21 febrero 2021

Las cuentas opacas de ASSA

 

Las cuentas opacas de ASSA

Hace muchos años, antes de que el actual, y sempiterno, Secretario General Ricardo Del Valle llevara las riendas del sindicato de sobrecargos, la transparencia y claridad en las cuentas financieras de la asociación era algo un poco más que imperativo, es decir, un deber inexcusable, sobre todo después de los fraudes cometidos en la última gestión de Alejandra Barrales; este tema lo abordé con anterioridad en la columna “Siguiendo los pasos de su mentora”, publicada en este mismo espacio.



Sin embargo, hoy traigo de nueva cuenta el tema de los “ingresos y egresos” del sindicato, y es que a cuenta gotas, la representación sindical ha ido “subiendo” al iPad de la empresa Aeroméxico las circulares que se deben emitir mes con mes, con la finalidad de tener transparencia en el manejo de los recursos económicos del sindicato.

Gracias a los compañeros he podido recolectar las circulares; el 11 de febrero tuvieron a bien enviarme tres circulares más, todavía queda pendiente la circular de “Ingresos y Egresos” del mes de enero del año pasado, pero en esta ocasión, sólo hablaré de las tres más recientes, mismas que corresponden a los meses de agosto, septiembre y diciembre de 2020.

Desglosaremos las mismas para hacer un análisis de su contenido. La circular del mes de agosto comienza con los ingresos que obtiene ASSA por diferentes rubros, como son:

  • ·         Cuota sindical de los sobrecargos de la empresa Aeroméxico
  • ·         Sanción sindical a los sobrecargos de la empresa Aeroméxico
  • ·         Ayuda Sindical Aeroméxico
  • ·         Cuota sindical de los sobrecargos de Aeromar
  • ·         Sanción sindical a los sobrecargos de Aeromar
  • ·         Otros

Me enfocaré con el tema de “Ayuda Sindical Aeroméxico”; dicen que en el mes de agosto le dieron al sindicato $90,000 pesos. En el Contrato Colectivo de Trabajo con dicha empresa, lo único que recibe de “ayuda” por parte de la empresa en cuestión, es por el concepto de “Becas Escolares”, mismas que están estipuladas en la cláusula 70 del CCT; posteriormente está la cláusula 71 que se refiere al “Festejo del Sindicato”, y del cual la empresa aporta una cantidad anual.

Ustedes deben saberlo, pero en ningún lado del Contrato Colectivo de Trabajo existe el rubro “Ayuda Sindical Aeroméxico”. Aquí comienza la opacidad, porque el sindicato no puede recibir “ayuda” de la parte empresarial, pues sería equiparable a comprar la voluntad de la representación sindical.

Pero continuemos, la circular desglosa los egresos de cada Secretaría y omite los gastos de las Comisiones de Vigilancia, Hacienda y del Tribunal de honor y Justicia, como si no formasen parte de la representación.

Quiero ser enfática, y sólo haré señalamientos a los rubros que se salen de toda lógica. Primero, en el caso del Secretario General, hay un pago de $3,500 pesos por concepto de “Comisión Política”, pero al comisionado se le pagan los mismos emolumentos, como si fuera representante sindical ¿por qué pagar $3,500 pesos más?

Pasando a la Secretaría del Interior, surge la duda: ¿por qué pagan por un servicio de televisión de paga en el sindicato?, en mis años de gestión jamás se pagó por un servicio de televisión por cable, y dicho pago está integrado al pago de telefonía y ¿nextel?, pero sí llevan años en el sindicato que nadie usa Nextel. ¿Ya vieron que todo suma $33,751 pesos?.

Desde el mes de marzo el sindicato está cerrado, ¿por qué se pagó por equipo de protección y sanitización en el mes de agosto $641,372 pesos?

Debo hacer notar que después de muchas circulares en las que no se hizo mención a la Guardería del sindicato, por fin aparece el rubro de “Seguro de la Guardería” y se pagan $37,836 pesos, sin especificar la periodicidad del pago ¿es anual, mensual, bimestral…? ¿dónde había estado este tema?

Llegamos al rubro de “Sueldos y Salarios”. Supongamos que se refiere a los emolumentos de los representantes sindicales. La erogación fue por $1,030,887 pesos; si lo dividimos entre 25 representantes sindicales, les tocaría de aproximadamente de $41,235.48 a cada uno. Sin embargo, este rubro de “Sueldos y salarios” es más bien referente a los salarios de los trabajadores administrativos del sindicato. En todo caso, debería de aparecer como “Emolumentos a la representación sindical”.

Otra erogación que me llama mucho la atención es la relativa a que, desde el mes de marzo el sindicato completo se encuentra haciendo “Home-office”. Vuelve a aparecer “Mantenimiento y reparación del edificio”, el cual tuvo un costo de $129,642 pesos. Y los baños siguen sin tornillos, así que, ¿a dónde se fue ese dinero? porque en la sede sindical no se ve.

Baño de la planta baja del edificio sindical, foto tomada en noviembre

Baño de la planta baja de la sede sindical, foto tomada en noviembre


El último rubro es referente a la Secretaría del Interior. Se refiere al “equipo de cómputo”, esto es, han estado renovando el equipo del sindicato, y en el mes de agosto fueron $51,999 pesos destinados a la adquisición de computadoras.

Ahora vayamos con la Secretaria Tesorera; aquí aparece una erogación por demás curiosa y es la denominada “Gastos de operación”, ¿son los emolumentos de los representantes o son los salarios de los trabajadores administrativos?, no queda claro, pero el gasto fue de $896,500 pesos. Además, se le paga a un despacho contable para que haga el trabajo de la Secretaria una cantidad de $149,640 pesos. Sí el sindicato estaba cerrado desde marzo, ¿por qué en agosto se pagaron $22,195 pesos por concepto de “Traslado de valores”? Y se repite el gasto de “Telefonía”, $16,612 pesos. ¿Podrían ponerse de acuerdo?, o paga el teléfono la Secretaría del Interior, o la paga la Secretaria Tesorera.

Y ya para concluir, en la Secretaría de Previsión Social se pagó por concepto de “Asesoría Médica” $34,800 pesos, ¿pero por qué? y en el caso de la Secretaría de Prensa, se está pagando un “rediseño” de la página web del sindicato que sigue sin realizarse, eso sí, en el mes de agosto se pagó $791 pesos.

Antes de pasar al siguiente mes, pregunto ¿dónde está el concepto de Cuota sindical de los sobrecargos de Mexicana de Aviación?, porque a los sobrecargos de estaban en Mexicana y ahora vuelan en Aeroméxico, les cobran doble cuota sindical, la correspondiente a la Compañía Mexicana de Aviación y la cuota de Aeroméxico.

Pasemos al siguiente mes, septiembre. Aquí me llama la atención que desaparece el rubro de “Cuota Sindical Aeromar” y “Sanción sindical Aeromar”, lo que me lleva a cuestionarme ¿en el mes de septiembre la empresa Aeromar no pagó absolutamente nada de cuotas sindicales de sus trabajadores?, esto sería una gran irregularidad, y el sindicato jamás se ha pronunció al respecto.

Ante la falta de este rubro con la empresa Aeromar, aparece de nueva cuenta “Ayuda Sindical Aeroméxico”, pagando $1,965,000 pesos, ¿cómo es posible que el mes anterior sólo diera por “Ayuda Sindical” 90 mil pesos y ahora desembolse la aerolínea del caballero Águila casi dos millones de pesos? Queridos lectores, ¿ustedes le encuentran alguna lógica?, porque yo no.

Otra vez en la Secretaría General, se erogaron $3,500 pesos para la Comisión Política. En la Secretaría del Trabajo se pagaron $5,189 para las “Comisiones Mixtas”. Cuando yo era representante sindical se les pagaba la mitad del emolumento por el tiempo de trabajo en las juntas con la empresa.

En septiembre y con sindicato cerrado, la Secretaría del Interior reporta el gasto por insumos de cafetería, cuyo monto asciende a $4,720 pesos ¿Quién va a ASSA a tomar café y paga por equipo de protección y sanitización por Covid $4,576 pesos?, ¿no les parece muy disparado que el mes anterior pagaran más de medio millón de pesos por dicho concepto?

Para los que no lo recuerden, les informo que fui adjunta de la Secretaría de Actas del 2004 al 2007. Luego fui electa para el periodo 2007 al 2011 como titular de la Secretaría de Actas, así es que conozco a la perfección el presupuesto de la cartera, y el único rubro autorizado es para pagar las copias certificadas de las Tomas de Nota del sindicato; el presupuesto anual de aquel entonces no sobrepasaba los 10 mil pesos, pero en la revisión que ahora hago de la circular correspondiente me encuentro con un rubro de “Eventos”, en el mes de septiembre, con una erogación de $197,461 pesos. Ojo!!!, la Secretaría de Actas no hace eventos, no está dentro de sus funciones estatutarias ¿a quién pretenden verle la cara?, de verdad, como si no existieran circulares de gestiones anteriores donde podemos comprobar los rubros de erogación del sindicato.

En el rubro de la Secretaria Tesorera, otra vez aparece el traslado de valores por más de 22 mil pesos en un sindicato cerrado. Otra vez la asesoría médica por $34,800 de la Secretaría de Previsión Social y en el caso de la Secretaría de Prensa, el pago por el “rediseño” de la pagina web, ahora por $3,044 pesos.

Llegamos finalmente a la circular del mes de diciembre, y aquí las cifras se disparan aún más. Comencemos por los ingresos; además de la cuota sindical, ahora ya no está el rubro de “Sanción Sindical”, pero sí aparece la “Ayuda” de parte de Aeroméxico, en esta ocasión por $5,835,373 pesos. De nuevo en el caso de la empresa Aeromar no aparece ni la cuota ni la sanción sindical. Lo cual es preocupante, ¿el sindicato no ha hecho un requerimiento de pago a la empresa Aeromar?, ¿por qué?

En el mes de diciembre, en la Secretaría General aparecen tres conceptos que me inquietan; todo se ha hecho “Home-office”, así que ¿por qué cobra $17,732 pesos por “Gastos de representación? Si en dicho mes estuvimos en semáforo ROJO.

De nuevo aparece el pago a la Comisión Política por $3,500 pesos y el último es el pago a jubilados de Mexicana de Aviación de la primera generación por $1,213,568 pesos. Hasta donde tengo información, en el año de 2010 eran cerca de 25 sobrecargos, ya casi todos rondando los 90 años… y pregunto ¿a qué sobrecargos se les pagó, en caso de que sigan vivos?

Vayamos a la Secretaría del Interior; por concepto de “Salarios y Sueldos”, se dispuso de $2,354,669 pesos, que confirma que dicho monto es referente al pago del personal administrativo, porque los representantes no reciben ningún sobre pago, sólo los emolumentos, que dicho sea de paso, no aparecen en ninguna de las circulares del sindicato.

Se pagó por equipo de protección y sanitización a un edificio cerrado y sin gente la nada despreciable cantidad de $497,991 pesos. Recordemos que las elecciones fueron en noviembre; para el mes de diciembre, con semáforo rojo y sin nadie en el edificio sindical ¿se gastó casi medio millón de pesos?

Sigamos, “Comida de fin de año”, en pleno semáforo rojo ¿de verdad quieren que crea que le hicieron su comida al personal administrativo del sindicato?, por la cual supuestamente pagaron $199,520 pesos. Y ya ni hablemos del pago a sistemas, mientras en los meses de agosto y septiembre en promedio se pagó 40 mil pesos, en diciembre se desembolsó $80,386 pesos. Voy a ser la mar de reiterativa ¿en un edificio sindical cerrado?

El mes de diciembre, la Secretaria Tesorera vuelve a pagar un traslado de valores, ahora por $24,309 pesos, sí, ya lo saben, en un edificio cerrado.

A la Secretaría de Previsión Social hay que sumarle los $34,800 pesos de “ayuda médica”, y casi cinco mil pesos de “arreglos florales” ($4,775 pesos, para ser exactos).

Y de ahí nos saltamos a la Secretaría de Prensa, quien está “pagando” por el rediseño infinito de la página web, que lleva años igual, la cantidad de $2,630 pesos,  y habrá que añadirle el mantenimiento de la misma; sólo el primer semestre de 2021, representó el gasto de $951,200 pesos.

Sabemos que los sobrecargos le tienen pavor a la representación sindical, pero sería un momento excelente para realizar una auditoría externa, que aclare por qué existen pagos dobles de teléfono, una inexplicable “ayuda de la empresa Aeroméxico”, cobros no reflejados en los ingresos como lo son las cuotas sindicales de los sobrecargos de Mexicana que ahora vuelan en Aeroméxico, gastos de operación hechos en pleno semáforo rojo y con la sede sindical cerrada; pregunto ¿a quién demonios quieren verle la cara?, ¿será por eso que se han negado a realizar las asambleas ordinarias y las de presupuesto?

Todas estas serían preguntas incómodas si yo estuviera pidiendo cuentas de lo que hacen los representantes sindicales con sus emolumentos. Pero estamos hablando del patrimonio de la Asociación Sindical a la que están afiliados los sobrecargos. Y ese conjunto de bienes, y de dinero provienen de las cuotas que todos y cada uno de ellos, que aportan y son descontadas religiosamente de sus sueldos. Ninguno de ellos puede decir que los últimos doce meses han sido fáciles. Todos han resentido en sus bolsillos una merma considerable, en la que cada peso, cada centavo es importante y necesario. ¿Por qué dejar que la representación sindical tenga este desaseo en las cuentas? Como quedó desglosado, no son tres pesos de lo que estamos hablando. Son fuertes cantidades, y lo peor es que si no se hace nada ahora, ese tipo de prácticas seguirán siendo cometidas.

¿Los sobrecargos están de acuerdo en que siga la opacidad en el manejo financiero del sindicato? La Secretaría de Trabajo y Previsión Social, en manos de Luisa Alcalde, lo dice cada que puede: “no se puede entrometer en la autonomía sindical”. Traducción: que los trabajadores seguimos en el desamparo total, ni a quién acudir. Pero esa respuesta está muy lejos de ser el punto final de esta historia. Hay muchas cosas que se pueden hacer, y una de las primeras, es exigir las cuentas claras, y el chocolate espeso.

Anexo todas las circulares aquí desglosadas

Ximena Garmendia

20 de febrero 2021








 

 

 

14 febrero 2021

La huelga de Interjet

 

La huelga de Interjet

Hoy más que nunca es imperante saber por qué la aerolínea Interjet está en huelga; para ello debemos hacer un viaje en el tiempo, así que les recomiendo se pongan cómodos y me acompañen en esta travesía.



El tema debe subrayarse, porque después pasa que en el imaginario popular, la gente cree que hay empresas que cayeron en desgracia por culpa de una huelga. Ustedes pregunten, y la mayoría de las personas creen que es el caso de Mexicana de Aviación; y esto no es cierto, la empresa fue arteramente bajada de vuelo por las autoridades para solapar el fraude de un empresario. Jamás los trabajadores estallaron una huelga.

Regresando al tema de Interjet, he de señalar que su crisis viene aproximadamente dos años antes de la pandemia por Sars-Cov-2. Sin lugar a dudas su situación financiera es consecuencia de las decisiones de sus dueños, los Alemán, quienes anunciaron que ponían la empresa a la venta en noviembre de 2018, pero que en 2019 optaron por cambiar de director.

Desde su fundación, en el año de 2005, el director de la compañía fue José Luis Garza, y el cambio parecía obedecer a que en el año 2018 la empresa registró pérdidas por $979.8 millones de pesos, en tan sólo en un trimestre. Anunciaron con bombo y platillos el arribo de William Shaw, un experimentado CEO en diversas compañías aeronáuticas y con vasta experiencia en el mercado de las “bajo costeras”.

Esto sin olvidar que desde 2018, a la empresa del caballero Águila se le metió entre ceja y oreja que su “competidor más cercano” era Interjet y buscaba aniquilarlo. El método usado por Aeroméxico para mermar a su competencia fue simple pero eficaz, y gracias al sindicato de sobrecargos ASSA (Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación de México), un representante sindical se apersonó durante las temporadas altas en la Terminal Uno (T1) del aeropuerto capitalino para “invitar” a los sobrecargos a dejar tirados sus vuelos (esto es, a no presentarse al vuelo sin que les importaran las consecuencias que estos actos conllevan: cancelaciones, demoras, etc.) y que mejor fueran al sindicato, para que de forma exprés les dieran entrada en la aerolínea del caballero Águila.

Es fácil adivinar el resultado de esa estrategia; por dos años Interjet sufrió una desbandada de sobrecargos que le traían dos problemas inmediatos: las demoras y cancelaciones, así como el tener que contratar personal nuevo e inexperto, con los consecuentes gastos de adiestramiento, uniformes, y un largo etc.

A todo este caldo de cultivo hay que sumarle la decisión tomada por la administración de Interjet de comprar equipos Sukhoi Superjet 100-95B (SSJ100); para unos representa el equipo que estuvo dando servicio hasta los últimos días de actividades de la Aerolínea; para otros, fue la tumba de Interjet, que no tenía por qué dejar a los equipos Airbus de lado.

Y si todo lo anterior no fuera ya suficiente para “liarla parda” (dirían los españoles), en mayo de 2019, Interjet solicitó un préstamo a Bancomext por 150 millones de dólares. En los bajos mundos de la aviación hubo quienes afirmaban que era “un rescate disfrazado de la 4T”, otros señalaban que era para que los Alemán pudieran terminar de comprar una radiofónica, y algunos más dijeron que era para pagarle a Cabal Peniche, quien supuestamente iba a invertir 150 millones de dólares.

Con ese escenario llegamos al fatídico 2020. Por muchos meses la empresa trató de salir a flote, pero las deudas se la iban comiendo cada vez más; al ver disminuidas las operaciones, era obvio que la bomba de tiempo estallaría en cualquier momento.

Para no mancharse las manos, los Alemán hicieron un cambio en “la mesa de accionistas” y pusieron a los Del Valle, padre e hijo, a dar la cara con el discurso de que serían ellos los que afrontarían los retos para sacar avante a la aerolínea. Hoy sabemos que el Pleno de la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) impuso una multa de 955 mil 680 pesos a Interjet, así como a la compañía HBC Internacional, propiedad de los Del Valle (padre e hijo como accionistas, e hija como única administradora) por no notificar a tiempo la concentración de recursos entre ambas y por tanto violar lo establecido en la Ley Federal de Competencia Económica. ¿Se les habrá olvidado dar el aviso?, ¿También habrán olvidado avisarle a la SCT, al SAT, a ASA?

Sin embargo, cuando estos personajes hacen su aparición en la puesta en escena, ya comenzaban los adeudos con su personal, los “no-pagos” empezaron a acumularse y la desesperación hizo mella en los trabajadores. Este grupo, a pesar de todo, fueron los que, en aras de continuar manteniendo su fuente de empleo, estuvieron trabajando sin salario por meses, dando lo mejor de sí, hasta donde les fue humanamente posible.

Estoy segura de que ustedes, como yo, nos hacemos las mismas preguntas: ¿y dónde estuvieron las autoridades todo este tiempo?, ¿dónde estuvo la Secretaría de Comunicaciones y Transportes?, ¿sabía que parte del trabajo de la SCT es realizar de manera anual una auditoria a las concesiones, en este caso a Interjet?, ¿por qué permitió el gobierno que la empresa dejara de pagarle al SENEAM? (es quien brinda los servicios de aeronavegación), ¿dónde estuvo la Secretaría de Trabajo y Previsión Social cuando la empresa dejó de pagarle al Fonacot, dependencia que valga la redundancia depende de la STPS?, ¿por qué se permitió dejar de pagar IMSS, Infonavit, ISR? ¿y la deuda por pago de turbosina y servicios aeroportuarios a ASA?, y así me podría seguir.

De esta forma llegamos al 18 de diciembre, día en que a través de un correo electrónico la empresa informó a sus trabajadores que hasta el 31 de diciembre dejarían de prestar servicio de aero-transportación a sus usuarios, poniendo en una lista los números de vuelos, y los días a cancelar.

Evidentemente los trabajadores tuvieron que asumir la responsabilidad de dar la cara a los pasajeros, y hacer malabares para explicarle a un furioso monstruo de mil cabezas alguna razón lógica y creíble que hiciera inteligible una decisión inverosímil: que simplemente los dueños de Interjet, de manera unilateral tomaron la decisión de ya no operar ningún vuelo.

Ante este panorama los trabajadores, que llevaban meses sin cobrar su salario, con el miedo justificado de algunos a perder el techo donde viven, por la falta de pagos de la empresa al Infonavit, presionaron a su sindicato a tomar medidas al respecto; la propuesta de estallar la huelga llevaba meses en la mesa, pero su fecha de estallamiento se prorrogó en varias ocasiones, por el deseo de los trabajadores de seguir sacando adelante a su empresa.

20 días después de que la patronal dijo “no volamos”, los trabajadores optaron por estallar de una buena vez la huelga, en una empresa que ya no estaban operando los vuelos, con la única finalidad de salvaguardar los pocos bienes de la empresa y hacer que las autoridades voltearan a verlos.

Sin embargo, para decepción de los trabajadores, la autoridad laboral admitió el argumento interpuesto por la empresa de que cuando se estalló la huelga “no lo hicieron todos al mismo tiempo…” (y tomados de la mano entonando Cumbayá), así que nuestras autoridades, tan competentes, sugirieron que a más de un mes del estallamiento, se haga un nuevo “recuento”, para ver sí los trabajadores están de acuerdo o no con la huelga, y entonces estar en condiciones de declararla “válida o inválida”.

Mientras los trabajadores siguen perdiendo tiempo y vida, a los dueños y a las autoridades parece no molestarles en absoluto todo lo que se pierde con la salida de Interjet del mercado nacional. Hace unos días American Airlines anunció nuevas llegadas a Mérida y Cancún, en lo que ellos llaman sin empacho “la conquista del sureste mexicano”.

Como lo he explicado en diversos videoblogs, tanto en Facebook como en la plataforma de videos YouTube, hay varias salidas dignas para el caso de la empresa Interjet, el chiste es que los involucrados quieran y tengan la altura de miras para resolverlo. Y si mi punto de vista es erróneo o incompleto, ya va siendo hora de que el debate suba a la palestra.

No podemos quedarnos cruzados de brazos dejando que en el imaginario colectivo, una vez más, seamos los trabajadores los que carguemos con el muertito de las quiebras de las empresas, además de llevar la peor parte en términos económicos, mientras los dueños, con el beneplácito de los gobernantes, no se despeinan en absoluto.  

Ximena Garmendia

14 de febrero 2021

 

Les dejo unas imágenes de los adeudos que al día de hoy tiene Interjet











07 febrero 2021

Secretaria… ¿de qué lado está?

 

Secretaria… ¿de qué lado está?

Cuando se desdibuja la línea que un funcionario público debe de respetar, los trabajadores quedamos en la orfandad total. Dejen que me explique. La actual Secretaria del Trabajo y Previsión social, en un video publicado en sus redes sociales oficiales, muestra la firma del acuerdo entre Aeroméxico y el sindicato de sobrecargos, ASSA; pero en ese material audiovisual no vemos a una funcionaria imparcial, cuidadosa del cumplimiento y observancia que se le debe dar a la Ley Federal del Trabajo; lo que presenciamos fue una complicidad que no se entiende.



Firma entre Aeroméxico y ASSA


Y precisando, para que no haya lugar a dudas, el 3 de febrero cerca de las 15:00 horas, el equipo que maneja las redes sociales de la Secretaria Luisa María Alcalde (quiero pensar que fue su equipo), consideró una buena idea subir un video editado de la firma entre empresa y sindicato. Con buena calidad de imagen, un audio impecable, sin margen de errores y musicalizado de una forma que los espectadores nos quedamos esperando que aparecieran corazones y emoticones felices en medio de las imágenes.

Primera pregunta ¿qué es, propiamente dicho, lo que hace la Secretaría del Trabajo y Previsión Social de nuestro país?

De acuerdo con la leyes administrativas del país, y la propia información de la dependencia de gobierno, creada en 1941,… “Es la encargada de diseñar, ejecutar y coordinar las políticas públicas en materia de generación de empleos, las relaciones contractuales, las agrupaciones de trabajadores, los derechos laborales y los Derechos sociales emanados de los anteriores. Todo lo anterior deberá vigilarlo y operarlo en función de lo que determinan el artículo 123 constitucional y la Ley Federal del Trabajo.” De esta importante institución también dependen las Juntas de Conciliación y Arbitraje, la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo, mejor conocida como PROFEDET y Fonacot.

Con esto expuesto, veamos con detalle el video: en toma abierta vemos del lado izquierdo de la pantalla a Andrés Conesa, director de la aerolínea Aeroméxico; a su lado hay otra persona que por el cubrebocas no logro identificar, al centro Luisa María Alcalde y del lado derecho de la pantalla se ubica Ricardo Del Valle, Secretario General de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación de México. Todos con cubrebocas.

El primero en hablar, dentro de este video ya editado y musicalizado es Andrés Conesa y dice “Los que estamos aquí firmando, ratificando, es producto de mucho trabajo, simplemente significa que todos los trabajadores, todos en conjunto estamos aportando, estamos rescatando a la empresa, eso nunca antes había pasado pero estoy seguro que con este tipo de acuerdos nos vamos, vamos a salir adelante hasta ir fortalecidos de esta”

La toma se abre y ahora enfoca a Ricardo Del Valle, quien dice lo siguiente: (en la transcripción se conservan los titubeos y traspies de las intervenciones) “Estamos muy conscientes desde que este aporte que que dieron nuestros compañeros con un proceso muy fuerte como lo lo que comentábamos, eh… seguramente se verá retribuido en en nuestra empresa, la aerolínea bandera siga saliendo adelante y que en los próximos años sea una aerolínea mucho más fuerte. Sin nuestros compañeros sobrecargos, sin los trabajadores nosotros no seremos nada. Eso es reconocer el trabajo de nuestros compañeros sobrecargos también y desde luego creemos que con este aporte que estamos dando y y con todas las medidas que se tengan que hacer derivado de la pandemia, podemos estar pensando en que Aeroméxico siga surcando los cielos del mundo por muchos años más.

Del discurso del líder sindical me preocupa una frase, ¿está diciendo que para que Aeroméxico siga surcando los cielos del mundo los sobrecargos van a aceptar “todas las medidas que se tengan que hacer derivado de la pandemia”? ¿cuáles son los alcances de esta frase, en boca de Ricardo Del Valle? ¿acaso está anticipando que no meterá las manos sí la empresa solicita más recortes de personal, por ejemplo?

La cámara vuelve a enfocar a todo el grupo, y de nueva cuenta toma el rostro de la titular de la Secretaría del Trabajo, que tras su cubrebocas azul rey expresa lo siguiente: “Asistimos a una reestructuración temporal de las condiciones de trabajo que no tiene otro objetivo que precisamente el poder salvar a la empresa, salvar empleos y poder lograr que haya viabilidad para continuar y para salir eh, adelante. Es de reconocerse que ambas partes hayan podido hacer esto, es la importancia de que estos acuerdos se hagan a través de procesos democráticos. Esto como ustedes saben es uno de los objetivos que estamos buscando a través eh, de la reforma laboral. Lo que nosotros estamos convencidos, es que el diálogo y la concertación, las razones, los argumentos, ponerlos por enfrente siempre nos llevan a soluciones, este, a mejores soluciones. Así que gracias a este eh, a esta firma del día de hoy logramos que Aeroméxico siga volando”

El video termina con la imagen de Andrés Conesa, Luisa María Alcalde y Ricardo Del Valle sosteniendo unas carpetas que, infiero, contienen los documentos signados. La música “motivadora” permanece hasta el final.

No me parece que sea asunto menor el discurso de la titular de la Secretaría del Trabajo. La Maestra Alcalde Luján abre su participación manifestando que “asistió” a la reestructura, pero ¿con qué carácter o personalidad jurídica?, ¿asistió cómo mero observador del proceso? ¿cómo mediadora?, ¿cómo garante o testigo de buena fe?, ¿cómo parte involucrada, ya que su padre es asesor legal del sindicato de sobrecargos, dirigido por Ricardo Del Valle?

Arturo Alcalde Justiniani en Asamblea General Extraordinaria de ASSA




¿Qué piensan ustedes, amables lectores, del sofisma utilizado hasta la náusea, que enarbola el sacrificio del trabajador en aras de salvaguardar a la empresa? En otras columnas y en diversos videoblogs, he desglosado y explicado detalladamente con base en los datos que aporta el Capítulo 11 en Estados Unidos, que el costo de la nómina de los trabajadores sindicalizados es la más barata, a pesar de que representan el 70% del total de trabajadores de la empresa.

La encargada de velar que los derechos de los trabajadores sean respetados de acuerdo al artículo 123 de nuestra Carta Magna dice: “Es de reconocerse que ambas partes hayan podido hacer esto, es la importancia de que estos acuerdos se hagan a través de procesos democráticos”, y yo no puedo soslayar que Luisa María Alcalde ha hecho caso omiso a todas las denuncias que diferentes trabajadores han realizado en la dependencia a su cargo, siempre argumentando la misma respuesta: “no podemos inmiscuirnos en la autonomía sindical”; entonces ¿por qué el día 27 de enero, cuando terminaron las Juntas Particulares por empresa con los sobrecargos, salió a validar el acuerdo emanado de las mismas, aunque todavía el proceso no había concluido?

 No puede alegar desconocimiento o ignorancia, pues su padre, el Lic. Arturo Alcalde Justiniani es quien revisa la tramitación, conforme a los estatutos, de dicho proceso interno, y sabe perfectamente que después de las Juntas Particulares, los acuerdos deben ser sancionados en una Asamblea General Extraordinaria para que tengan validez plena; antes no eso, no tienen efecto ni validez jurídica alguna.



Sin embargo, dicha Asamblea General Extraordinaria no se había llevado a cabo, porque estaba programada para el día siguiente. Debo señalar que al ser una Asamblea General Extraordinaria, debimos acudir todos los agremiados al sindicato. A pesar de que muchos solicitamos en tiempo y forma nuestro registro a la “asamblea virtual”, el acceso nos fue negado por no pertenecer a la empresa Aeroméxico, contradiciendo la ley interna del estatuto que marca quiénes pueden acudir a este tipo de asambleas.

Existen pruebas de que al día siguiente, cuando se celebró la asamblea, Ricardo Del Valle evitó preguntarle a la misma sí estaban de acuerdo en sancionar los acuerdos emanados de las Juntas Particulares por Empresa; al no hacerlo incumplió con lo que mandata el estatuto en vigor, en su artículo 51 fracción V. Esto es, sí no hay aprobación por parte de la asamblea, dichos acuerdos no son válidos. Pero eso no importó, desde la noche anterior, la Secretaria del Trabajo y Previsión Social ya había dado por válida la votación en sus redes sociales, incluso antes de que lo hiciera el propio Secretario General de ASSA.

Y por si fuera poco todo este pisoteo escandaloso de nuestros estatutos, debo mencionar, para que quede constancia, la existencia de todas las amenazas que sufrieron los sobrecargos durante la votación. Hubo a quienes les llamó por teléfono algún miembro de la representación sindical para reclamarles haber votado “en contra de Ricardo”. A otros les hicieron modificar el sentido de su voto cuando regresaron de su servicio o vuelo, así que si ese día habían votado en contra, por la noche, cuando ya estaban a punto de partir a descansar a sus casas, los representantes los interceptaban y les pedían votar de nuevo pero ahora a “a favor de salvar la empresa”.

Es indefendible la ceguera de la Secretaria del Trabajo, que permitió que los trabajadores votaran con una espada que los puso contra la pared, ya que las  votaciones, tanto en el caso de pilotos como sobrecargos, se llevaron a cabo al mismo tiempo que Aeroméxico les notificó de la existencia en su contra de una demanda de Conflicto Colectivo de Naturaleza Económica.

No es la primera vez que la empresa utiliza esta argucia “legal” para mermar las condiciones de sus trabajadores, y afectar su ánimo para conducir el sentido de su voto. La primera vez que recurrió a esta figura fue en el año 2008, un año antes de la pandemia del AH1N1. Para neutralizar el litigio en tribunales, los sobrecargos firmaron un convenio de ahorros que incluyó, entre varios rubros, ceder 5 días de vacaciones, a cambio de una promesa, por parte de la empresa, de que no correría sobrecargos.

Quienes conocemos esta forma de actuar de la empresa, sabemos que no cumplió con su palabra y de todas formas corrió a varios sobrecargos de forma injustificada, razón por la cual el sindicato de aquel entonces estuvo peleando su reinstalación.

La siguiente ocasión que Aeroméxico utilizó esta figura legal fue en abril de 2013. Nuevamente el grupo de sobrecargos fue el objetivo; la empresa se desistió de esta demanda una vez que en septiembre de 2014 pactó con ASSA un nuevo contrato de sobrecargos, denominado “B”, con un costo del 60% menos que el contrato original, que pasó a ser denominado “Contrato A”.

Alguien debería hacerle llegar esta información a la actual Secretaria del Trabajo (su papá sería el mejor canal), para que se diera cuenta de este “modus operandi” tramposo y sucio que tiene Aeroméxico contra sus trabajadores sindicalizados. De esta manera se evitarían eventos como el suscitado el pasado 12 de enero, fecha en que la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje estaba “estudiando” si admitía dicha demanda. Recordemos, ¿bajó qué mando están las Juntas de Conciliación?, ¿Acaso Luisa María Alcalde Luján no estaba enterada de que Pilotos y Sobrecargos estaban votando con la pata de Aeroméxico en sus cuellos?, ¿esto es lo que ella reconoce como un acuerdo producto de un proceso democrático?

Me preocupa el plural que utilizó al decir “hoy logramos que Aeroméxico siga volando”. Por eso mi pregunta inicial: ¿de qué lado está, Secretaria? Porque del lado de los trabajadores, es evidente que no.

P.D. Dejo el link al video expuesto en esta columna: https://fb.watch/3vKp7u0aV1/

Ximena Garmendia

7 de febrero 2021

31 enero 2021

La anti-columna


La anti-columna

Tomaré un tema altamente comentado en los medios tradicionales y algunos alternativos, y pondré en práctica el ejercicio de hacer una “anti-columna”. Todo comienza con las palabras “Aeroméxico, libra liquidación”, que es el nombre que Marco A. Mares, pone a su columna financiera del pasado 29 de enero, en el periódico El Economista. Y es que siendo fieles a la verdad, Aeroméxico no libró liquidación alguna, es más, evidentemente jamás ha estado en peligro real de quebrar por los salarios y prestaciones de sus trabajadores.




Con una narrativa que más parece guion de película de acción, Marco A. Mares nos introduce en una escena que se antoja apoteósica; nos habla de un avión cayendo en picada y sin control, ya sin combustible y encima, pasando por en medio de un cumulus nimbus espectacular, pero que gracias al sacrificio de sangre que realizan a bordo de ese vuelo, los pilotos logran rescatar la aeronave ya declarada en emergencia con un aterrizaje exitoso.

Este columnista parte de un sofisma muy perverso: hacerle creer al lector que el tamaño de las prestaciones y salarios de los tripulantes son de tal envergadura que si no eran recortadas, la aerolínea estaría al borde de la perdición. Sin embargo, quienes pertenecemos al maravilloso mundo de la aviación, sabemos que eso es falso, que el porcentaje real del costo total de la operación, tan sólo en el rubro de tripulaciones (pilotos y sobrecargos), no pasa del 10%; por ello es una falacia hacer creer al lector que este grupo de trabajadores son unos “chupasangre” de primera clase.



Nuestro columnista estrella prosigue en su discurso mencionando que el monto total de la deuda de la empresa es de muchos miles de millones de dólares, y en esa bolsa evidentemente incluye uno de los rubros que en verdad merman las finanzas de Aeroméxico, y es la renta de las aeronaves. Y esta es la razón, dicho sea de paso, por la que la empresa del Caballero Águila ha estado trabajando con la llamada “renta líquida”, que no es otra cosa más que la renta “por hora” de los equipos.

Marco A. Mares describe a grandes rasgos los acuerdos que, a través de sus sindicatos, hicieron tanto pilotos como sobrecargos, y contabiliza el monto de ahorros en casi 350 millones de dólares; pero pasa por alto que los accionistas mexicanos de la aerolínea la dejaron a la deriva al no hacer absolutamente nada durante esta crisis; el autor de la columna también deja de lado la circunstancia de que Delta Air Lines, cuyo porcentaje de acciones es del 49%, fue muy clara al declarar que no iba a “ayudar” a la aerolínea mexicana, pues ellos estaban recibiendo ayuda del gobierno norteamericano y no podían hacer nada al respecto.



Desde todos los puntos de vista, la intención del columnista es que entre su público permée la idea de que “la única” salida para la aerolínea encabezada por Andrés Conesa era la reestructura de los contratos con sus trabajadores. Pero si somos fieles a la verdad, Apollo Global (la fiduciaria que les va a prestar el dinero) jamás hizo esa petición, solamente dijo que la reestructura tendría que hacerse bajo las leyes mexicanas. Es decir, que si al igual que en empresas aeronáuticas de otras latitudes, la reestructura partía del recorte de personal, fueran “desvinculados” conforme a la Ley Federal del Trabajo. Apollo Global nunca pidió que los recortes fueran a los derechos y condiciones laborales. No obstante, Andrés Conesa, aprovechó a su favor la traducción y dejó en el imaginario de todos que Apollo iba por los Contratos Colectivos.

Otro punto muy importante que el columnista deja fuera, es que los pilotos desde 2010, y los sobrecargos en 2014, hicieron recortes a sus respectivos Contratos Colectivos; eso sin contar los innumerables ahorros que generaron desde que comenzó la pandemia, porque siendo francos, con la con crisis sanitaria como escudo, ha abusado del trabajador, violando reiteradamente los convenios y contratos a placer e impunemente.

El perínclito columnista, ya sin vergüenza alguna, renglones abajo hace alarde de “lo positivo” de dichos acuerdos, y que esto ha llevado a que en días subsecuentes, las acciones de la empresa han elevado su costo, incluso sin apoyo gubernamental.

Con esta manera tan efectista, la pluma de Marco A. Mares da por zanjado el tema. Pero no, no podemos dar este tema por concluido, y menos cuando los trabajadores están siendo pisoteados por los empresarios de manera artera y desleal; los dueños de la empresa, quienes no pretenden gastar ni un centavo de sus voluminosas fortunas, tratan por todos los medios de que los trabajadores se coman el cuento de que gracias a su sacrificio “se ha salvado la empresa de la quiebra”.

Es perverso, pero sobre todo descarado, que los trabajadores tengan que agradecer el “tener chamba”; ¿a qué costo?, mientras en las altas esferas cenan con caviar y brindan con champaña, los de abajo, seguirán sometidos mientras no se den cuenta de lo que valen y su importancia; sin los trabajadores no hay empresa, los dueños, no pueden volar un avión.

Ximena Garmendia

31 de enero 2021

 

 

24 enero 2021

Interjet, ¿qué tan lejos está de nosotros?

 

Interjet, ¿qué tan lejos está de nosotros?

Siempre he pensado que hay algo peor que la ceguera, y es cuando “se ve algo” que en realidad no existe. No es una idea propia, es original del novelista y poeta inglés Thomas Hardy. Viene a cuento porque desde mi punto de vista, aplica para la situación por la que atraviesa ABC Aerolíneas, S.A de C.V, conocida por todos por su nombre y logo comercial “Interjet”.




Hoy Interjet está bajada de vuelo, y muchos se preguntan ¿qué sigue?, tanto empleados como usuarios de la aerolínea han vivido estos últimos meses un desconcierto por la falta de comunicación de la empresa. “A piedra y lodo” están los dueños y administradores de la aerolínea, mientras las quejas se acumulan día con día; no solo de los usuarios y clientes, sino también de los trabajadores que no saben qué va a pasar con su fuente de empleo, mientras los pasajeros, con justa razón, reclaman el dinero que pagaron por vuelos que ya no podrán realizar.

En una primera etapa, fueron los propios trabajadores de ABC Aerolíneas, S.A de C.V., los que comenzaron a informarme, compartiendo sus comunicados internos del área de operaciones, donde se manejan los vuelos, así como correos con las fechas y los números de vuelos cancelados; al principio cancelaciones de un día, después cuatro días seguidos, concluyendo con un último correo en el que le avisaron al área de operaciones que no habría vuelos por el resto del año 2020.

Las condiciones de los trabajadores no cambiaron con la llegada de este año, al contrario. Ante la falta de pago de sus quincenas, muchos de ellos no han tenido los recursos económicos ni siquiera para presentarse a su centro de trabajo para obtener información. Gracias a los pasajeros que compartieron el mensaje que la empresa emitió para disculparse de las cancelaciones fue que los trabajadores se enteraron de que no habría vuelos durante todo el mes de enero de 2021.

Un horizonte terrible que viene a complicar aún más la situación. Con la falta de pago del seguro de los únicos 4 aviones que posee Interjet, obligándolos a permanecer en tierra, y con el alud de adeudos que tiene, su regreso a los aires sería un verdadero milagro. Son más de 8 quincenas adeudadas a sus trabajadores, más aguinaldos y fondos de ahorro; son meses de incumplimiento de pagos a Fonacot y al Infonavit; los trabajadores temen no sólo por la pérdida del empleo, sin en no pocos casos, de perder el patrimonio donde habitan.

No hay luz que anuncie el final del túnel, pues el sindicato que tiene agremiados a los trabajadores de la aerolínea está liderado por Joaquín del Olmo, un cacique de la CTM, que lo único que ha hecho durante meses, es un ridículo emplazamiento a  huelga que la empresa nunca ha tomado en serio, primero porque la fecha de estallamiento se ha venido prorrogado una y otra vez, y luego porque los trabajadores no tienen el arma principal de toda huelga laboral: “parar las operaciones”; Interjet ya está en tierra, sin operar.

Estimado lector, es momento de plantear la pregunta que encabeza esta columna, y algunas otras: ¿Qué tan lejos está de nosotros la problemática de Interjet?, ¿podemos verla desde las gradas y decir que no es nuestro problema?, ¿qué es un caso más de las muchas injusticias laborales que se cometen en el país?, ¿por qué debería ocuparnos que Interjet siga volando? Sé que mi opinión no es aplaudida entre mis compañeros y colegas tripulantes, porque es cruda y se contrapone con la esperanza de que “Mexicana de Aviación regresará a volar”, pero lo dije al principio: “Hay una condición peor que la ceguera, y es ver algo que no es”.

Soy necia en sostener que el tema de Interjet, y de cualquier otra aerolínea mexicana, es un tema de relevancia nacional. Y aunque es un tema complejo y de hilos finos, no podemos seguir cruzados de brazos viendo como se va desmoronando la aviación civil de nuestro país. Es verdad que los mexicanos estamos hartos de que el gobierno, con nuestros impuestos rescate empresas privadas que personas sin escrúpulos han quebrado intencionalmente, para después chantajear con la idea de “miles de familias desamparadas”; el FOBAPROA es una herida que todavía nos faltan muchos años para cicatrizar.

Sin embargo, las aerolíneas, Interjet incluida, usufructúan el espacio aéreo mexicano, y cualquier hueco que se deje, será ocupado por las aerolíneas extranjeras. Antes de terminar el 2020, el CEO de American Airlines dio una entrevista manifestando sin tapujos su intención de “entrar más” en el mercado mexicano. Si dejamos a merced de los extranjeros la conectividad del país, estamos emulando a Antonio López de Santa Anna, entregando territorio nacional, a cambio de nada.

Sé que cuando hablamos de algo que no podemos palpar, puede ser más complicado, pero lo que trato de evidenciar, sobre todo para la gente que no vive dentro del mundo aeronáutico, es que no podemos mantener nuestra aviación, chueca y a medios chiles. En columnas pasadas he documentado la capacidad real que en materia de aviación tenemos hoy como país: menos de 250 equipos, repartidos en varias aerolíneas, y falta restar la flota que tenía Interjet, pues hoy tiene sólo 4 aviones. Tan sólo American Airlines cuenta con más de 800 aeronaves, y no es especulación, ya declaró que está interesada en penetrar más al mercado mexicano.

Es información pública, y cualquiera puede revisar: en la misma concesión que el gobierno otorga a las aerolíneas para su operación, viene la figura de la “requisa”. La palabrita da miedo, y nos hace pensar en cosas que solo hemos visto en películas de guerra, pero no tiene que ser así. La figura jurídica es muy clara al decir que el Gobierno puede intervenir de la manera que considere prudente para garantizar la viabilidad y buen uso de la concesión otorgada.

La 4T sigue manteniendo mayoría en el Congreso de la Unión, suponiendo que fuera necesario legislar a efecto de revisar y actualizar los alcances jurídicos de la medida tomada. No tiene que ser algo abrupto y disruptivo. Los trabajadores han dado muestras claras de que existen condiciones para hacerlo de manera legal, ordenada y hasta cordial. Pero la voluntad política tiene que ser tripartita: fuerza laboral, capital y gobierno.

Este 5 de enero, hubo una junta con la Secretaría de Gobernación en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje con algunos trabajadores y con el sindicato de Interjet. Brilla por su ausencia la Secretaria del Trabajo y Previsión Social Luisa Alcalde, quien no ha querido escuchar a los trabajadores.

Lo que sigue es que el gobierno asuma su papel; no se trata de “rescatar” al empresario corrupto, se trata de rescatar, sí señores, rescatar la soberanía del espacio aéreo nacional. Los usuarios, pero, sobre todo, los trabajadores de este país se lo merecen. Si seguimos pateando el balón, para que “otra administración” lo resuelva, perderemos un tiempo valioso y una oportunidad de oro. Los peces gordos del océano no perdonan, y nos van a comer.


Ximena Garmendia

24 de enero del 2021

10 enero 2021

Comenzando el año en ASSA

 

Comenzando el año en ASSA

Mis estimados lectores, espero que hayan pasado las fiestas decembrinas de la mejor manera posible, y reciban con esta entrega los mejores deseos de mi parte. Pero antes de que empezáramos este 2021, ASSA, nuestro sindicato, tenía preparadas noticias importantes. La primera fue para los sobrecargos al servicio de la empresa Transportes Aeromar, cuyo pago correspondiente a su segunda quincena de diciembre fue diferido en dos partes: un 50% en 2020, y el faltante fue cubierto hasta el lunes 4 de enero del presente año.

La segunda noticia llegó el día 29 de diciembre en un escueto comunicado. Ricardo Del Valle informó a la planta de sobrecargos que labora en la aerolínea del caballero Águila, que la empresa les había mandado una “nueva propuesta” y que él se encontraba analizándola junto con el Comité Ejecutivo.

Y es que si algo ha sido el sello de la casa, ha sido el manejo discrecional de la información. He tratado de rastrear las entradas de dinero al sindicato a partir del “bono millonario” que recibió antes de que la aerolínea entrara al Capitulo 11. Confieso con pesar que mi búsqueda ha sido infructuosa, pues los documentos ideales para obtener esa información, es decir las circulares de “Ingresos y egresos” de la Asociación, no existen. No es que hayan desaparecido… simplemente nunca fueron elaboradas.



Desde antes y hasta la salida de Wendy Perea como Secretaria Tesorera, las circulares de Ingresos y Egresos de ASSA, se mandaban a la base de sobrecargos puntualmente, de manera mensual. Si hay una persona cuidadosa del manejo de dinero ha sido ella, que sabe que un paso en falso y una autorización mal hecha es igual a enfrentar serios problemas legales; así que podemos afirmar que mientras ella ejerció su cargo, las manos de Ricardo Del Valle sobre el manejo económico del sindicato, estuvieron vigiladas y bien atadas para evitar cualquier uso indebido.

Pero al concluir la gestión de Wendy, quedó en el cargo la compañera Ivonne Jurado. Y debe decirse sin empacho, llegó gracias al voto de la gente de la Secretaria Tesorera saliente, pues en actos de campaña convenció a la planta que Ricardo no podría hacer oscuros manejos del dinero de la asociación; sin embargo, el temple de las personas a veces no es lo suficientemente fuerte, y la cartera de Tesorería exige convicciones y nervios de acero. El temblor del 19 de septiembre de 2017 sacó a flote que la compañera Jurado optó por pasarse al bando incondicional de Ricardo, cerrando las puertas a quienes todavía buscan la pluralidad en ASSA de México.

No es casualidad que a partir de ese año, Ricardo Del Valle se sienta con manga ancha para hacer y deshacer a placer con el dinero del Sindicato. Recordemos que 2017 es el año en que sale a reelegirse por tercera ocasión, y entre muchas otras cosas, promete a los sobrecargos una obra faraónica: la construcción de un Centro Cultural y Deportivo. Ustedes mejor que nadie sabe que jamás se construyó nada, ni nunca hubo planes reales de hacer algo semejante. Los que conocemos al líder sindical y hemos estudiado a fondo su “modus operandi” tenemos claro que prometer no empobrece, pero sirve políticamente para ganar “votos”.

Una vez que la libertad de meter la mano en el patrimonio económico del sindicato quedó establecida, las circulares de Ingresos y Egresos comenzaron a escasear; poco a poco fueron modificando su formato y a “subirse” a los iPad´s de la empresa Aeroméxico. Al sindicato se le olvidó que pudo utilizar la página web oficial con la que cuenta, y no me refiero en redes sociales. Jamás han subido las circulares a dicha plataforma digital, convirtiendo en una tarea titánica el buscar la información financiera del sindicato. ¿Por qué en las iPads? ¿Acaso es información de la empresa? No, señores, es información 100% de los trabajadores, no del empleador.

Gracias a los sobrecargos que cuando ven una circular en sus dispositivos electrónicos, no dudan en reenviármela; sin embargo son tan irregulares en su publicación, que es casi imposible saber a ciencia cierta, cuánto dinero está manejando el sindicato para su operación. Con información incompleta, es imposible hacer un seguimiento puntual.

Rubros aparecen y desaparecen de las circulares de ingresos y egresos; tal es el caso del servicio de vigilancia que se pagaba para el edificio de la guardería, nuestro gran elefante blanco; posteriormente aparecieron rubros nuevos como Sky; hasta la gestión de Lizette Clavel jamás hubo ningún servicio de entretenimiento en ASSA, y además viene englobado en el rubro de telefonía, nextel y sky. Y podemos seguir señalando y preguntado, ¿por qué aparecen “eventos” y “cafetería” en la Secretaría de Actas?, el único presupuesto que ha tenido es para las copias certificadas de las Tomas de Nota, se los digo por experiencia, la Secretaría de Actas no maneja presupuesto, y mucho menos de eventos y cafetería, ese rubro lo cubre la Secretaría de Interior, bajo “insumos de cafetería”.



A eso hay que sumarle una supuesta remodelación de casi medio millón de pesos, plasmada en la circular del mes de febrero; y lo más reciente: el pago a la Comisión electoral, que representa un desembolso de 414 mil pesos en noviembre y 114 mil en octubre… unas elecciones nada baratas. ¿Seguimos? Un gasto de un millón y medio de pesos por una planta de luz, cuando en ASSA ya existe una. O el cambio en el equipo de cómputo en febrero más de 60 mil pesos y 366 mil en noviembre. ¿y los ajustes al gasto corriente, papá?


Febrero 2020





A Ricardo le gusta escudarse en señalar que todo lo malo sucedió “en la pasada administración”, sin percatarse que lleva 4 administraciones al frente del sindicato y con un manejo bastante opaco ¿qué sabemos de la guardería, ya la vendió?, ¿por qué en las circulares no viene el monto que se eroga por concepto de emolumentos a los representantes sindicales?, ¿acaso es secreto de estado saber cuánto cuesta la representación sindical a los agremiados?, ¿está esto relacionado con su negativa a reducir los emolumentos sindicales, en concordancia con todos los recortes, ajustes y sacrificios que debe hacer el resto de la planta?, ¿por qué la empresa le da una camioneta nueva cada año a Ricardo y la entrega en una dirección que no corresponde a la sede sindical, ni es domicilio privado, sino a un despacho?, ¿por qué trae guarura Ricardo, quién lo paga?, y así vamos acumulando un montón de preguntas. Ya hubo una cancelación de la asamblea de presupuesto, y yo pregunto ¿este año tampoco habrá Asamblea General Ordinaria? Creo que no.




Son muchas preguntas, lo sé. Ustedes saben que no es la primera vez que las formulo. Espero que este año que empieza encuentren respuesta. Quiero agregar un nuevo cuestionamiento, no para la representación sindical, sino para la parte más importante de ASSA de México: su base, los sobrecargos, los que sacan adelante a la empresa con su trabajo y entrega: ¿siguen pensando que “la continuidad” es la mejor opción? Lo sabemos, vienen tiempos complicados económicamente hablando. Hoy más que nunca las cuentas deben ser claras y transparentes. Ese dinero sale del bolsillo de todos y cada uno de los agremiados. Si se logra, es casi seguro que ASSA tendrá un… ¡Feliz Año!

 

Ximena Garmendia

10 de enero 2021