sector de aviación –Gobierno Federal, empresarios, sindicatos, usuarios y profesionistas- aborde la discusión de la agenda aún y cuando, por ejemplo, la CANAERO ya analiza una propuesta para una política nacional de aviación.
Los temas que deben de conformar la agenda aeronáutica y que deben reflejarse en una política nacional son diversos. Esta colaboración de Bufete Lan señala los más importantes.
I. Rumbos de la aviación nacional. Entre otros puntos estructurales es necesario definir la dimensión internacional, es decir, la conveniencia o no de seguir con el modelo de convenios bilaterales con otras naciones con el grado de apertura actual o la de abrir en mayor medida el acceso, quizá mediante una quinta libertad, posibilidad que ya ha sido esbozada por la Dirección General de Aeronáutica Civil de la SCT, o quizá una apertura aún mayor. Esto, condicionado al principio de reciprocidad para inducir una mayor conectividad.
II. La construcción del nuevo aeropuerto capitalino impactará los esfuerzos de crear un sistema de complementación aeronáutica de la región central. Una vez en operación el nuevo aeropuerto las razones invocadas para el desarrollo de tal sistema mediante los aeropuertos de Toluca, Querétaro y Puebla deberán ser replanteadas en tanto que el aeropuerto a construirse ya no adolecerá de falta de infraestructura ni de ausencia de slots disponibles. Asimismo, habrá un impulso natural de los usuarios por utilizar lo que serán las nuevas e innovadoras instalaciones aeroportuarias en lugar de desplazarse a otras ciudades.
III. Infraestructura aeroportuaria nacional. Sin duda alguna el de la Ciudad de México es el más importante centro aeronáutico nacional, pero el país cuenta con una red aeroportuaria que requiere mayor atención en su infraestructura. Si bien es cierto que en los aeropuertos de Cancún, Guadalajara y Monterrey se ha ido mejorando, existen rezagos en otros de menor envergadura.
IV. Grupos aeroportuarios. Es conveniente abordar el tema del costo de los servicios brindados por los grupos aeroportuarios. Comparativamente con aeropuertos de otras naciones son más onerosos lo que impacta negativamente a los usuarios.
V. Carga aérea. Si bien las recurrentes crisis económicas han incidido en los volubles índices de crecimiento de este sector también es cierto que aparte del AICM, Aeropuerto de Guadalajara, Querétaro y el de Monterrey, la infraestructura de carga es limitada. En esto incide que para los grupos aeroportuarios el tráfico de pasajeros es más redituable que el de la carga.
VI. Integración multimodal. En el sector de carga área también resulta imperativo inducir la dimensión multimodal en los aeropuertos. La gran mayoría carece de infraestructura que permita una mayor integración con el ferrocarril y aún la del autotransporte es insuficiente. Es decir, se requiere una visión integral del transporte y la logística en el contexto aeroportuario.
VII. Aviación empresarial. Este sector demanda una mayor atención e impulso. Poco es sabido que después de Estados Unidos y Brasil, México es el país con un mayor volumen de operaciones. Los FBO’s o prestadores de servicios complementarios requieren una mejor regulación con el objetivo de inducir su crecimiento y sostenibilidad.
VIII. MRO’s. Los talleres de mantenimiento mexicanos tienen un potencial importante aunque su desarrollo todavía es limitado aún y cuando tanto los orientados a la aviación comercial como a la general son excelentes atrayendo aeronaves de otras latitudes. Ejemplos de éxito abundan como el MRO de la atribulada Mexicana, el de Interjet y, en la aviación privada, el de Avemex. Es una asignatura que no debe soslayarse.
IX. Manufactura. La fabricación de partes y sistemas de vuelo ha tenido un desarrollo vertiginoso, al punto que podría reproducirse el éxito del sector automotriz. A parte de los polos de desarrollo más destacados como el de Querétaro es necesario inducir otros en más regiones. Asimismo, aunque también es cierto que las instituciones educativas sobre esta materia se han multiplicado, debe buscarse un crecimiento cualitativo aun y cuando ya algunos de ellos muestran cualidades notorias como el programa del Instituto Politécnico Nacional. Por otra parte, el desarrollo de normas oficiales mexicanas debe afianzarse.
En fin, a falta de espacio otros rubros podrían abordarse en una futura colaboración.
Por ahora baste decir que el entusiasmo por la construcción del nuevo aeropuerto capitalino debe propulsar un estudio sistémico de la realidad aeronáutica nacional, de sus potencialidades, debilidades y, sobre todo, de su futuro estratégico.