07 junio 2026

Sigue pendiente la segunda dispersión a trabajadores de Mexicana de Aviación

 

Sigue pendiente la segunda dispersión a trabajadores de Mexicana de Aviación

En el marco del arranque de la fiesta mundialista, todos los colectivos, asociaciones y gente con algún reclamo al gobierno, quiere aprovechar para presionarlo, y obtener la solución a sus demandas. Por supuesto que “la unión hace la fuerza”, pero en casos como este, hay que ver “con lupa” todas las invitaciones, convocatorias y llamados, porque también es cierto que “a río revuelto, ganancia de pescadores”.



Algunos medios de comunicación están replicando los llamados que hacen transportistas, campesinos, estudiantes y otros trabajadores a protestar el día de la inauguración del mundial, como es la carta de los ex trabajadores de Mexicana que, dicho sea de paso, no dejan claro a qué grupo pertenecen, y desafortunadamente resaltan solo las partes que más les convienen.

Una realidad es que la información de la carta de los ex trabajadores de Mexicana, no es del todo correcta, pues mezclan temas que van por cuerdas separadas.

Una cosa es la Compañía Mexicana de Aviación, S.A. de C.V., y otra muy diferente la Aerolínea de Estado Mexicano. Efectivamente, gracias a la venta de la marca Mexicana que los trabajadores hicimos a la Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transportes (SICT), ahora la nueva Mexicana puede usufructuar el nombre, los logotipos, los programas y todo lo relacionado a la marca.

El pago de dicha venta se dividió en dos partes. La primera ya se entregó, pero el segundo pago no se pudo realizar por el estado que guardaban los litigios promovidos por algunos trabajadores.

Cuando se resolvieron, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) se comprometió a realizarlo durante el primer semestre del 2026, es decir, entre los meses de enero y junio, así es que las autoridades todavía están dentro del plazo acordado.

Otro punto que debe quedar claro es que la segunda parte de la dispersión corresponde a la venta de los pocos bienes con los que contaba la extinta Compañía Mexicana de Aviación, y que absolutamente nada tienen que ver en con la gestión y administración de la nueva aerolínea.

Recordemos que el comprador no es la SEDENA -ahora llamada Defensa-, sino SICT; dejemos claro este punto para evitar confusiones. Mexicana de Aviación fue declarada en quiebra desde el 3 de abril de 2014, pero dicha sentencia no se ha podido “ejecutar”. El 9 de agosto de 2023 se concretó la venta de la marca al Gobierno de México, pero los trabajadores seguimos esperando el segundo pago.

Voy a ser muy sincera con Ustedes, y a narrar lo siguiente: el 18 de octubre de 2010 un pequeño grupo de trabajadores fuimos a exigir al gobierno que requisara a Mexicana de Aviación; antecedentes existían, pues así lo hizo con Aeroméxico en la última huelga, todavía con Alejandra Barrales al frente del sindicato de sobrecargos, y me acuerdo porque en ese entonces nos repartieron unos brazaletes que decían “volando bajo protesta”.


En 2010, afuera de la Cámara de Diputados, estábamos exigiendo la requisa, pero ningún sindicato se sumó a la movilización. Aunque yo “solo” era Secretaría de Actas, a título personal convoqué a quien quisiera acompañarnos, y solamente fuimos un pequeño grupo de trabajadores. La pregunta sincera es: ¿casi 16 años, después van a poder convocar a los extrabajadores?

Seamos realistas, si a meses de bajada la línea aérea estábamos literalmente dando tumbos como pollos sin cabeza, más de una década y media después ¿los extrabajadores van a salir a las calles?, y sobre todo van a ir al estadio Azteca a protestar el día de la inauguración ¿de verdad?, ¡obviamente no!

Sé que estamos cansados, hartos y fastidiados del retraso en este segundo pago, que es solamente una mínima parte de los que por ley nos corresponde, pero cuando aprendamos que la impartición de justicia en este país fue, es y será únicamente para la oligarquía que la puede pagar, nos va a cantar otro gallo.

Pero no me parece correcto aprovecharse de la frustración y encono acumulado en cientos de causas diferentes para hacer ver a un país como si estuviera “en llamas”.

Efectivamente, el caso de Mexicana de Aviación sigue sin obtener completa solución, pero eso sucede desde los gobiernos panistas, que hoy no gobiernan. Se ha avanzado más en esta administración y la pasada que con los anteriores gobiernos (del PRI y PAN).

Es una falsa premisa “convocarnos” hoy a protestar porque las autoridades no han cumplido con el segundo pago, pues en estricto sentido tienen hasta el 30 de junio para realizar la segunda dispersión; vencida la fecha ya veremos qué hacemos, y si de verdad pasamos de las quejas en internet a la acción.

Revolver nuestras justas peticiones -sin la claridad y contundencia que merecen- con todos los temas pendientes acumulados durante décadas, lejos de darnos fuerza, nos debilita.

Y desde mi punto de vista, ese es el verdadero interés de los factores reales del poder, tratando de convencer a los “inconformes” (que evidentemente existimos) a treparnos al mismo tren con el simple e ilógico argumento de que hay que hacerlo “porque todo mundo lo hace”.

Por supuesto que creo en la movilización social, pero le tengo tanta fe y la respeto tanto que estoy convencida de que no es momento de revolver causas, precisamente porque son muchas, y la gran mayoría muy añejas.

Si solamente por causar estragos se resolvieran las demandas, entonces desde los años 70’s les habrían restituido sus tierras a los 400 pueblos, y en penacho de Moctezuma no estaría en Viena.

Si nuestra demanda es el segundo pago, entonces esperemos los plazos. Si la queja es la irresolución de todo “el caso Mexicana”, entonces que lo planteen así quienes hoy convocan, y pasen de las palabras a la acción, y entonces revisamos todos los temas pendientes: desde la impunidad de Gastón Azcárraga, hasta las cuentas pendientes del MRO, y ya de pasadita de los sindicatos de la industria, y de las aerolíneas del país que han dejado de volar en los últimos 20 años, porque no es lo mismo actuar, que “de lengua, comer tacos”; los conozco.

Ximena Garmendia
7 de junio de 2026