Sigue pendiente la segunda
dispersión a trabajadores de Mexicana de Aviación
En el marco del arranque de la fiesta mundialista, todos los
colectivos, asociaciones y gente con algún reclamo al gobierno, quiere
aprovechar para presionarlo, y obtener la solución a sus demandas. Por supuesto
que “la unión hace la fuerza”, pero en casos como este, hay que ver “con lupa”
todas las invitaciones, convocatorias y llamados, porque también es cierto que
“a río revuelto, ganancia de pescadores”.
Algunos medios de comunicación están replicando los llamados que hacen
transportistas, campesinos, estudiantes y otros trabajadores a protestar el día
de la inauguración del mundial, como es la carta de los ex trabajadores de
Mexicana que, dicho sea de paso, no dejan claro a qué grupo pertenecen, y
desafortunadamente resaltan solo las partes que más les convienen.
Una realidad es que la información de la carta de los ex trabajadores
de Mexicana, no es del todo correcta, pues mezclan temas que van por cuerdas
separadas.
Una cosa es la Compañía Mexicana de Aviación, S.A. de C.V., y otra muy
diferente la Aerolínea de Estado Mexicano. Efectivamente, gracias a la venta de
la marca Mexicana que los trabajadores hicimos a la Secretaría de
Infraestructura Comunicaciones y Transportes (SICT), ahora la nueva Mexicana puede
usufructuar el nombre, los logotipos, los programas y todo lo relacionado a la
marca.
El pago de dicha venta se dividió en dos partes. La primera ya se
entregó, pero el segundo pago no se pudo realizar por el estado que guardaban
los litigios promovidos por algunos trabajadores.
Cuando se resolvieron, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social
(STPS) se comprometió a realizarlo durante el primer semestre del 2026, es
decir, entre los meses de enero y junio, así es que las autoridades todavía
están dentro del plazo acordado.
Otro punto que debe quedar claro es que la segunda parte de la
dispersión corresponde a la venta de los pocos bienes con los que contaba la
extinta Compañía Mexicana de Aviación, y que absolutamente nada tienen que ver
en con la gestión y administración de la nueva aerolínea.
Recordemos que el comprador no es la SEDENA -ahora llamada Defensa-,
sino SICT; dejemos claro este punto para evitar confusiones. Mexicana de
Aviación fue declarada en quiebra desde el 3 de abril de 2014, pero dicha
sentencia no se ha podido “ejecutar”. El 9 de agosto de 2023 se concretó la
venta de la marca al Gobierno de México, pero los trabajadores seguimos
esperando el segundo pago.
Voy a ser muy sincera con Ustedes, y a narrar lo siguiente: el 18 de
octubre de 2010 un pequeño grupo de trabajadores fuimos a exigir al gobierno que
requisara a Mexicana de Aviación; antecedentes existían, pues así lo hizo con
Aeroméxico en la última huelga, todavía con Alejandra Barrales al frente del
sindicato de sobrecargos, y me acuerdo porque en ese entonces nos repartieron
unos brazaletes que decían “volando bajo protesta”.
Seamos realistas, si a meses de bajada la línea aérea estábamos literalmente
dando tumbos como pollos sin cabeza, más de una década y media después ¿los
extrabajadores van a salir a las calles?, y sobre todo van a ir al estadio
Azteca a protestar el día de la inauguración ¿de verdad?, ¡obviamente no!
Sé que estamos cansados, hartos y fastidiados del retraso en este
segundo pago, que es solamente una mínima parte de los que por ley nos
corresponde, pero cuando aprendamos que la impartición de justicia en este país
fue, es y será únicamente para la oligarquía que la puede pagar, nos va a
cantar otro gallo.
Pero no me parece correcto aprovecharse de la frustración y encono
acumulado en cientos de causas diferentes para hacer ver a un país como si
estuviera “en llamas”.
Efectivamente, el caso de Mexicana de Aviación sigue sin obtener
completa solución, pero eso sucede desde los gobiernos panistas, que hoy no
gobiernan. Se ha avanzado más en esta administración y la pasada que con los
anteriores gobiernos (del PRI y PAN).
Es una falsa premisa “convocarnos” hoy a protestar porque las
autoridades no han cumplido con el segundo pago, pues en estricto sentido tienen
hasta el 30 de junio para realizar la segunda dispersión; vencida la fecha ya
veremos qué hacemos, y si de verdad pasamos de las quejas en internet a la
acción.
Revolver nuestras justas peticiones -sin la claridad y contundencia
que merecen- con todos los temas pendientes acumulados durante décadas, lejos
de darnos fuerza, nos debilita.
Y desde mi punto de vista, ese es el verdadero interés de los factores
reales del poder, tratando de convencer a los “inconformes” (que evidentemente
existimos) a treparnos al mismo tren con el simple e ilógico argumento de que
hay que hacerlo “porque todo mundo lo hace”.
Por supuesto que creo en la movilización social, pero le tengo tanta
fe y la respeto tanto que estoy convencida de que no es momento de revolver
causas, precisamente porque son muchas, y la gran mayoría muy añejas.
Si solamente por causar estragos se resolvieran las demandas, entonces
desde los años 70’s les habrían restituido sus tierras a los 400 pueblos, y en
penacho de Moctezuma no estaría en Viena.
Si nuestra demanda es el segundo pago, entonces esperemos los plazos.
Si la queja es la irresolución de todo “el caso Mexicana”, entonces que lo
planteen así quienes hoy convocan, y pasen de las palabras a la acción, y entonces
revisamos todos los temas pendientes: desde la impunidad de Gastón Azcárraga,
hasta las cuentas pendientes del MRO, y ya de pasadita de los sindicatos de la
industria, y de las aerolíneas del país que han dejado de volar en los últimos
20 años, porque no es lo mismo actuar, que “de lengua, comer tacos”; los
conozco.



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