30 agosto 2020

Aerocalifornia, otra empresa “viva”


Aerocalifornia, otra empresa “viva”

Derivado del aniversario número 99 de Mexicana de Aviación, hice varios tuits sobre este tema en mi perfil de dicha red social; algunos usuarios me preguntaron por Aerocalifornia; voy a ser sincera, la historia de la aerolínea bajacaliforniana estaba nebulosa en mis recuerdos. Han sido tantas las empresas bajadas de vuelo y por tan diversos motivos, que la verdad desconocía la historia de Aerocalifornia, empresa reconocida en su momento, entre otras cosas, por ser una aerolínea con sobrecargos muy guapas: mujeres altas, delgadas y de una belleza espectacular, como buenas mexicanas norteñas (sí, me daban envidia).





Pero regresando al tema que nos atañe, en el intercambio de tuits me encontré con un trabajador de dicha empresa, a quien tuve el gusto de entrevistar. Antes de entrar de lleno a sus palabras, haré un resumen de la historia de Aerocalifornia.

Esta aerolínea que tenía su base en la ciudad de la Paz, en Baja California Sur, fue fundada en 1960, y llegó a volar a destinos dentro y fuera de nuestro país: Aguascalientes, Chihuahua, Ciudad de México, Ciudad Juárez, Ciudad Obregón, Ciudad Victoria, Colima, Culiacán, Durango, Ensenada, Guadalajara, Hermosillo, La Paz, Los Mochis, Manzanillo, Mazatlán, Matamoros, Monterrey, Puebla, Tampico, Tepic, Tijuana, Torreón, Veracruz y Villahermosa. En Estados Unidos volaban a Dallas, Los Ángeles, Phoenix, San Diego y Tucson

En abril de 2006, la SCT suspende las operaciones de Aerocalifornia; el diario La Jornada de fecha 3 de abril de dicho año reportó lo siguiente: “De acuerdo con la versión difundida ayer por la SCT, la decisión de suspender las operaciones de Aerocalifornia se derivó luego de que personal de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) realizó una verificación mayor en la aerolínea. ''Hace aproximadamente 15 meses se realizó a la aerolínea otra verificación mayor, y en ese entonces se solicitó a la empresa atender una serie de observaciones'', relató la SCT. Añadió que posteriormente se han realizado diversas revisiones adicionales ''de rampa a las aeronaves, con resultados poco satisfactorios''.

Después de una nueva verificación mayor que se realizó durante las últimas dos semanas con un equipo de 25 inspectores, agregó la dependencia, la DGAC ''ha determinado que no existen las garantías de seguridad necesarias para los pasajeros y personal de esta empresa''.”



Después de permanecer en tierra durante 4 meses, el 11 de agosto de 2006 pudo retomar el vuelo, pero no sería la única vez que la autoridad le impidiera operar a la aerolínea. Nuevamente lo hizo el 24 de julio de 2008, bajo el argumento de la falta de pago al Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM);  los trabajadores en su intento de mantener su fuente de empleo emplazaron a huelga y el día 5 de agosto de ese mismo año, la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje declaró válida la huelga, y doce años después, el conflicto sigue sin resolverse, motivo por el cual la empresa sigue existiendo, manteniendo sus instalaciones y con la concesión vigente para operar como aerolínea.

Reconozco que no había reparado en este caso, y como lo dije al principio desconocía qué es lo que había ocurrido con Aerocalifornia. Me parece importante que conozcamos ahora sí a nuestro entrevistado, a quien le agradecemos de antemano el tiempo que no dio para darles a ustedes a conocer su historia. Su nombre es Gerardo Amador Rojas, y es uno de los tantos trabajadores que sigue esperando la reactivación de su aerolínea. Él trabajaba en la estación de la ciudad de Colima, como personal de tierra.

X.G.: Hola, muchas gracias por la entrevista ¿me puedes contar tu historia con Aerocalifornia?

G.A.R.: Claro, mira yo estaba trabajando en la estación de Colima, la primera vez que nos pararon operaciones, fue por cuestiones de seguridad, según la SCT. La empresa metió un amparo. La segunda vez fue por un adeudo al SENEAM de 259 millones de pesos.

X.G.: ¿Qué pasó esa segunda vez que les pararon las operaciones?

G.A.R.: Recuerdo que ese día fue jueves, se cayó la página de internet de la aerolínea y todo el sistema con el cual trabajábamos. En Tijuana había un avión a punto de tomar pista y lo regresaron. Todos tratamos de aguantar, en mi caso me quedé en Colima, ya que el dueño, Raúl Aréchiga nos decía a los trabajadores que el adeudo era un error.

X.G.: ¿Qué pasaba en esos momentos?

G.A.R.: Fue horrible, yo estaba muy feliz en la empresa, estaba viviendo un sueño. Pero nos mandaron a casa, y después declararon la huelga. Y cuando entramos en ella, fue porque los acreedores estaban encima de la empresa. Yo hice guardias en el aeropuerto, pero no aguanté mucho, en el mes de octubre me regresé a Celaya de donde soy originario.

X.G.: Anímicamente ¿cómo te sentías?

G.A.R.: Entré en una depresión muy fuerte, que me duró entre 3 y 4 años, tuve que ir a terapias y tomar medicamentos para poder superarla.

X.G.: ¿Estabas a gusto trabajando para Aerocalifornia?

G.A.R.: La forma de trabajar era muy amigable, yo conocía a todos, a los capitanes, a todo mundo, pero con el estallamiento de la huelga dejé de tener contacto con don Raúl, el dueño.

X.G.: ¿Qué pasó después del estallamiento de la huelga?

G.A.R.: Interjet se nos acercó, estaba buscando los slots de la Ciudad de México y para recontratar trabajadores de Aerocalifornia, Interjet liquidó a toda la gente de la estación de la Ciudad de México, nada más, las otras estaciones fueron abandonadas. Por lo que hay un juicio contra la aerolínea a favor del sindicato. Toda la infraestructura de la empresa, los bienes, eran rentados y nadie sabe dónde quedaron las herramientas. En Guadalajara hay un cementerio de aviones de Aerocalifornia. El hangar que se tenía en la base, que era la Paz, se lo quedó Calafia Airlines, entraron a la mala, por ejemplo, todas las rutas que opera Aeroméxico Connect de Colima a Tijuana, son de Aerocalifornia. Lo peor, el sindicato nos tiene abandonados. Tan sólo en la Paz eran cerca de 3 mil trabajadores, y no, no conocemos los nombres de los abogados, porque ellos están en la Paz.

X.G.: Después del segundo paro de operaciones, ¿buscaste otra opción?

G.A.R.: Pues tuve dos intentos en empresas de aviación, pero el haber trabajado en Aerocalifornia parece una mancha en el currículo, yo tengo esperanza de que se haga justicia.

X.G.: Te agradezco muchísimo el haber compartido tu historia.

Quedémonos con las últimas palabras de nuestro entrevistado, tiene esperanza de que se haga justicia, ¿dónde he escuchado esto?



A 10 años de la salida de Mexicana de Aviación de los cielos, volteemos a ver que hay más gente “como nosotros”, que estamos esperando justicia, que “alguien” nos resarza todo el daño que hemos padecido. Usemos la esperanza, no como añoranza nostálgica, sino como aquello que nos ayude a ver más allá de la tormenta que nos hizo vivir un mal momento.

Ximena Garmendia

30 de agosto 2020

P.D. Si quieren saber más sobre el estado jurídico que guarda la empresa Aerocalifornia, dejo las ligas a los documentos oficiales. (Sólo copia y pega)

file:///C:/Users/sobre/Desktop/0495000061811.pdf

file:///C:/Users/sobre/Desktop/0911100004016.pdf

file:///C:/Users/sobre/Desktop/aerocalifornia.pdf


 

 

 

16 agosto 2020

Se busca tripulación a Tel Aviv

 

Se busca tripulación a Tel Aviv

Desde su creación, en este espacio hemos denunciado la corrupción que se da en las entrañas, poco conocidas, del mundo aeronáutico. No han sido pocas las columnas que he dedicado a ello. Largo sería el listado tan solo para nombrar las que han sido publicadas este año. Aunque esta ocasión hablaremos de un nuevo “escándalo”, curiosamente es protagonizado por los mismos actores. Y es que no es la primera vez que esto ocurre en ASSA, ¡no señores!, así que preparen su bebida favorita y acompáñenme en este viaje.

Corría el mes de marzo de 2014; un grupo de valientes sobrecargos de Mexicana de Aviación, sin cumplir con los requisitos, ni el perfil que en esos momentos manejaba la competencia, la empresa del Caballero Águila, lograron colarse en sus filas. Evidentemente rebasaban la edad establecida por el CCT (antes del CCT B la edad límite para entrar eran los 37 años). De alguna extraña manera habían sorteado ese, y un sinfín de obstáculos más.


¿Cómo lograron semejante proeza?, ustedes no están para saberlo, ni yo para contarlo, pero en el quinto piso de Patricio Sanz 751, en la colonia del Valle, habita un ser mágico y poderoso, capaz de realizar los actos más impactantes de nigromancia y hechicería; su nombre, ya es toda una leyenda.

Recordemos que es 2014, año en que se impone en Aeroméxico el contrato B para los sobrecargos, con la ayuda de los “ex mexicanas”. El Contrato “anexo” como eufemísticamente le llaman en ASSA, entró en vigor el 18 de septiembre, y debemos resaltar que el propio Ricardo Del Valle declaró para la Revista Expansión lo siguiente: “El líder sindical destacó que el viernes 12 de septiembre, en asamblea general, se aprobó el contenido del convenio y aclaró que los 292 sobrecargos que habían firmado un documento B no tendrán que volver a suscribir un nuevo contrato, pues pasarán a ser integrantes del original.”

En efecto, en ese momento Ricardo Del Valle trató de hacerles creer a los sobrecargos que el “Contrato B” era temporal y que al cabo de 10 años pasarían al contrato A. Pero… señor Secretario General… esto se contradice con lo afirmado por el director de Aeroméxico, Andrés Conesa, quien desde el principio declaró que el contrato B llegó para quedarse, tanto con pilotos como con sobrecargos, y que lo que espera es la desaparición del contrato A, en un lapso de 10 años.

El Blue en adiestramiento "Punta de lanza"
El Blue en adiestramiento, punta de lanza

Al grupo de sobrecargos que me referí, que no cumplía con los requisitos, pero lograron colarse, lo denominaremos “Los sobrecargos punta de lanza”, ¿por qué?, fue el nombre que utilicé en la ficha hemerográfica que elaboré en ese momento para mi blog. Les dejo el enlace https://www.scribd.com/doc/237136057/Punta-de-Lanza

El favoritismo descarado del sindicato quedó denunciado en la nota periodística de fecha 23 de marzo de 2014, del periódico La Jornada, en una entrevista realizada por César Arellano a la de la voz, misma que pueden revisar aquí, pidiéndoles que pongan especial atención a los nombres que ahí aparecen, pues son importantes: https://www.jornada.com.mx/2014/03/23/sociedad/034n3soc?fbclid=IwAR37ERBrka10_yCQM-JETm1MmPmspn6Lsj00kuuwl3786sbR7SFssMT-ZaQ

¿Qué relevancia tiene traer a cuento estos hechos de hace seis años? No es cosa menor. Todo el gremio de sobrecargos de nuestro país sabe perfectamente la terrible situación por la que está pasando la industria. La reducción de la demanda de pasaje es del 80%, y la reducción de vuelos hace que “volar” sea un verdadero lujo. Algunos sobrecargos de Aeroméxico han acumulado 5 meses sin volar, y sin cobrar su salario, derivado del acuerdo de “rotación” negociado por ASSA de México con la empresa. Vamos pues a imaginar la siguiente escena:

Por la pandemia estamos en el departamento de Ricardo Del Valle, todo el día ha estado ocupado. La empresa ya le solicitó la lista de los sobrecargos que realizarán el vuelo charter a Tel Aviv y él todavía no está cierto; tiene tantos compromisos por cumplir con su gente y tantas las peticiones que recibe día con día, que se siente exhausto de tan sólo tener que escoger un puñado de sobrecargos para dicho vuelo.

Toma asiento y mientras mira por la ventana, piensa en lo productivo que le han resultado los “ex mexicanas”, los “punta de lanza” y es así como da por resuelto el embrollo que tanto le angustiaba.


La escena anterior se me antoja digna de los primeros segundos de una serie de Televisión. Con música incidental y vertiginosa veríamos en pantalla los siguientes nombres: Juan Manuel Galaviz Montoya, César Roberto Guizar López, Marco Antonio Escobar Insunza, Gustavo Barrientos Sosa y Christian Saúl Rodríguez Fernández. Con letras chiquitas, debajo de cada nombre aparece su nombre artístico, bueno, más bien los sobrenombres con los que son más conocidos en el ámbito aeronáutico. Respectivamente: ”Galaviz”, “el Señor Smith”, “el Blue”, “el Barrientos” y por último “el boxeador” Christian Saúl, hermano de Brenda Rodríguez, sobrecargo de Mexicana de Aviación y que también ahora vuela en Aeroméxico.

Todos ellos conocidos por pertenecer al círculo rojo del Secretario General. Antes de entrar como sobrecargos en Aeroméxico, estuvieron trabajando como choferes, guardaespaldas y golpeadores al servicio de Ricardo Del Valle, quien ahora los premia con dicho vuelo. Ustedes queridos lectores, deben estar pensando lo mismo que yo: ¡vaya que sí reditúa arrastrarse, humillarse y ser mozo del Secretario General!, el pago salta a la vista. Sin embargo, esto ha generado un descontento apabullante en la planta, sobre todo en estos momentos en que la mayoría de sobrecargos está rotando, de una manera sin precedentes.


Sin precedentes es también el cisma generado por esta decisión de Ricardo, pues los sobrecargos, antes temerosos de las orejas del Secretario General, ahora sin miedo de ser escuchados, opinan por todo lo alto que consideran injusta la forma en que fueron seleccionados algunos miembros de la tripulación a Tel Aviv, sobre todo en el caso de los “ex mexicanas” que forman parte del círculo más íntimo, y su escalafón de ninguna manera alcanza para tener ese vuelo.

Nunca he querido estar en los zapatos de Ricardo del Valle; mucho menos en estos momentos en los que le están explotando en las manos las consecuencias de estar jugando con fuego. Durante muchos meses les ha pedido a sus agremiados que se pongan la camiseta, que hagan sacrificios, que sean pacientes, y que confíen ciegamente en él. Las promesas han sido tantas, que hoy es imposible sostenerlas. Con base en privilegios y prebendas, logró mantener una especie de equilibrio perverso que se traducía así: entre más me adules, más regalías y concesiones tendrás. Pero el margen de acción se le reduce día con día.


Él prometió en asamblea general que la rotación sería conforme al escalafón, que sería por un tiempo breve, que pronto la empresa estaría “levantando el vuelo” y que Aeroméxico estaba más fuerte que nunca. Los hechos hablan por sí mismos. Flaco favor les hizo a los “sobrecargos punta de lanza” al asignarles el vuelo charter al Tel Aviv. Ahora ellos tendrán que soportar con temple de acero y cabeza muy fría todo el justo reclamo del resto de la planta que tenía mayores méritos para ese vuelo, porque si reaccionan de manera visceral y sin inteligencia, serán nuevos dolores de cabeza para el Secretario General. La pregunta se impone ¿habrá escogido bien a su personal?   

  

Ximena Garmendia

16 de agosto 2020



 

 

 

 

09 agosto 2020

¿Se puede lactar y volar?

 

¿Se puede lactar y volar?

La primera semana del mes de agosto del presente año, es la semana mundial de la lactancia materna. Cuyo lema este año fue “Apoyar la lactancia materna para un planeta más saludable”. Esto viene a colación porque el sindicato de pilotos aviadores, mejor conocido como ASPA, puso en sus redes sociales una imagen acompañada del siguiente texto: “La lactancia materna debe ser parte integral de las políticas de bienestar, equidad y salud en el lugar de trabajo. Gracias por respaldar los temas de género…”


Me resulta sumamente llamativo que un sindicato, cuyos agremiados son mayoritariamente hombres, a través de su Comisión de Equidad e Igualdad de Género, se sume a la semana mundial de la lactancia materna. Incluso dentro de su sala de reservas cuentan con un lactario y desde el 2017 firmó un “Convenio de lactancia” con las aerolíneas donde trabajan sus agremiados.

Otra historia muy diferente es la de mi sindicato. Casi el 80% de los agremiados a la ASSA de México son mujeres, y muchas de ellas, en edad reproductiva, sin embargo, a diferencia de ASPA, las sobrecargos no tienen un lactario, ni el sindicato se ha manifestado en el tema. Eso sí, tiene un edificio que iba a ser guardería, pero terminó siendo un elefante blanco erigido durante la gestión de Alejandra Barrales como Secretaria General (1995 al 2001), y nunca se ha usado; y ahí seguirá, abandonado y cayéndose a pedazos.

Pero retomemos el tema de lactancia. Las cifras son realmente de escándalo: en México tan sólo amamanta de manera exclusiva (sin fórmulas lácteas o sucedáneos, durante los primeros seis meses de vida) el 29 por ciento de madres según datos de la UNICEF, esto es 7 de cada 10 recién nacidos no son amamantados. No somos el país con el porcentaje más bajo (ese lugar lo tiene República Dominicana), pero estamos muy lejos del 50% guatemalteco, o del 90% que alcanzan países como Chile y Perú, reportados por la UNICEF.

Es por eso, que año con año la Organización Panamericana de la Salud en conjunto con la Organización Mundial de la Salud, llevan a cabo una semana mundial en apoyo a la lactancia materna.

Abramos un paréntesis y déjenme contarles mi propia experiencia. Me tocó ser Secretaria de Actas en mi sindicato de 2007 al 2011; en 2008 quedé embarazada de mi segunda hija, y a diferencia de mis compañeras sobrecargos, no pude “bajarme de vuelo” a la sexta semana de gestación; como ya contaba con un permiso sindical, sólo pude ausentarme de mi responsabilidad 40 días antes del alumbramiento, y los 40 días posteriores. Yo sé que esta es la realidad de la gran mayoría de las mujeres trabajadoras del país, pero irónicamente, al ser un gremio mayoritariamente femenino, uno daría por sentado que la empatía y la sororidad por parte de mis compañeras sería total y completa. Nada más falso; fui duramente criticada por amamantar a mi hija en asambleas, juntas de comité, juntas particulares y demás menesteres propios de mi investidura como Secretaria de Actas, amén de tenerla en mi oficina hasta que cumplió un año un mes.


Recuerdo como si fuera ayer, los reclamos de muchas sobrecargos, sobre todo de Aeroméxico, que se quejaban diciendo que “había convertido el sindicato en una guardería”, y que no debía tener a mi hija ahí. Conocedora de todos los beneficios de la lactancia efectiva, así como de los derechos humanos y laborales que tengo como ciudadana mexicana, y como agremiada, hice caso omiso de las críticas mordaces de mis compañeras sobrecargos, y amamanté un año y un mes a mi cría.

Para mi era y sigue siendo inaudito que muchas compañeras vieran con malos ojos que “amamantase” y que tuviera a mi hija conmigo; censuraron que no la hubiera llevado a una guardería, pero ¿ya les conté que la guardería del sindicato nunca funcionó? ¿ya les dije que sólo es un cascarón en ruinas que sigue generando gastos a la ASSA? Seamos honestos, ninguna guardería o estancia infantil podría cubrir los horarios en los que un sobrecargo labora, muchos menos los de las jornadas que demandaba la representación sindical en esos años, que eran de doce o horas continuas, y a veces más. 

Pero regresemos al presente; mientras ASPA lanza una campaña en conjunto con la OPS y la OMS para incentivar entre su personal la práctica de la lactancia materna, ASSA de México ha hecho mutis, y eso que se cuenta con un Centro de Igualdad y Género, a cargo de Farah Ramírez, sobrecargo de Aeroméxico. Ah, cierto, no están trabajando por la pandemia de COVID… por eso no están cobrando sus emolumentos como representación sindical, ¿verdad? Uy, ¿lo escribí o solamente lo pensé?


El asunto es serio. La lactancia materna es un derecho que las mujeres trabajadoras tenemos; ASPA incluso instaló un lactario dentro de su sala de reservas, pero la pregunta es ¿las mujeres pilotos hacen uso del mismo? Es una pregunta real, y ojalá alguno de los que están leyendo esto me ayude a resolverla. Y es que  no me extrañaría que una mamá piloto piense dos veces antes de usarlo, sobre todo por esos estigmas sociales a los que me referí líneas arriba. Es obvio, el tema de la lactancia no sólo es un tema laboral, es solo una pequeña parte de un gran todo. La sociedad debe apoyar a las mujeres a lactar y no señalarlas con el dedo. Los patrones, los sindicatos, todos debemos de involucrarnos y de verdad, las cifras son escalofriantes.

Cito textual de la página de la OMS “Invertir en la lactancia materna puede salvar vidas infantiles y mejorar la salud, el desarrollo social y económico de individuos y naciones”. Tenemos que ver la pandemia del Covid19 como un parteaguas en la reorganización, por lo menos en la industria aeronáutica. Tenemos la oportunidad histórica de revertir la abulia en la que se encuentran e impulsar campañas y políticas que ayuden a incrementar los números en la lactancia materna y sobre todo, contribuir a un mejor país.


Se requiere de un esfuerzo y trabajo conjunto y coordinado. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social debe poner todo su empeño en lograr un permiso de maternidad más largo que facilite una lactancia exclusiva durante los primeros meses de vida. El sector privado debe estar abierto a estas medidas y dejar de ver como “pérdidas” ésta etapa tan importante de la vida de la mujer. Las y los compañeros de trabajo debemos ser empáticos con las mujeres lactantes. El sector salud público y privado también puede coadyuvar en llevar a cabo una lactancia materna exitosa, al no indicar fórmulas lácteas como primera opción. Es un trabajo de todos. Podemos y debemos hacerlo.

 

 

Ximena Garmendia

9 de agosto 2020

 

 

 

02 agosto 2020

Y no lo digo yo… lo dijo él

Y no lo digo yo… lo dijo él

Mucho antes de que empezara el Siglo XX, el filósofo alemán Friedrich Nietzsche planteó una idea que siempre ha estado en el imaginario humano: “No me aterra que me hayas mentido, sino que ya no pueda creerte más”. Y ustedes saben de lo que hablo. La certidumbre es uno de los bienes más preciados para un sobrecargo. Tener el conocimiento seguro y claro de algo se traducirá en un buen desempeño, siempre.

Es por ello que me parece necesario hacer un alto en el camino, una especie de “corte caja” y revisar de manera rápida la historia reciente de las decisiones que la ASSA de México ha tomado, particularmente a partir de la aparición de la pandemia de COVID 19, y en concreto a lo que se han tenido que enfrentar los sobrecargos de Aeroméxico, pues eso me da la posibilidad de rastrear toda la información y darles a ustedes, mis queridos lectores, un panorama certero y aleccionador.


Nuestra historia comienza en marzo de este año, con la llegada oficial del virus Sars-Cov-2 a territorio nacional. Todos los sectores del país se vieron obligados a implementar medidas de contingencia, algunas de manera paulatina, algunas de un día para otro. En este caso, el sindicato de sobrecargos ASSA de México tuvo a bien convocar a una asamblea general extraordinaria para el día 17 de marzo, la cual debía celebrarse en la sede sindical. Sin embargo, al Secretario General no le importó violar el estatuto, y tras lanzar la convocatoria, un día después sacó una circular, que ni siquiera es una fe de erratas, cambiando el lugar donde se llevaría a cabo la asamblea. No es una exquisitez exagerada de mi parte, lo dictan los estatutos: los acuerdos tomados en esa asamblea tendrían que ser tachados de inválidos por realizar este cambio, sin seguir las formalidades exigidas. El lugar en que se celebró dicha asamblea fue el Hotel Fiesta Americana Reforma; sí, del Grupo hotelero Posadas, cuyo dueño fuera Gastón Azcárraga. Ahora es su hermano Pablo quien está al frente, pero esa es historia para otra columna.

Al tratarse de una cita textual, no me es permitido corregir los errores de ortografía, ni mucho menos los galimatías de una redacción tan atropellada como pedestre, pero deben ustedes recordar que previo a la asamblea, el día 14 de marzo, el Secretario General Ricardo Del Valle, publicó lo siguiente en su red social:

“Queridos compañeros, buenas noches. Como ustedes saben derivado a la pandemia COVID-19 que afecta todas las operaciones de las aerolíneas a nivel mundial y en el caso que nos ocupa de Aeromexico principalmente, al respecto, les informo lo siguiente:

Grupo Aeroméxico ha decidido por la situación actual, disminuir su operación a sus destinos de vuelos transoceánicos y de largo alcance en un 40% y el resto de su operación en un 20%. (…) Confiados pero ocupándonos en que esto tendrá solución en el corto plazo.

Para cualquier duda o aclaración estarán disponibles como siempre ha sido el caso, mis compañeras de la delegación de Aeromexico Secretario de Trabajo, Secretario de Conflictos, esta Secretaria que represento y toda la Representación Sindical. “

Tras celebrarse la asamblea, Ricardo Del Valle hizo llegar los acuerdos tomados a los Ipad de los sobrecargos de Aeroméxico a través de una circular. En su momento el líder sindical informó:

“Estimados compañeros. Los acuerdos que se establecieron en nuestra Asamblea del día de ayer, martes 17 de marzo del presente año, RESPETADOS 100 % POR LA EMPRESA AEROMÉXICO. LA UNIÓN QUEDÓ DEMOSTRADA, HIZO LA DIFERENCIA. Ante todo y contra todo, la preservación de la fuente de trabajo y de nuestras Empresas, siempre será nuestra prioridad. La información en referencia a nuestra Asamblea ya se encuentra publicada en sus tabletas electrónicas (iPads). Les mando un fuerte abrazo, que pasen un excelente día.”

Inexplicablemente, la circular ya no se encuentra ahí, pues fue bajada de la red que alimenta tales dispositivos, pero no se preocupen, al final de esta columna podrán consultarla íntegramente y corroborar que los acuerdos a los que se llegó en dicha asamblea, y dio a conocer a los “medios de información, Jefe de Edición y reporteros de la fuente”, en las propias palabras de Ricardo Del Valle, fue:

·         Se aprobó por unanimidad la implementación del Sistema de trabajo por "Rotación", en el que un grupo determinado de Sobrecargos estará en tierra por dos meses sin percibir salario ni prestación alguna durante los próximos seis meses. Este proceso es único y ha dado resultados comprobados ya que se preserva la fuente de empleo.

·         Se aprobó por mayoría la reducción del tiempo de estadía o pernocta en las estaciones de vuelos de largo alcance y transoceánicos como Madrid, Londres, París, Amsterdan, Barcelona, Seúl y Narita. Asimismo se acordó otorgar facilidades a la empresa para la asignación de vuelos a sus tripulaciones de Sobrecargos durante este periódo de contingencia.

 

A pesar de la deficiente redacción del punto de acuerdo, podemos observar que el Secretario General se cuida mucho de no dar cifras claras. “Un grupo determinado”, dice ¿Eso qué querrá decir?. Sin embargo, tal como quedó documentado en mi columna del 22 de marzo en este espacio, les informé:  

 

¿Qué puede hacer Aeroméxico con 2,720 sobrecargos, una flota efectiva de 35 aeronaves, y el 40% de las rutas internacionales canceladas, más lo que se acumule esta semana? La empresa ya puso una cifra sobre la mesa: recortar el 50%, o sea 1,360 sobrecargos. ¿Qué respondió ASSA?, que van a “rotar” 900 sobrecargos al mes, durante seis meses. Lo pongo entre comillas porque el esquema que se acaba de inventar la representación sindical lidereada por Ricardo del Valle no puede ni siquiera llamarse rotación.

 

A pesar de todo, el 30 de marzo Ricardo Del Valle saca una circular que modifica el primer acuerdo tomado en la asamblea, argumentando que por necesidad operacional tendrá que rotar el 68% de planta en el mes de abril. Primera violación al acuerdo de asamblea que había supuestamente la empresa respetaría al cien por ciento:

 

“#Compañeros, ¡buenas noches!

En unos momentos más se estará enviando el rol correspondiente al mes de abril, en donde podrán observar que derivado a la fuerte disminución de las rutas y en muchas de ellas la cancelación de manera temporal, los itinerarios han estado en continuo ajuste, hasta el momento se determinó que el 68% de la planta rotará…”

 

A finales de abril, para la rotación del mes de mayo, en la planta empezaron a surgir dudas acerca de las vacaciones, y Ricardo, en sus redes sociales, plasmó lo siguiente:

 

“…Aquel compañero que haya rotado en el mes de Abril del presente año, que tenían sus vacaciones y que por consiguiente se re-programarían al término de su rotación, quedó cancelada dicha asignación y así sucesivamente en los meses subsecuentes, esto es con la finalidad de afectar lo menos posible a Ustedes…”

 

¿Qué dijo?, Que alguien me explique, ¿qué ha pasado con el tema de las vacaciones? Muchos compañeros rotan y les recorren al mes siguiente las vacaciones, y después, vuelven a rotar y les vuelven a recorrer sus vacaciones. El resultado es muchos sobrecargos acumulan ya 5 meses sin volar en lo absoluto, violando el acuerdo de la asamblea del 17 de marzo del 2020.

 

El 28 de abril ASSA de México vuelve a emitir una circular informando que la rotación para el mes de mayo, sería del 75% del total de la planta. ¿Y el acuerdo firmado? Esta es otra violación a lo que los sobrecargos votaron en marzo.

 

Llegando al mes de junio, el silencio por parte del sindicato se hizo presente. Dejó de sacar información acerca de cuántos sobrecargos estarían rotando. Ya de por sí el tema estaba inmerso en una opacidad total, pues nunca mostró el listado de los sobrecargos que rotaron en los meses de abril y mayo. En junio el descaro fue abrumador, pues ni siquiera se dignó a decir el porcentaje de sobrecargos que rotarían para dicho mes. ¿Que para qué le sirve esa información al sobrecargo? Lo resumo en una palabra: certidumbre

 

Es hasta el 19 de junio que Ricardo Del Valle saca una circular, pero el tema es la entrada de la empresa Aeroméxico al capítulo 11 de la Ley de Quiebras en Estados Unidos.

 

El día 2 de julio, se limitó a replicar la circular que la empresa Aeroméxico había subido a sus redes sociales para difundir el tema del Capítulo 11, y cinco días más tarde Del Valle publicó:

 

“Estimados compañeros, buenas tardes.

Les solicito, como en otras tantas ocasiones les hemos pedido, que hagan caso omiso a las publicaciones que emiten algunos medios de comunicación o algún otros personajes que sólo intentan crear incertidumbre…”

 

Disiento. La incertidumbre no la generan fuerzas obscuras, ocultas o de ultratumba sino su falta de transparencia, claridad y certeza. Es su propia planta de compañeros sobrecargos la que le está pidiendo esa información, pero por alguna razón se resiste a transparentar.

 

El 19 de julio, ante una realidad imposible de ignorar, y con una planta que con justa razón está cada vez más enojada, el Secretario General escribe:

 

 “Compañeros y amigos como están buenas noches.

Esperamos estén pasando un día tranquilo al lado de sus seres queridos, cuidándose y de reflexión, en estos tiempos tan difíciles para todos con motivo de esta pandemia que nos vino a cambiar la vida, sin embargo estamos seguros que poco a poco, paso a paso saldremos adelante.

En adición informarles que todo lo que ha transcurrido en relación a nuestras Empresas se ha informado oportunamente, si bien es cierto que hay inquietudes, miedos, temores, respecto a la situación de cada uno de ustedes y de nuestras Empresas, también deben de estar tranquilos y con la firme convicción de que esta Organización Sindical, ASSA de Mexico, está trabajando todos los días las 24 horas para preservar nuestra fuente de trabajo.

Por el momento nuestra empresa Aeromexico y Aeromar no han solicitado requerimiento de planta como muchos se han cuestionado o preguntado, tampoco ha solicitado otro convenio diferente al que tenemos vigente y que fue aprobado en nuestra asamblea general extraordinaria del pasado marzo del presente año…”

 

Casi cinco meses han pasado desde que se celebró la asamblea extraordinaria. Y es a ustedes, compañeros sobrecargos de Aeroméxico a los que les ha tocado vivir en carne propia las consecuencias de todas y cada una de las violaciones a sus derechos laborales y sindicales, son ustedes los que mes con mes han visto como la representación sindical a tergiversado a placer lo que originalmente votaron. Y para muestra, un botón más: al día de hoy siguen con el receso de 24 horas en Europa, Asia y Sudamérica, cuya vigencia les dijeron era de tres meses. Los acuerdos de asamblea no se renuevan en automático.

 

Es aquí donde el cinismo del Secretario General se vuelve insultante. Ante el descontento de la base de sobrecargos por la opacidad con la que se ha manejado, el mismo día que salen publicados los roles (secuencias de vuelo) de los sobrecargos, directamente a sus Ipad´s, Ricardo Del Valle, publicó el 29 de julio:

 

“Estimados compañeros y amigos. La situación que hemos vivido a partir de la pandemia COVID 19 ha sido muy difícil para TODOS y sin precedente alguno, nadie esperaba o imaginaba el resultado de esta pandemia y la crisis tan severa que causaría a nivel mundial con la afectación que todos conocemos y de manera particular a la industria del turismo y por ende a la aviación.

Para cuando celebráramos nuestra Asamblea (Marzo 2020) se consideró que inclusive podría llegar a estar abajo el 100% la operación de Aeroméxico-, y por lo tanto, el 100% de nuestros compañeros en tierra. Afortunadamente no fue el caso y continuamos volando durante los primeros meses apenas sobreviviendo al tener tan solo el 10% de la operación, posteriormente mes con mes se ha ido recuperando la operación; sin embargo, para el mes de agosto estaremos solo al 35% de la operación respecto al 100% previo al COVID. Se prevé que nos iremos recuperando poco a poco; sin embargo, es importante señalarles que se requería mayores sacrificios, mayores esfuerzas porque la recuperación se prevé será gradual a corto, medio y largo plazo.

Conforme transcurran los meses nos daremos cuenta de cómo se irá recuperado la operación y la confianza de nuestros pasajeros que en gran medida, cómo siempre ha sido el caso, es gracias al profesionalismo que nos ha caracterizado como gremio.

Nuestros convenios están vigentes hasta septiembre del 2020, hemos estado trabajado al interior de la Organización Sindical diferentes escenarios TODOS encaminados a la preservación del empleo para cada uno de ustedes y de sus familias.

En adición a esto no perdamos de vista que Aeromexico entró en un capítulo 11 de reestructuración para hacer de nuestra empresa una empresa viable y que pueda continuar operando.

Como también ya se los informamos en circulares, por el momento Aeromexico no ha presentado a la Organización Sindical ninguna alternativa diferente a la que se tiene actualmente convenida, como recorte de sobrecargos o alguna otra petición de manera particular, tampoco bajo ninguna circunstancia como se ha venido comentando en los diferentes grupos de WhattsApp que se tienen, que el contrato anexo absorberá al contrato general, al respecto les pediría que hagamos caso omiso de los radio pasillos, que estamos acostumbrados a darle más valor que los comunicados que emite la Empresa y

ASSA.

Aunque la situación es compleja, angustiante, asfixiante, con miedos, incertidumbre, frustraciones y enojos, les pediríamos calma y confianza en el trabajo que estamos desarrollando para todos ustedes, la idea es continuar unidos porque unidos somos más fuertes, no se trata de antiguos o nuevos se trata de la preservación del empleo para todos.

“Individualmente podemos hacer muy poco, juntos podemos hacer mucho”.

“El trabajo en equipo es la habilidad de trabajar juntos con un objetivo en común. La habilidad de lograr logros personales relacionados con los objetivos, es la gasolina que permite a la gente común lograr resultados no comunes”.

Me despido de ustedes reiterando nuestro compromiso de trabajo, nuestra lealtad al gremio, nuestra pasión y amor por el trabajo que ustedes nos confiaron.

“Si todo el mundo se mueve hacia delante a la vez, el éxito vendrá solo”, Henry Ford.

Ricardo del Valle Solares. Estamos a la orden. ASSA de México.”

 

Al hombre que encabeza la organización sindical de sobrecargos le convendría pensar un poco en lo que dijo el poeta inglés Alexander Pope hace más de tres de siglos: “El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera”. Hoy los trabajadores que representa expresan en grupos de whatsapp su descontento; siempre con precaución, pero cada vez con menos miedo de “las orejas” de Ricardo Del Valle. Y es que la crisis empieza a ser descarnada; la mayoría han tenido que empezar a vender sus bienes y/u otros menesteres con tal de subsistir. Muchos ya se encuentran en franca desesperación. Con el último “comunicado”, que no escribieron “personajes externos” sino la propia ASSA, surgen más incógnitas que respuestas, ¿para dónde vamos?. Con un Ricardo Del Valle que se enreda con sus propias palabras y una empresa que día con día se empeña en demostrar que ni clientes ni trabajadores son su prioridad, el horizonte se torna realmente obscuro.

 

¿Cuál es la estrategia del líder? ¿Escuchar solamente las voces que emiten irracionales alabanzas y loas? Yo le recomiendo que vea y escuche al grueso de  sus agremiados, que sea empático con ellos, para que no tengan que estar hablando a sus espaldas, como irremediablemente hoy sucede.

 

P.D. Anexo todas y cada una de las circulares, comunicados, que la ASSA de México ha publicado desde la convocatoria a la asamblea el 17 de marzo, hasta la última publicada, con la finalidad de ilustrar esta columna. Y añado un audio del acuerdo tomado en la asamblea del 17 de marzo del presente año.


https://youtu.be/E5m7FmBzmHA










 

 

 

Ximena Garmendia

2 de agosto 2020