22 mayo 2022

Fatiga de las tripulaciones

 

Fatiga de las tripulaciones

Como usuario de las líneas aéreas ¿me afecta la fatiga de las tripulaciones aeronáuticas? La pregunta viene a colación porque, como muchos saben, la empresa Aeroméxico se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos y dentro de la reestructura de la empresa, se vulneraron las condiciones laborales son distintas.



Pero no todo son números. Antes que nada tenemos que hablar del desgaste físico que sufren los tripulantes de aviación. En 2016 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Norma Oficial que establece las especificaciones para las gestiones de la fatiga en la tripulación de vuelo (NOM-117-SCT3-2016). No se trata de una lista de “recomendaciones” que pueden cumplirse o no; se trata de regulaciones técnicas de observancia obligatoria, y en consecuencia, deben ser tomadas en cuenta al momento de cualquier restructura y en toda negociación de convenios entre empresa y trabajadores, pero… ¿esto sucede así?

Empecemos diciendo que las causas de “fatiga” pueden abarcar desde un mero aburrimiento, la alteración del ritmo circadiano, hasta el esfuerzo físico extremo. En términos sencillos, la fatiga se puede definir simplemente como cansancio. Pero desde un punto de vista operacional, la fatiga es “una condición caracterizada por una sensación de incomodidad creciente con reducción de la capacidad para trabajar, reducción de la eficiencia en cumplir metas, pérdida de la capacidad para responder a estímulos, y usualmente está acompañada por la sensación de cansancio y agotamiento.”

Pero en tripulaciones de vuelo, la fatiga es sólo un punto a considerar. A continuación haré una lista de todos y cada uno de los factores que alteran la salud, física, mental y emocional de los tripulantes:

·         Factores médicos inherentes al vuelo

·         Cambios de presión atmosférica

·         Cambios de temperatura

·         Aceleraciones

·         Jornadas Laborales y periodo de servicio de vuelo

·         Condiciones meteorológicas

·         Humedad

·         Ruido

·         Vibraciones

·         Radiaciones

·         Humos y ases

·         Olores

·         Diseños de cabinas

Es muy probable que usted, amable lector haya padecido algo parecido, o por lo menos habrá escuchado comentarios, ya sea en reuniones familiares o con amigos y colegas de trabajo, sobre el cansancio tras regresar de un viaje; que le dio “jetlag” y que trae el horario todo chueco. A mí, como tripulante de cabina, inevitablemente me viene a la cabeza el siguiente pensamiento “eso no es nada, se siente morir y es sólo un vuelo”.

Como dije al principio la empresa Aeroméxico ha adaptado, reducido, acortado y abaratado las condiciones laborales, a un año habría que hacer un corte de caja. Esto solo puede traducirse en personal fatigado, proclive a realizar errores a bordo, y en la aviación los errores pueden costar vidas. No podemos dejar de mencionarlo.

Esto a pesar de que varias áreas de la empresa Aeroméxico están contratando personal, pilotos en el caso de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA), personal de tierra pero a través de Orión y con contrato temporal que deben firmar mes con mes, personal de rampa vía Menzies y otras empresas de “Servicios Especializados” (outsourcings).

Y por supuesto, hay un sinfín de rumores que indican que habrá una gran masiva en el mes de junio, eso aunado a las reuniones que se han tenido en el CECAM (Alas de América) para afiliar ahí varios sobrecargos de empresas como VivaAerobus y Volaris, pues han echado en marcha desde la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA).

En el caso del grupo de sobrecargos, antes de pensar en contratar personal, urge se haga un análisis de cómo ha contribuido el convenio de ahorros en la fatiga del personal de vuelo en cabina de pasajeros, a un año de distancia no pueden echar el tema de la fatiga en saco roto. La relación de fatiga y seguridad operacional van intrínsecamente de la mano.

 

 

15 mayo 2022

Aniversario de ASSA ¿Algo que festejar?

 

Aniversario de ASSA ¿Algo que festejar?

El día 13 de mayo se festeja el aniversario de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación de México. Este año cumple 62 años, y desde hace 11 dejó de ser un sindicato democrático para convertirse en uno de protección patronal.

Fotografía tomada de redes sociales Ricardo Del Valle Facebook (nótese la presencia del Director de Aeroméxico Andrés Conesa Labastida)


Al frente, Ricardo Del Valle, un líder sin carisma, gris, apocado y torpe en el manejo del lenguaje; dicho en buen español: necio, incapaz, violento, rudo, carente de miramiento, tosco y sin pulimento. El diccionario no miente, es un bruto que se ha aferrado al poder con uñas y dientes.

Y lo ha logrado gracias a la gente que le rodea; no es que su círculo cercano sea gente competente e inteligente, todo lo contrario. Son personas dóciles pero ávidas del poder. No dudan en mantener a Ricardo en la Secretaría General porque ello les representa un bienestar personal, y no de grupo.

Dejando a un lado todos los principios que dieron vida a nuestro sindicato, esta panda de delincuentes de poca monta, se han encargado de liderar la sede sindical como si de una secta se tratase. Bajo la clara colusión que mantienen con la empresa Aeroméxico, los sobrecargos son sometidos a los caprichos del líder sindical. Su modus operandi es con base en “poner cuatros” y posteriormente presentarse como seres magnánimos que “le salan el pellejo” al compañero sobrecargo. Si aceptas la ayuda, acabas debiéndoles la vida y deberás obedecerlos en todo lo que te pidan.

Captura de pantalla video del 62 aniversario, tomado de redes sociales ASSA Facebook


Empiezan dando likes a la página personal de Facebook, Twitter e Instagram de Ricardo; luego tendrán que escribir mensajes de apoyo; y antes de que lo veas venir, te estarán exigiendo que lo defiendan como perros rabiosos ante aquellos que se atrevan a criticar a Del Valle.

Y por supuesto lo más importante: votar a favor de todo lo que diga el Secretario General en las asambleas y en las elecciones anuales del sindicato. Esto es lo que le ha permitido reelegirse de manera ilegal en dos ocasiones, y no dudamos que vaya por una tercera reelección.

Captura de pantalla video del 62 aniversario, tomado de redes sociales ASSA Facebook


Finalmente sabe que el manto protector de los Alcalde, Luisa y Arturo, lo protegen de todo intento democratizador. Es por eso que, desde mi perspectiva, en este aniversario no hay absolutamente nada que festejar.

Pero ojo, no solo Ricardo y cardumen que lo acompaña son los responsables. Los sobrecargos también tienen mucho de culpa. Son precisamente ellos, quienes les han otorgado un poder infinito al permitir que el miedo los paralice y permitan un sinfín de actos de corrupción en el sindicato.

Como ejemplo pongo el último caso más visible, el viaje de Ricardo a Villahermosa acompañado de su “Séquito personal”, Cristian Pineda, a quien acusan de ser un vulgar acosador sexual que Ricardo protege; Claudia Quijas, un personaje tan oscuro como ruin, animal rastrero que te hablará “bien” mientras estés en el poder, de pocas luces, con labia limitada, pero cruel y perversa; finalmente Lucía Navarrete, una cara bonita que no cuestiona nada y admite todo, a cambio de verse beneficiada.

No describo al resto de la representación sindical que es leal a Ricardo; no valen la pena, son tan insignificantes, lerdos y anodinos, que lo único que saben hacer es obedecer a su líder, por conveniencia.

Fotografía tomada de redes sociales ASPA Facebook


Triste aniversario, hoy los fundadores del sindicato estarían avergonzados de lo que han hecho con nuestra institución. Hace mucho lo dije, pero es buen momento para recordarlo, la institución siempre permanece pero los representantes van cambiando, no son eternos. Por la Razón y la verdadera Justicia Social, recuperemos ASSA.

P.D. De pena ajena la felicitación de ASPA, ASSA de México no son los sobrecargos de Aeroméxico, lo son aunque no les guste, los de Mexicana, activos y jubilados, las sobrecargos de Click y los sobrecargos de Transportes Aeromar. Felicitar a un sindicato de Protección Patronal, habla mucho de ustedes y de la pérdida de la democracia en su sindicato, al renunciar a su autonomía sindical ante Aeroméxico. 

 

Ximena Garmendia

15 de mayo de 2022

 

 

08 mayo 2022

Injerencia patronal en el sindicato

 

Injerencia patronal en el sindicato

Es de vital importancia conocer las leyes que nos rigen, ya que su desconocimiento no nos exime de acatarlas. Y con mayor razón, derivado de la polémica desatada en torno al viaje realizado por el Secretario General de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación de México (ASSA), al evento de la Presidencia de la República, para celebrar el 1° de mayo, llevado a cabo en la Refinería Olmeca de “Dos Bocas”.

Fotografía tomada de Twitter


Nuestro Estatuto es muy claro, Ricardo no se manda solo ni se puede autorizar para sí mismo un viaje fuera de la sede sindical. Vayamos al texto del estatuto, para comenzar:

Artículo 17, fracción XIII, que a la letra dice: “Será obligación de los Agremiados y miembros del Comité Ejecutivo, Comisiones y Tribunal de Honor y Justicia, solicitar permiso de la asamblea para ausentarse de la Asociación para asistir a congresos, cursos especiales, convenciones, conferencias, etc. Dentro y fuera del país, así como informar del resultado de los mismos;”



Como bien saben Ustedes, Ricardo Del Valle dio una respuesta inmediata a las preguntas planteadas por la Presidente de la Comisión de Vigilancia del Sindicato. Pero fue tan pronta su reacción que está plagada de inconsistencias, por no decir “burdas mentiras”. Dice el Secretario General a los sobrecargos que “nunca se ha pedido autorización” en la historia de ASSA, y eso es falso; una cosa es que ha habido casos controversiales en el pasado, lo que se puede negar, pero eso no le autoriza a Del Valle violar el estatuto.

No, así no funciona. Es por ello que cuando la Presidente de la Comisión de Vigilancia le solicita información sobre el viaje, Ricardo asegura que ya lo están juzgando. Nada más falso, pues es facultad de la integrante de dicha Comisión solicitarle la información que crea necesaria, y cito textual para que no haya duda:

Artículo 91.- Son obligaciones y atribuciones de la Comisión de Vigilancia:

I.- Velar por que los otros órganos de la Asociación y Miembros que los integren, cumplan con sus funciones y con todo lo dispuesto en este estatuto;

Pero lo peor está por venir. Ricardo Del Valle cree que el sindicato es un espejo de la empresa Aeroméxico, y responde a la Presidente de la Comisión de Vigilancia, mencionando que hay “directivos sindicales”, término que jamás se ha utilizado en el sindicalismo, mucho menos en ASSA; sólo hay “Representantes Sindicales”.

Y esto viene a colación, porque la respuesta dada por Del Valle denota la peregrina idea de que la organización sindical es vertical, que hay jerarquías y eso no es cierto, los miembros que integran el Comité Ejecutivo, los once, tienen el mismo peso, la diferencia son las obligaciones y atribuciones que les confiere el estatuto.

No debemos obviar que las Comisiones son autónomas, lo que significa que son independientes del Comité Ejecutivo, y no Ricardo, no trabajan “en equipo”, al contrario, tal y como lo dice el estatuto en el mismo artículo 91 pero la fracción IX.- “La Comisión de Vigilancia tendrá un funcionamiento autónomo; en general solo deberá rendir cuentas a la Asamblea y al Tribunal de Honor y Justicia. Llamará a Asamblea cuando haga uso de su autonomía. Sus funciones aparte de las especificadas con anterioridad, serán de órgano regulador y de equilibro ante el Comité Ejecutivo y la Asamblea o socios. Sólo en caso de inestabilidad sindical, grave peligro de la Asociación, de incumplimiento grave de los Estatutos o de los Contratos Colectivos, es cuando deberá coordinar la Comisión de Vigilancia sus trabajos con el Secretario General”. Como ustedes mismos se pueden dar cuenta, el estatuto es muy claro al señalar los casos excepcionales en que la Comisión trabajaría en conjunto con el Secretario General.

Eso no es todo, apenas vamos comenzando. Aunque violentar el estatuto es algo de todos los días por parte de Ricardo y los representantes sindicales que le son leales, no deja de ser todavía más grave la violación flagrante que hace a la Ley Federal del Trabajo. Imaginen ustedes que la respuesta a la Presidente de la Comisión de Vigilancia, no fue publicada en el portal oficial de la ASSA, sino que fue publicada directamente en los dispositivos electrónicos propiedad de las empresas Aeroméxico y Aeromar.

Mi sindicato sigue sin entender que en los asuntos sindicales no deben utilizar la infraestructura de la empresa. Antes, cuando existían los casilleros físicos, las empresas prohibieron que en ellos se depositaran las circulares provenientes del sindicato. La medida no escandalizaba a nadie, era una manera clara y contundente de dejar en claro que el Sindicato y la empresa son entes diferentes, con naturalezas jurídicas distintas, y no pocas veces en conflicto. Ahora veo con singular asombro que la información sindical pasa primero por los ojos de la empresa, y una vez que dan su “visto bueno”, son publicados en los iPads de los trabajadores.

La Ley Federal del Trabajo, establece en sus artículos:

373 A. “La directiva del sindicato será responsable ante éste en los mismos términos y condiciones que lo son los mandatarios en el derecho común.”

373 B. “Queda estrictamente prohibido y será sancionado conforme lo dispone esta ley cualquier acto de injerencia patronal en el proceso de sindicalización y/o cualquier otro ejercicio de los derechos colectivos.”

Y para que no haya posibilidad de duda, en su numeral 373 C dice: “Se entiende que hay injerencia patronal cuando:

I. Se proporcione ayuda financiera, logística o de otra índole, a una organización que compita con otra por la representación de los trabajadores, salvo que esta ayuda sea una prestación debidamente pactada en los contratos colectivos;”

El Secretario General asegura que utilizó “apoyos que establece el Contrato Colectivo de Trabajo”, y precisamente buscando esos apoyos a los que hace referencia, sólo está la Cláusula 47.- Permisos Sindicales. No existen ni pases, ni boletos bajo ese rubro, por lo cual está permitiendo la injerencia del patrón en un acto sindical, en el cual la empresa Aeroméxico no tiene nada que ver.



La propia Organización Internacional del Trabajo considera en el Convenio sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva, 1949 (núm. 98)

“Se consideran actos de injerencia, sobre todo, la constitución de organizaciones de trabajadores dominadas por un empleador o una organización de empleadores, o sostener económicamente, o de otra forma, organizaciones de trabajadores, con el objeto de colocar a estas organizaciones bajo el control de un empleador o de una organización de empleadores.”

En este caso, el empleador, Aeroméxico está proporcionando los recursos para que el sindicato acuda a un evento, del cual no tiene ninguna relevancia para la empresa, más que la de tener comprometida a la representación sindical a obedecer y entregar todo lo que pida. Por eso es que les reitero que es imperante para el sindicato establecer un canal de comunicación con sus agremiados libre de la empresa, como lo son los correos corporativos.

Y finalizo, el artículo 44 de la Constitución Política, nuestra Carta Magna señala: “La Ciudad de México es la entidad federativa sede de los Poderes de la Unión”. El estatuto de la ASSA, como normatividad rectora del gremio, habla de la Sede Sindical, y por ella se entiende perfectamente que es la Ciudad de México. En un galimatías francamente infantil, Ricardo Del Valle quiere hacer creer a los agremiados que la sede sindical se constriñe únicamente al edificio ubicado en Patricio Sanz 751, Col del Valle.

Con ese argumento pueril pretende defenderse, poniendo ejemplos absurdos de que sería imposible realizar asambleas para cada ocasión en que tuviera que salir de “la sede sindical”. ¿Es en serio, Ricardo? ¿tus asesores legales no tuvieron una mejor idea? 

De verdad preocupa la ligereza con la que se conduce Ricardo. Se conduce como alguien que se sabe impune, casi intocable, pues se siente protegido por el manto protector de los Alcalde -padre e hija-. Compañeros, ya es hora de ver la realidad y no dejar que este personaje siga lastimando a la Asociación, ustedes lo están viviendo en carne propia, ¿qué más necesitan?

 

Ximena Garmendia

8 de mayo de 2022

 

Carta anexo a la Comisión de Vigilancia ASSA

 

Ciudad de México a 5 de mayo del 2022

 

COMISIÓN DE VIGILANCIA

ASSA DE MÉXICO PRESENTE

 

Por este medio quiero manifestar mi molestia en cuanto a las mentiras con las que se maneja el actual Secretario General Ricardo Del Valle Solares, pues en su respuesta habla de “Apoyos que establece el Contrato Colectivo de Aeroméxico”, los cuales no existen ni están plasmados en el CCT actual vigente.

 

Ricardo Del Valle se ostenta como Secretario General en un viaje que es personal pues carece de la autorización de la Asamblea, pero lo preocupante es que crea que sufragando el sus “gastos”, desconozca que provienen los mismos de los emolumentos, por lo tanto, de los sobrecargos que dice representar.

 

Eso aunado a que la empresa no puede intervenir en asuntos sindicales, ya que el viaje no tenía por finalidad ver algún tema relacionado con las aerolíneas que tienen contratación colectiva con la Asociación Sindical. No puede pagar boletos, o meterlos a vuelos viajando de “DH”, ni tampoco corriendo con el gasto del alojamiento en el hotel de pernocta de la ciudad de Villahermosa, Tabasco.

 

Ricardo se encuentra vulnerando de manera clara al sindicato, al permitir la injerencia de Aeroméxico en un tema, como lo es el 1° de mayo, totalmente sindical. Resulta absurda su defensa y más cuando es claro y evidente que le “escribieron la respuesta”, pues en ASSA de México no existen “Directivos sindicales”, ni se utiliza ese término dentro del argot de los sindicalistas.

 

El sindicato no es una empresa con diferentes directivos, unos por encima de otros, es una asociación de sobrecargos, cuyos representantes sindicales tienen cargos específicos y por esto todos tienen el mismo peso y valor al ser una organización horizontal. Los representantes sindicales sólo están ahí para ser intermediarios entre la empresa y la base de sobrecargos, no están para tomar decisiones, sino para ejecutar los mandatos que emerjan de la Asamblea que es el órgano máximo.

 

Sé de sobremanera que la Comisión de Vigilancia está acotada, ya que Lucía Navarrete, vocal de dicha Comisión participó del ilícito viaje, y que el secretario forma parte de los representantes incondicionales de Ricardo Del Valle, por lo que no van a querer proceder, por lo que haré pública esta carta, misma que será enviada a todos los medios de comunicación y a todos los periodistas con los que tengo contacto.

 

Esta violación estatutaria, es la gota que derrama el vaso, de las muchas más que ha cometido Ricardo Del Valle y su séquito de incondicionales.

 

Sin más por el momento.

Ximena Garmendia

37392

SUB

CMA

01 mayo 2022

Imperante la profesionalización en la industria aeronáutica

 

Imperante la profesionalización en la industria aeronáutica

1° de mayo, día que se celebra al trabajador, mientras los líderes sindicales aprovechan para desempolvar sus rancios discursos “en pro de la clase obrera”, que desfilará a pleno rayo del sol por la plancha del Zócalo. 1º de  mayo, un buen día para que hablemos de la necesidad de la profesionalización dentro de la industria aérea.



En lugar de sacar sus arengas, llenas de lugares comunes, nuestros sindicatos deberían plantearse el tema como prioritario. Hace muchos años, cuando la aviación apenas estaba en pañales, la gente de aquel tiempo vio la importancia de que no cualquiera maniobrara una aeronave; debía tener el conjunto de conocimientos, y por ende algún documento que lo avalase. Así es como surgen las licencias para los tripulantes, primero los pilotos, después los sobrecargos y el personal de tierra.

Para muchos es conocido que, en sus inicios, la aviación comercial tuvo en su mayoría pilotos provenientes del ejército, es decir eran pilotos de formación militar. Pero al día de hoy, gracias a la lucha por su reconocimiento, han logrado que la carrera de piloto aviador tenga nivel de licenciatura, por lo que se les expide una cédula, que asegure un salario remunerador… o por lo menos esa era la idea.

Sin embargo, con todo y la carrera universitaria a cuestas, las líneas aéreas de la actualidad han recortado los salarios. Y esto mismo pasa con el Oficial de Operaciones, quien debe tener una licenciatura en ingeniería aeronáutica.

¿Y qué sucede con los trabajadores de la industria aeronáutica que no cuentan con una cédula? Hablo de los sobrecargos que tienen licencia de vuelo, pero no cédula profesional. Déjenme hacer historia; en este espacio criticamos todo lo malo, pero también sabemos reconocer lo bueno.

Cuando Alejandra Barrales fue Secretaria General de mi sindicato, la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA), se lanzó una campaña contundente: “Además de sonreírte, podemos salvarte la vida”, era el punto de partida de los trabajos para profesionalizar a los sobrecargos, se pretendía elevar la profesión de carrera técnica a nivel licenciatura, y con ello poder exigir mejores salarios.

Pero como podrán darse cuenta, la idea se quedó en el limbo. Los siguientes Secretarios Generales trataron, cada uno a su manera, de rescatar dicha propuesta. Incluso con Lizette Clavel se avanzó hasta tener casi listo todo el temario, para saltar de una carrera técnica a una universitaria, pero se interpusieron diferentes problemas, ajenos al tema: una destitución mal llevada, la negativa de Toma de Nota por parte del gobierno de Calderón a cargo de Javier Lozano y la bajada de Mexicana de Aviación. Así que no pudo llevarse a buen término.

No obstante, la siguiente representación sindical, ya con Ricardo Del Valle al frente de la ASSA, echó por tierra todo el trabajo y avances, apoyando un montaje de Aeroméxico.

El Caballero Águila buscaba acaparar el mercado de las escuelas de aviación con su lanzamiento “Aeroméxico Formación”, ¿qué hizo Ricardo Del Valle?, en realidad nada, y con su inactividad dejó que la empresa colocara la profesión de sobrecargo como TSU (Técnico Superior Universitario), que en términos llanos es un bonito eufemismo para llamas “carrera técnica”, sin el bachillerato como requisito.

Así como ahora al outsourcing se le pone un disfraz de “empresas de servicios especializados”, darle un nombre diferente, no lo convierte en automático en otra cosa, es lo mismo; como decía mi mamá, “Juan te llames”.

Y así fue como se perdió la gran oportunidad de elevar a carrera universitaria la profesión de sobrecargo; no es por buscar un estatus, se trata de darle el valor que se requiere a esta hermosa profesión. Así como quedó, hoy cualquier aerolínea -de verdad, no importan el nombre- busca pagar lo menos posible, al fin y al cabo, diría cierta persona, “cualquier cajera/o del OXXO puede ser sobrecargo”.

Lo mismo pasa con los trabajadores de tierra, a quienes entre menos estudios tengan, mejor; así les pagamos menos y los explotamos más. Inconcebible en una industria cuyo discurso debería ir enfocado al conocimiento y a la adquisición de herramientas para un mejor desempeño.

En nuestro país -no es culpa del actual gobierno- este es un tema pendiente que venimos arrastrando; en lugar de que sean las propias empresas de aviación las que impulsen a su personal para superarse, a profesionalizarse, a tener más grados académicos que respalden la labor que desempeñan, lo que buscan son empleados desechables que no hagan válidos sus derechos laborales y se dejen explotar.

Por eso, desde esta discreta tribuna, en lugar de aplaudir un discurso caduco que año con año los sindicatos de la industria aérea nos recetan, yo los invito que comiencen a trabajar en la profesionalización de los trabajadores, para con ello, poder exigir mejores empleos, con condiciones laborales dignas. Calentar el tema, entre la planta, es algo que no cuesta, y es como nacen las ideas para los grandes cambios.

Hace no mucho en mi casa platicaba el desarrollo del mundo laboral, y cómo a las nuevas generaciones les parece “atávico” conocer los conceptos más básicos de la Ley Federal del Trabajo. Con videos de 10 segundos en Tik Tok, estos “jóvenes” explican por qué los trabajadores “no merecen” recibir el reparto de utilidades, por ejemplo.

Sí, un video de 10 segundos muy ágiles, entretenidos, bien editados, con infografías amenas, y grabados con un buen lente. Pero en esos mismos 10 segundos echan a la basura que el reparto de utilidades es un derecho plasmado en la ley, que evita que el empleador decida por antojo o capricho si lo entrega o no.

Me parece increíble que en lugar de ir escalando en derechos laborales, hemos ido involucionando hasta llegar a un nuevo neo esclavismo, en el que debemos dar gracias por tener trabajo, tal y como los campesinos agradecían al señor feudal por dejarlos trabajar en sus tierras y darles migajas, en el medioevo.

El 1o de Mayo debe servir para recalcar que es importante darle el valor que se merece a cada cargo, cada puesto de trabajo. Eso sería mejor que miles de discursos hablando del día de la fiesta del trabajador. En nuestro ramo, el aeronáutico, cuando falla un solo eslabón de la cadena, los resultados se notan. Por eso mi invitación para que no dejemos de hablar de lo necesario que es profesionalizarla, ¿o ustedes que opinan?

Ximena Garmendia

1° de mayo de 2022

24 abril 2022

Mexicana de Aviación y IMSS

 

Mexicana de Aviación y IMSS

Estimados compañeros, ya han pasado muchos años -casi 12- de la bajada de vuelo de nuestra empresa. Y el día de hoy seguimos sin que se resuelva nuestro caso, sin recibir justicia. Los sindicatos, quienes debieron darnos información en todo momento y exigir cuentas a los síndicos Gerardo Badín Cherit y Alfonso Ascencio Trujeque, brillan por su ausencia en este tema.



Para hablar de ello, hay que remontarnos en la historia. Cuando Mexicana entró a Concurso Mercantil, decidieron sacar de la masa concursal a la Base de Mantenimiento, el MRO. Pero no así los almacenes, el Centro de Adiestramiento, la mitad de Alas de América, SEAT, entre otras empresas que formaban parte de la aerolínea. Para el Concurso Mercantil, de acuerdo con la ley se asignó por parte del IFECOM un síndico, mismo que administraría y velaría por los bienes de la compañía aérea.

El elegido para tal encomienda fue Gerardo Badín Cherit, quien se presenta a si mismo como: “Presidente del "ILUSTRE COLEGIO DE ESPECIALISTAS DE CONCURSOS MERCANTILES. Presidente de Badin Cherit & Asoc. Mediador Privado.” Dentro de su experiencia refiere ser Conciliador y Administrador de la Compañía Mexicana de Aviación de 2010 a 2014 y Conciliador de Mexicana MRO del 2014 a la actualidad.

Foto tomada de Linkedin



Curiosamente en 2014 “funda” su despacho “Badín Cherit & Asociados”. Este oscuro personaje, desde que era parte de la nómina de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes lo trataron de remover, a pesar de que fue esta misma Secretaría quien lo puso al frente del Concurso Mercantil el 7 de septiembre de 2010, Expediente (432/2010). Dos años después la dependencia gubernamental cambiaba de parecer y solicitaba cambiarlo por José Luis Stein-Velasco, ya que la empresa “no ha logrado reestructurarse ni se ha previsto un esquema viable que proteja los activos de la misma.”

Ya sabemos la historia; Badín negoció nuevos contratos laborales con los sindicatos de pilotos, sobrecargos y personal de tierra, en agosto de 2012. Así consiguió estar dos años más al frente, antes de brincar al MRO. Por su deficiente trabajo Badín solicitó le pagaran 2 millones 592 mil 995 Unidades de Inversión (UDI’s).

El Juez Ruiz Palma determinó pagarle solo el 24% de sus honorarios y justificó esta decisión al argumentar que el trabajo de Badín Cherit fue “deficiente, porque, entre otras razones, ante su falta de iniciativa como especialista concursal de cumplir con sus funciones y facultades, fue que este juzgado emitió todas las determinaciones judiciales que estimó necesarias para generar las condiciones jurídicas y materiales adecuadas, que permitieron citar y conciliar a la concursada y sus principales acreedores.”

Esto no detuvo a Badin para que de manera opaca se encargara del caso de Mexicana MRO. Este síndico y administrador de los bienes de Mexicana de Aviación dio la orden de dar de baja del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a todo aquel trabajador que fuera dado de alta en otra empresa.

De manera ilegal y sin dar aviso a nadie, se tomó esa decisión a pesar que la terminación laboral con Mexicana como trabajadores, no existe. Es claro que por lo menos el primer año, la gran mayoría de los trabajadores seguían sin trabajar, pues en ese momento se pensaba que en cualquier momento la empresa podía volver a volar, y nos llamaría, así que era impensable buscar otro trabajo.

Ya pasado un año, a partir de agosto de 2011, los compañeros comienzan poco a poco a buscar empleo; los ahorros para seguir en pie de lucha iban menguando, y la necesidad de hacerle frente a las obligaciones diarias era más que evidente. Es en ese escenario que Badín decide hacer una “limpia” de trabajadores, y aligerar la carga de la empresa.

Ningún sindicato, o por lo menos el mío ASSA de México -ya con Ricardo Del Valle al frente de la Asociación-, dio información al respecto. Dejándonos no solo sin servicio médico, sino sin acumular semanas, pues les guste o no, mientras la quiebra no se haya ejecutado, seguimos siendo trabajadores de la aerolínea.

A la salida de Gerardo Badín Cherit, entró Alfonso Ascencio Trujeque, un personaje que está impedido por la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, porque fue director jurídico de la empresa aérea que dirige Enrique Beltranena, Volaris. Sin embargo, fue seleccionado como síndico a cargo del proceso de quiebra de Mexicana de Aviación.

Foto tomada de Linkedin


Salimos de Guatemala para entrar a Guatepeor, el presidente de la la Asociación de jubilados, trabajadores y extrabajadores de la aviación mexicana (AJTEAM) Fausto Guerrero ha indicado que Trujeque tiene un salario de más de 200 mil pesos mensuales. Y al igual que su antecesor, siguió dando de baja a todo aquel trabajador que se diera de alta en otra empresa en el IMSS, sin que los sindicatos, que deberían defender los derechos laborales, hicieran algo al respecto.

Vaya defensa de los derechos de los trabajadores. Y en la penumbra total, porque no existe circular alguna que informe a los trabajadores de Mexicana que se quedarán sin IMSS, en caso de cotizar en otra empresa. ¿Qué suponen?, ¿qué nos tenemos que morir de hambre?, ¿o que solamente en el sub empleo o en la economía informal debemos encontrar nuestro sustento? ¡Ojo!, no estamos en esta incertidumbre laboral por gusto. Llevamos más de una década exigiendo justicia.

No solo acabaron con nuestra vida laboral, con nuestra estabilidad emocional, también están atentando contra nuestra salud; dejarnos sin cotizar en el Seguro Social a pesar de que persiste la relación laboral, esa no ha concluido.

Señores de los sindicatos y asociación del personal de confianza: tienen una deuda histórica con los trabajadores de Mexicana de Aviación, Click y Link; nos dejaron desprotegidos, y es su deber salvaguardar nuestros derechos, uno de ellos, el derecho a la Seguridad Social.

Lo vuelvo a decir fuerte y claro, urge que los conciliadores Badín y Trujeque así como los sindicatos, rindan cuentas a todos y cada uno de nosotros; la noticia nueva: había 1,100 millones de pesos para liquidarnos, ahora solo hay 400 millones de pesos, se perdieron 600 millones y nadie nos da la cara.

No hay información ni de la cooperativa, ni del MRO y su próximo reparto de utilidades; nada sabemos del Fideicomiso del MRO, aquí los únicos que han sacado una tajada del pastel de Mexicana son los conciliadores/síndicos/administradores y los sindicatos.

Compañeros, vamos por 12 años ¿cuántos años más esperan seguir sin reclamar lo que por derecho les corresponde?, yo desde mi trinchera no hay día que no exija información de Mexicana a mi sindicato ¿y ustedes?, recuerden que una golondrina, no hace verano. Exijan ya. Ya no les vamos a poder dejar a los nuestros el patrimonio que alguna vez vislumbramos, dejémosles la imagen y el recuerdo de ser un gremio que nunca bajó los brazos, que nunca se rindió, que fuimos combativos y que jamás nos quedamos callados ante la injusticia.

Ximena Garmendia

24 de abril de 2022

17 abril 2022

Radiografía de una demora

 

Radiografía de una demora

Si hay algo que los usuarios de aviación detestan, son las demoras. Independientemente de la línea aérea contratada, siempre será una gran molestia llegar temprano a su vuelo y encontrarse con que su vuelo se encuentra demorado. Por ello comparto con ustedes esto que llamo “Radiografía de una demora”, con la intención de que los pasajeros de las líneas aéreas conozcan un poco más la operación de un vuelo.



No me refiero a una línea área en concreto. Utilizaré generalidades aplicables tanto a las bajocosteras como a las aerolíneas tradicionales, porque deben ustedes saber que “en todos lados se cuecen habas”.

La operación de una aerolínea es algo muy complicado, ya que el factor humano tiene un juego importantísimo, y podríamos calificarlo de “impredecible”; me explico: las aerolíneas planean un año antes las operaciones que se tendrán el año que siguiente, y mediante proyecciones obtienen información de cuántos tripulantes y equipos requerirán para cubrir el número de vuelos “proyectados”; sin embargo, es común que diferentes variables hagan disminuir o aumentar los números pronosticados.

Una vez que se tiene un número de tripulaciones requeridas para los vuelos, tanto de sobrecargos como de pilotos, proceden a trazar líneas, es decir las “secuencias de vuelo” para cada tripulante. Para armarlas exitosamente, se deben contemplar los días de descanso obligatorio, vacaciones del trabajador, incapacidades por enfermedad o maternidad, días de permiso con y sin goce de sueldo, revalidación de pasaporte, visa, licencia y el examen médico, algunos de ellos expedidos por la Agencia Federal de Aviación Civil. Entonces, hay que quitar cierto número de días que no contarán con ese trabajador y distribuir los restantes en diferentes “servicios” (vuelos) para cubrir durante el año.

La historia sería diferente si los humanos fuéramos máquinas, que nunca se enferman, ni se accidentan y que jamás faltan a sus trabajos; pero no es así. Entre los sobrecargos es una vivencia recurrente que cuando el pasajero ve a los sobrecargos comiendo exclama con sorpresa “¡ustedes también comen!” Sí, parece chiste, pero es cien por ciento real.

Ahora, cada compañía aérea tiene un departamento encargado de sus operaciones aeronáuticas, que mensualmente emite un rol o secuencia de vuelos que el tripulante deberá cubrir, asignándole los vuelos y reservas correspondientes. En esa secuencia de vuelos vienen los días off y los días de descanso llamados “intocables”, que son cinco días consecutivos del mes en los que la empresa no puede asignar un vuelo; no son una canonjía sin fundamento, se trata del tiempo correspondiente a los 4 domingos del mes que el trabajador aeronáutico tiene que volar, más el descanso obligatorio llegando de vuelo.

A diferencia de los trabajos en tierra, los tripulantes firman sus servicios a cualquier hora del día, desde la madrugada o hasta la medianoche, no existe el concepto “fin de semana”, es más, los pilotos y sobrecargos saben qué día firman y qué día terminan, pero si les peguntas qué día de la semana es, se desconcertarán pues su ritmo de vida se rige por su rol o secuencia, es decir, cuándo vuelo y cuándo no.

Por ello la Ley Federal del Trabajo asigna cinco días de la semana, el primer día es el descanso obligatorio después de un vuelo y los otros cuatros representan esos 4 domingos del mes. Y como no se puede volar más de seis días seguidos también establecido dentro de la Ley Federal de Trabajo el séptimo día se tiene que descansar, o se paga triple.

Por todo lo anterior, las empresas siempre deben tener gente de reserva, en horarios escalonados, por sí algún tripulante no se presenta a su servicio. ¿Cuánta gente tiene una empresa aeronáutica de reserva? Depende del tamaño de la línea, y del número de gente disponible, además se debe de tomar en cuenta que por cada persona que salga de reserva se afecta la secuencia de vuelo.

Con este ejemplo quedará más claro: imaginemos que tenemos un tripulante dentro de una reserva, que dura la jornada completa (6 u 8 horas, dependiendo la empresa). Nuestro tripulante ya llevaba dos horas en la reserva, cuando es llamado para cubrir un servicio, en este caso un vuelo de 7 horas, que sumadas a las dos horas que llevaba, dará un total de nueve horas; este sobrecargo, tenía un rol o secuencia en la que firmaba al día siguiente -en la madrugada- su siguiente servicio; la Ley Federal del Trabajo señala que este tripulante debería descansar 24 horas, pero dicho descanso, de ser necesario, puede reducirse hasta 12 horas.

Pues bien, el tripulante que sacamos de la reserva, ya no alcanza a firmar su siguiente servicio, por lo que habrá que sacar a otro tripulante de reserva para que cubra ese vuelo. Pero si el que iba a la reserva se reporta incapacitado por enfermedad, no tendremos uno, sino dos elementos menos, por lo que el área de operaciones de la aerolínea tendrá que buscar entre los tripulantes disponibles, y moverlos de un vuelo a otro, echando mano de una figura conocida como “tripulaciones mínimas”.

De hecho, en nuestro país es muy común que los vuelos -bajocosteros o tradicionales- salgan con tripulaciones mínimas, y lo hacen porque sale “más barato” y se ahorran sueldos y prestaciones. Desafortunadamente también acarrean “demoras”, sobre todo en temporadas altas, por falta de sobrecargos a bordo. Y el caso de los pilotos es más complicado aún, pues el avión no puede ir con “tripulación mínima”; forzosamente tiene que ir un capitán y un copiloto, y no pueden suplirse el uno al otro. Si un capitán falta, debe suplirlo otro capitán. Aunque tenga copilotos disponibles, no pueden volar porque no tienen el adiestramiento y porque su licencia dice claramente “copiloto equipo tal”, (a320, B737, ATR, etc…)

Cuando un piloto asciende de copiloto a capitán, existe un extenso adiestramiento previo, que incluye varias horas en el simulador de vuelo y muchos vuelos vigilados por un asesor. Después de eso, puede ascender a capitán y volar “en el lado izquierdo del avión”.

Agreguemos que los sobrecargos sí pueden ser tripulación de todos los equipos que tenga su compañía, pero los pilotos (capitanes y copilotos) solamente pueden volar el equipo que ampare su licencia; no por falta de pericia, sino porque así lo marcan las leyes internacionales de la aeronáutica. Así que cuando a ustedes, como usuarios les digan “falta tripulación”, es porque la operación seguramente se ha complicado al grado que ya no tienen el personal disponible y ad hoc para poder sacar el vuelo y cumplir con el contrato de transportación.

Tomen en cuenta también que tanto pilotos como sobrecargos pueden enfermar en pleno vuelo y quedar incapacitados. Durante mis años en Mexicana de Aviación hubo una ocasión en que nos quedamos sin el Capitán; íbamos en un itinerario de seis días, ya veníamos en el segundo día, en el tramo de Zacatecas a Chicago, y durante el vuelo el Capitán se quejó de acidez. Todos buscamos entre nuestras pertenencias cosas como Riopan, Pepto, Sal de Uvas, o cualquier otro medicamento para mitigar la acidez, pero nada de esto iba a ser suficiente; de lo que nos enteramos más tarde es el capitán se nos estaba infartando.

Llegamos a nuestro destino y el Capitán pidió un médico, porque ya no aguantaba más. Cuando subieron los paramédicos se percataron que tenía un infarto y se lo llevaron al hospital; nosotros nos fuimos al hotel y al día siguiente teníamos que haber hecho un tecolote (vuelo de madrugada) a Guadalajara. Evidentemente ya no lo hicimos. Nos llamaron para decirnos volaríamos a México como pasajeros, y que saldría otra tripulación para realizar “nuestro” vuelo, sin demoras.

Obviamente, Mexicana de Aviación tenía el personal suficiente y se podía dar el lujo de este tipo de movimientos. Con las plantas tan ajustadas de las aerolíneas actuales, algo así se antoja francamente imposible, y las consecuencias son cancelaciones y demoras por falta de tripulación, o por falta de equipo.

Además del factor humano, debo decir que los aviones también tienen que descansar. No puedes traerlos volando las 24 horas, o comenzarán a fallar. A veces hay empresas que exprimen al máximo sus equipos, pero si uno falla, tendrán que empezar a mover sus aviones como si de piezas de jenga se tratara.

Y es que las aerolíneas se la pasan moviendo piezas de un lado a otro, rogando que la torre no se mueva y no se caiga, pero a veces por más esfuerzos realizados, una sola pieza que tirará el juego. Sin quitarle la importancia y seriedad que implica la operación aeronáutica, haré otro simil lúdico con las demoras. Pueden verse como fichas de dominó, acomodadas en una larga fila. Una demora tarda en recuperarse mínimo en 24 horas, una ficha tira a otra y las demoras se van acumulando. Pueden pasar incluso días para regularizar los vuelos.

No es un trabajo sencillo, es muy complicado reducir las demoras al máximo. Cuando son imputables a las líneas aéreas, el costo es excesivamente caro, pues no solo hay que pagarle horas extras al personal, sino que también hay que compensar al pasajero.

Finalmente, sepan ustedes que así como los usuarios odian las demoras, los trabajadores de las aerolíneas también las detestan. Una demora siempre enfrenta a pasajeros y personal, pero ni uno ni otro tienen la culpa. Hagamos un frente común para que los dueños de las aerolíneas provean a los trabajadores de todas las herramientas necesarias para hacerle frente a las demoras, que ya dijimos, nunca dejarán de existir.

 Ximena Garmendia

17 de abril de 2022

 

 

 

 

 

10 abril 2022

Carlos Del Valle, un animal político

 

Carlos Del Valle, un animal político

Sin duda alguna el excéntrico hijo del “dueño” de la aerolínea Interjet, es todo un animal político. Carlos Del Valle llamó la atención el pasado 21 de marzo durante la inauguración del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, cuando afirmó que Interjet estaba a punto de despegar.

Fotografía tomada del perfil de Twitter de @CharlieDelValle


La realidad se ha topado con el mundo de fantasía en el cual vive Carlos, una semana después, la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje emitió un segundo laudo condenando a la empresa a pagar quinientos millones de pesos más, de lo que ya tenía sentenciado a pagar en la primera sentencia, cerca de mil doscientos millones de pesos, que le debe a sus trabajadores, quienes estuvieron meses laborando sin recibir su pago, con el afán de seguir brindándoles a los pasajeros el servicio de transporte previamente contratado.

A todo esto ¿quién es Carlos Del Valle? Un joven empresario mexicano, en pocas palabras, pero en el fondo es un animal político, un camaleón que se mimetiza según su entorno.

Carlos Del Valle Guerrero, originario de Atizapán de Zaragoza, en el Estado de México fue consejero del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en el entonces Distrito Federal en el año del 2013.

Fotografía tomada del perfil de Twitter de @CharlieDelValle

Llega al PRI de la mano de su padre, ya que Alejandro Del Valle de la Vega fue contratado por el gobierno del Estado de México, en aquel entonces gobernado por Arturo Montiel para las elecciones intermedias de 2003. A través de su empresa desarrollaron un sistema con la base de los padrones de beneficiarios de los servicios sociales, los cuales fueron utilizados para afiliarlos al PRI, y llevarlos el día de las votaciones. Exitoso sistema que llevó a Peña Nieto a la gobernatura del Estado de México en 2005.


Gracias a esta nueva tecnología se posicionó dentro del Grupo Atlacomulco. Posteriormente Alejandro y su hijo Carlos crearon una empresa de Call Center Telmark-Contact Line, mismo que estuvo dándole servicio a la aerolínea Interjet. En 2016 funda una operadora de remesas “Penny Money”. Además de ser dueños de HBC Internacional.

Fotografía tomada del perfil de Twitter de @CharlieDelValle

Ya afianzados padre e hijo en el priísmo, Carlos estuvo como al frente de la Dirección General de Desarrollo Social de Cuajimalpa en el cual sólo duro escasos seis meses, al inicio del sexenio de Peña Nieto, para buscar la postulación para el Senado de la República por el partido político Nueva Alianza, y presumió ser el más joven en aquella ocasión.

Inquieto como es Carlos, no se iba a quedar así, buscó Adrián Ruvalcaba del Partido de la Revolución Democrática para cabildear la posibilidad de obtener la Jefatura Delegación de Cuajimalpa. No lo logró.

Desde su aparición en las redes sociales, este junior tiene la imperiosa necesidad de mostrar el lujo y la opulencia en la que vive, ya lo saben, viajes en jets privados, cenas en restaurantes de lujo, viajando a bordo de su Lamborghini.

Pero lo que más nos llama la atención es la cantidad de fotografías que acumula con toda la clase política sin importar la ideología, lo mismo puede tomarse una fotografía al lado del Presidente de la Nación como puede tomarse una selfie con algún gobernador opositor a la 4T.

Fotografía tomada del perfil de Twitter de @CharlieDelValle


Todo sirve para sustentar su posición como una persona importante tanto política como económicamente en el país, es por ello que no teme mentir, lo hace con descaro y desparpajo, al grado que me temo, que se está creyendo sus propias mentiras.

Fotografía tomada del perfil de Twitter de @CharlieDelValle

Este personaje, quien no duda en decir en entrevistas a los medios de comunicación que Interjet está a punto de volar, ojalá y le diera la cara a cada uno de los trabajadores que ha defraudado, quienes no dudaron en seguir trabajando, sin pago, por tener a su empresa volando. Trabajadores con la camiseta tatuada de la empresa, comprometidos.

Muy distinto en el caso de Carlos, un ente que muta y se mimetiza según el clima y las circunstancias que lo rodeen.