14 enero 2014

DEL CORREO DEL BLOG

Turbulencia en tierra

En el aeropuerto de la Ciudad de México el mal clima se vive dentro. La disputa por espacios comerciales y un negocio de aproximadamente 900 millones de pesos anuales, está apenas por comenzar
 
0
comentarios
A principios del 2013 Fumisa interpuso en el Juzgado 29 civil un recurso llamado “Interdicto”
De acuerdo a Comunicaciones y Transportes, el juez polémico podría ser removido en los próximos días
Se le acusa de no haber pagado esa cantidad de dinero por concepto del Impuesto Sobre la Renta retenido a los trabajadores
El despacho Gastelum Abogados se relacionó también con Mexicana de Aviación, que pretendía rescatar pero no lo logró
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México está pasando por una turbulencia comercial que podría representar una pérdida de aproximadamente 900 millones de pesos anuales.
Una de sus principales zonas comerciales se encuentra en litigio con la empresa Fumisa, que pertenece al grupo Advent, un consorcio internacional con conflictos legales en varios países del mundo.
A principios de la década de los 90 se le concesionó a esa empresa la construcción de una parte del aeropuerto, a cambio de que explotara comercialmente esa zona hasta que recuperara la inversión. La concesión tenía un límite de tiempo.
Y aunque por el momento el AICM recuperó la posesión de los locales de la zona internacional, la empresa que llevó el conflicto a los tribunales, está dispuesta a todo.
Por eso, para las autoridades aeroportuarias, el conflicto no ha terminado.
Y tener la administración de esa área no es poca cosa: incluye la comercialización de los locales de la Terminal 1, el ambulatorio público, salas de última espera, el Hotel Hilton, los principales restaurantes y áreas de comida rápida.
Además de que explotan todos los espacios publicitarios de toda esa zona, la operación y administración del estacionamiento público de la Terminal 1, y la comercialización de los pasillos telescópicos.
El contrato firmado entre la empresa Fumisa y el AICM se venció el 31 de diciembre del 2013.
“Conforme a la evaluación económica financiera autorizada por el Comité de Coinversiones, el arrendamiento al que se refieren los contratos mencionados en los antecedentes I y VI y sus correspondientes convenios, tienen una vigencia de 20 años contados a partir del primero de enero de 1994”, dice el documento firmado el 25 de mayo de 1994 por Guillermo Ruiz de Teresa como director general de ASA, y Alfredo Hakim Aburto como presidente del Consejo de Administración de Fumisa.
Sin embargo la empresa consiguió que el juez 29 civil les otorgara un interdicto de prolongación de la posesión.
Este juzgador tiene una serie de antecedentes que lo hacen cuestionable, entre ellos el haber aceptado una demanda contra el periodista Miguel Ángel Granados Chapa por escribir la introducción a un libro.
Además, a quien las autoridades ubican como el principal beneficiado con este conflicto, es al empresario Jorge Gastelum, quien fue detenido en Alemania acusado de evasión fiscal.
El argumento de Fumisa es que en 20 años no ha logrado recuperar la inversión de las obras que realizó, y por eso requiere de más años de ser el administrador de los locales comerciales.
Para el aeropuerto las ganancias ni siquiera pueden ser calculadas pues fue hasta el 2007 se entregó toda la información financiera para poder computar la ganancia. 
Sin embargo, para esa fecha ya existía un conflicto legal entre ambas partes y toda la información fue entregada al Juzgado 67 Civil, en donde inició el pleito.
Los locatarios están entre la espada y la pared. Fumisa no les avisó del conflicto que había con el AICM y que sus facultades administrativas vencían el 31 de diciembre del año pasado. 
Las autoridades del aeropuerto han tenido que establecer contacto con los arrendatarios explicando el problema y haciendo convenios de colaboración al margen de Fumisa.
Otro de los problemas es que durante todos los meses anteriores a que el aeropuerto pudiera tener la posesión legal de los locales comerciales, Fumisa no permitió darle mantenimiento a la zona que administraba.
Es una anarquía en un espacio federal. Con los antecedentes del empresario Jorge Gastelum y el financiamiento económico del grupo Advent, la historia apenas comienza.
El litigio podría irse a otras instancias. 
Y el aeropuerto más importante de la Ciudad de México sería parcialmente propiedad de un particular y no de la nación, como lo establece la ley.
El conflicto
En 1991 el AICM decidió contratar a la empresa Inmobiliaria Fumisa S.A. de C.V. para realizar la ampliación del área de vuelos internacionales y salas de última espera de la Terminal 1. 
Para 1994 se amplió este contrato a 20 años de duración y se implementó la forma de recuperación que tendría Fumisa, mediante un mecanismo financiero determinado por Banobras.
Este mecanismo determinó que tendría una tasa interna de retorno del 12. 82 por ciento. Si había un excedente de esta tasa se repartiría en partes iguales entre la empresa y el AICM. 
En esa época la administración del aeropuerto estaba a cargo de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA). 
En 1998 se crea el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de la Ciudad de México como empresa de participación estatal mayoritaria, y se transfirió a esa entidad la concesión del aeropuerto capitalino.
Fue en 2007 cuando los problemas empezaron. Se presentaron una serie de demandas en contra del AICM además de que presentaron datos financieros sobre la TIR sin permitir a las autoridades del AICM ver los documentos que sustentaban esa información.
El argumento de la empresa siempre ha sido que en los 20 años que lleva administrado los locales comerciales del área de vuelos internacionales no ha recuperado el porcentaje que se fijó en el contrato.
Por eso es que requiere seguir administrando esos locales. 
Por el lado de las autoridades calculan que las ganancias anuales son de aproximadamente 900 millones de pesos y ya recuperó su inversión por mucho.
A principios del 2013 Fumisa interpuso en el Juzgado 29 civil un recurso llamado “Interdicto” para retención de posesión. 
La firma que presentó el recurso fue Gastelum Abogados, también propiedad de Jorge Gastelum, representante del consorcio Advent en México. Y el juez Miguel Ángel Robles Villegas se lo concedió. 

#AICM

Turbulencia en tierra

En el aeropuerto de la Ciudad de México el mal clima se vive dentro. La disputa por espacios comerciales y un negocio de aproximadamente 900 millones de pesos anuales, está apenas por comenzar
 
0
comentarios
A principios del 2013 Fumisa interpuso en el Juzgado 29 civil un recurso llamado “Interdicto”
De acuerdo a Comunicaciones y Transportes, el juez polémico podría ser removido en los próximos días
Se le acusa de no haber pagado esa cantidad de dinero por concepto del Impuesto Sobre la Renta retenido a los trabajadores
El despacho Gastelum Abogados se relacionó también con Mexicana de Aviación, que pretendía rescatar pero no lo logró
Con base en ese recurso Fumisa alega que aún tiene posesión de los locales y debe seguirlos explotando hasta en tanto no se cumpla con lo establecido en el contrato.
Sin embargo el aeropuerto es una zona federal y el juez civil no tendría competencia en el caso. 
Además de que para otorgar el recurso que prolonga la posesión, se basa en una tesis del estado de Tamaulipas que, de acuerdo a los asesores jurídicos de la terminal aérea, no tendría aplicación en el Distrito Federal.
La defensa jurídica del AICM ha respondido con prudencia. Ha llamado varias veces a los representantes de Fumisa a lograr un acuerdo –previo estudio económico– y llevar a buen puerto la relación.
Sin embargo la respuesta de los abogados de Fumisa es que cuentan con el apoyo económico de Advent, y que no claudicarán en su batalla legal para lograr seguir administrando la zona comercial del aeropuerto al menos un par de años más.
Un juez con pasado polémico
El juez Miguel Ángel Robles fue cuestionado por su participación en el caso que involucró al periodista Miguel Ángel Granados Chapa  
“Hay un manejo corrupto de la justicia, no es posible que un juez y tres magistrados hubieran emitido sentencias en sentido distinto del que se produjeron, solo mediante la torcedura inducida de la ley se llegó a ese resultado.
“Hay aquí una torcedura inducida, no sé por qué medios, si por dinero o por presión política, pero no me cabe la menor duda que los jueces, el de primera instancia y los magistrados, no procedieron conforme su libre albedrío y su saber jurídico, otros factores los empujaron a las sentencias que emitieron”.
El 14 de enero del 2009 el periodista Miguel Ángel Granados Chapa dejó caer su metralla sobre el juez Miguel Ángel Robles Villegas, quien dio una sentencia a favor del priista Gerardo Sosa Castelán, quien demandó al periodista Alfredo Rivera Flores.
Granados Chapa también fue demandado pues escribió el prólogo del libro “La Sosa nostra”, autoría de Rivera Flores. Y aunque finalmente Granados Chapa fue absuelto,  la sentencia le pareció absurda y resultada de la corrupción del juez.
En un proceso a todas luces polémico por parte del juzgador, le dio la razón al priista que aseguraba se había dañado su imagen al hacer el juego de palabras de “La Sosa nostra” utilizando su apellidos y comparándolo con la sociedad secreta criminal siciliana “La cosa nostra”.
El juez se tomó dos años en emplazar a los demandados y casi cinco en dictar sentencia. Pruebas fundamentales para su defensa –que llevó la abogada Perla Gómez, hoy titular de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal– fueron rechazadas.
Se permitió a los demandantes 30 apelaciones. Finalmente la sentencia favorable al priista desató una andanada de críticas en la opinión pública por ser considerada un grave daño a la libertad de expresión.
El analista político y director editorial del diario Reforma, René Delgado, escribió con ironía sobre el comportamiento de este juez.
“La demanda data del 6 de agosto de 2004 y está en manos del juez Miguel Ángel Robles Villegas, quien no ha dictado sentencia, y entonces, sin querer o no, el impartidor de justicia ha hecho del proceso judicial un verdadero castigo o calvario para los demandados. 
“Con que tan solo pasara a la segunda instancia, probablemente otro sería el cantar. Si la justicia no fuera expedita ¿cuántas décadas requeriría ese juez para dictar sentencia?”, escribió el 10 de mayo del 2008.
De acuerdo a fuentes de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, este juez podría ser removido en los próximos días. 
Si no fuera así y actuara con la dilación que lo hizo en uno de los juicios más polémicos de la última década, podría meter en más problemas al aeropuerto.
Empresario perseguido
En julio del 2005 la noticia de un empresario detenido en Alemania corrió por todos los medios. 
Luego de tres años de estar prófugo de la justicia, la Interpol atrapó a Jorge Gastelum Miranda en el puerto de Rostock.
La orden de aprehensión había sido girada el 13 de octubre del 2002 por el juez Segundo de Distrito en Puebla, Salvador Martínez Calvillo, luego de determinar que Gastelum Miranda era presunto responsable del delito de defraudación fiscal calificado por 2 millones 706 mil pesos.
Se le acusaba de no haber pagado esa cantidad de dinero por concepto del Impuesto Sobre la Renta retenido a los trabajadores de un ingenio propiedad de Grupo Caze, en el que era consejero administrativo. 
De ahí fue que se diera a conocer, con su despacho jurídico Gastelum Abogados, como el artífice de rescates financieros fallidos, entre ellos el de Mexicana de Aviación.
En el caso de Mexicana de Aviación, Gastelum presumió haberla comprado en mil pesos y aseguró que luego de un traspaso de acciones, la podrían en funcionamiento. 
El día de hoy esa empresa sigue sin dar servicio y para muchos analistas es un ejemplo de la impunidad y argucias legales por parte de empresarios para quebrar una empresa sin tener responsabilidades ante la justicia.
Esa es la zona de turbulencia por la que pasa la nueva administración del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, al pelear legalmente con una empresa que no ha pagado un solo peso, o no ha reportado excedentes después delo convenido en su contrato, por explotar comercialmente una amplia zona del aeropuerto. 
Además de que el caso está entre un juez con antecedentes negros, y un empresario conocido por escaparse del cumplimiento de la ley.

13 enero 2014

DEL CORREO DEL BLOG

Prevé Fumisa acciones legales contra el Aeropuerto

Notimex| El Universal
20:50Ciudad de Méxio | Lunes 13 de enero de 2014
Busca inmobiliaria decretar la invalidez de cualquier contrato que el AICM pudiera suscribir con locatarios
Inmobiliaria Fumisa prevé iniciar acciones legales contra el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México (AICM) en torno al ofrecimiento en renta de espacios comerciales desocupados en la Terminal 1.
"Lo que estaríamos buscando es que se decretara la invalidez de cualquier contrato que el Aeropuerto pudiera llegar a suscribir con cualquier locatario en relación con los locales que pertenecen a Fumisa por contrato" , argumentó el director general de la empresa, Ruffo Pérez Pliego.
Y es que el aeropuerto capitalino retomó la posesión legal de 120 espacios y locales comerciales desocupados, con diversas dimensiones y en condiciones de operar, los cuales puso a disposición del público a partir de este lunes.
De acuerdo Pérez Pliego, a Fumisa le pertenecen en la actualidad 50 locales comerciales en la Terminal 1, los cuales están vacíos o en proceso de comercializarse, por lo que el aeropuerto no puede tomar posesión de las instalaciones sin tener una orden judicial que lo indique.
Dijo en conferencia telefónica que las áreas que Fumisa tiene derecho a arrendar corresponden a la terminal internacional en zona restringida, así como del área pública, y los locales que se encuentran en nacional.
"Tenemos hoy 180 locatarios distintos, algunos de ellos con más de un local, por ejemplo, las tiendas de conveniencia" , argumentó.
Ante esta panorama, "nos reservamos cualquier derecho de ejercer acción legal y retomar la posesión de cualquier local que haya sido tomado por el AICM, como los sellos que aparecen en algunos locales y que carecen de validez porque no son de una autoridad, sino del aeropuerto" , dijo.
El AICM dio a conocer que el 31 de diciembre de 2013 terminó la vigencia del contrato con la empresa Fumisa, por lo que está en posibilidades de arrendar directamente los espacios comerciales en la Terminal 1.
"Los espacios del aeropuerto son bienes de dominio público de la nación y a la conclusión del contrato (este 31 de diciembre) están de nueva cuenta en posesión del AICM" , sostuvo.
Para Fumisa, el vencimiento del contrato está sujeto a que reciban el retorno de su inversión a la tasa de rendimiento que acordó con la terminal aérea, la cual, asegura, no ha sido alcanzada.

limh/rcr

DEL CORREO DEL BLOG

Arrendará AICM al público 120 espacios locales comerciales en T1

Sun, 12 Jan 2014 14:59
México, DF. El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México informó que a partir de este lunes 13 de enero abrirá el arrendamiento al público en general de 120 espacios de locales comerciales desocupados para su renta en la terminal 1.
Desde el pasado 1o de enero el AICM adelantó que los espacios comerciales ubicados en la terminal aérea se arrendarían a partir de este año directamente, ya sin la intermediación de la empresa Fumisa que durante varios años mantuvo el control de los espacios físicos destinados a la actividad comercial en el AICM.
“Al retomar la posesión legal de estos inmuebles, el AICM avanza en normalizar la administración directa del patrimonio federal que tiene concesionado entre el que se encuentran los espacios comerciales, resguardando la propiedad de dichos establecimientos para ofrecer las mejores condiciones de negocio a los interesados en rentar un local comercial”, indicó el AICM en un comunicado.
En días pasados, en otro boletín informativo las autoridades del aeropuerto capitalino informaron que la relación contractual con la empresa inmobiliaria Fumisa concluyó el 31 de diciembre pasado, respetando en todo los términos del contrato firmado entre el AICM y la compañía desde el 25 de mayo de 1994, en el que se pactó que el instrumento jurídico tendría una vigencia de 20 años contadas desde el 1o de enero del 94.
Hasta el momento se desconoce cuántos locales comerciales están desocupados y dispobibles para su arrendo al público. La inmobiliaria Fumisa no ha mencionado si recurrirá a las vías legales competentes para buscar una ampliación del contrato.
En el AICM se tiene todo tipo de servicios comerciales que atienden diariamente a cientos de personas, usuarios de la terminal aérea.

DEL CORREO DEL BLOG

Que Aeromar no se vende (por ahora) y perfila alianza estratégica con Aeroméxico
Una de las 34 leyes en materia financiera que fueron modificadas como parte de la Reforma Financiera fue la Ley de Concursos Mercantiles. De hecho, es la segunda ocasión que este ordenamiento promulgado por vez primera en septiembre del año 2000 se perfecciona.
De los cambios que plantea destaca la prohibición expresa al Poder Judicial de prorrogar los periodos establecidos en la ley. Se busca evitar expedientes como el de Mexicana, donde el juez Felipe Consuelo Soto extendió el procedimiento más allá de 360 días o un año.
Su sucesora, Edith Encarnación Alarcón Meixueiro, es día en que no decreta la quiebra a más de tres años de que la aerolínea suspendiera operaciones.
Los ajustes a la ley concursal pretenden acotar abusos en los esquemas de créditos intercompañías como sucedió con Vitro. El grupo de Federico Adrián Sada se valió de argucias legales en perjuicio de acreedores, básicamente fondos financieros con la complacencia de la juez Sandra Elizabeth López y el magistrado Claudio Pérez.
La Reforma Financiera incorporó el concepto de “acreedores subordinados”, que incluye a aquellos considerados acreedores intercompañías y señala que no se tomarán en cuenta para el voto del convenio concursal cuando represente 25% o más del monto reconocido.
Sólo podrán votar si se sujetan a los términos del acuerdo que suscriba el resto de los acreedores reconocidos.
Otra compañía que pretendió reestructurar sus adeudos echando mano de los créditos intercompañías fue Entretenimiento de México, la operadora de casinos de los hermanos Juan José Arturo Rojas, quienes fueron apoyados por jueces como Julio César Franco Ávalos Ricardo Hiram Barbosa.
Las modificaciones a la Ley de Concursos Mercantiles también amplían el plazo de retroacción, durante el cual se pueden revisar actos sospechosos de ser en fraude de acreedores únicamente para el caso de actos celebrados con acreedores intercompañías.
Un caso que puso en relieve esa problemática es el concurso de La Covadonga, que fundó Amable González y que hoy llevan sus hijos Antonio Santiago González Gutiérrez. Es el principal comercializador de arroz en el país que cayó en insolvencia en 2009 y su proceso sigue abierto.
Con relación al concurso mercantil con acuerdo previo, las modificaciones prevén que se podrá designar a un conciliador que no figure en el registro del Ifecom, que dirige Griselda Nieblas. Bastará que lo acuerden la empresa y los titulares de cuando menos la mayoría simple del total de los adeudos del comerciante. Ya le refería la posibilidad de que los acreedores inyecten “créditos de emergencia” para preservar la marcha del negocio y el valor de la empresa en concurso mercantil. Estos préstamos, que se ven como medida para proteger los intereses de los acreedores, serán tratados como privilegiados para efectos de prelación en su pago.
También hay todo un apartado que busca evitar abusos contra las empresas en concurso, estableciéndose un sistema de responsabilidades para los administradores y empleados relevantes del comerciante cuando le causen daño patrimonial.

DEL CORREO DEL BLOG

¿Canaero o no Canaero?El Lun, 13 de Enero de 2014, 00:08 am, por Alicia Salgado
El 29 de enero concluye el periodo para el que fue electo presidente de la Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero) Andrés Conesa Labastida, director general de Aeroméxico.
Se especula que Fernando Flores, director general de Aeromar desde febrero del año pasado, será quien suceda a Conesa en la presidencia.
Si es así, Flores tiene el desafío de evitar que se sigan confundiendo las metas e intereses generales de la industria con los intereses particulares que cada una de las aerolíneas persigue, pues después de la decisión tomada por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), que lleva Alejandro Argudín, de declarar “saturados” los horarios pico del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que lleva Alfonso Sarabia.
La decisión de reducir a 58 slots para aviación comercial y tres para oficial en horarios pico el número de operaciones autorizadas en el AICM, junto con la decisión fiscal de imponer un IEPS verde a combustible de avión sin importar inversiones en la flota, y otras consideraciones de seguridad en los aeropuertos de GAP, hicieron crisis en octubre, y Volaris, que dirige Enrique Beltranena, tomó la decisión de anunciar su retiro de la Canaero, junto con la salida nada airosa del “soloañero” y primer director ejecutivo, Guillermo Heredia.
Así, desde octubre del año pasado no sólo se busca sustituto de Heredia, sino evitar la fractura de la Canaero, que de paso es financiada mayoritariamente por las líneas nacionales.
Con la crisis permanente que atravesó la aviación civil comercial durante el sexenio pasado, unas veces por inducción regulatoria, otra por costos de combustibles, por la influenza, por impuestos, por aeropuertos, por seguridad, Conesa y especialmente su brazo derecho entonces para asuntos de Industria, Abraham Zamora (hoy titular de la Unidad de Productividad Económica y persona clave en el equipo del secretario Luis Videgaray), lograron convencer a todas las aerolíneas nacionales e internacionales que operan en México de fortalecer a la Canaero.
Para Heredia fue imposible emular a Zamora, porque él tiene una especial visión integradora y enorme capacidad de diálogo y convencimiento a partir de razones, sensibilidad política y capacidad de interlocución clara entre aerolíneas y con autoridades administrativas y legisladores.
El liderazgo industrial de Aeroméxico no está en duda. Es el único grupo con dos aerolíneas en este momento (Aeroméxico y Connect), aporta doble cuota y convocó a las líneas nacionales, las mayores usuarias y beneficiarias de las decisiones comunes de aportar cada una la cuota amplia (250 mil pesos) y sólo Magnicharters de Gabriel Bojórquez (por cierto, la aerolínea que con nueve aviones tiene la flota más vieja y sin expectativa de renovación con 27 años en promedio) se quedó con la cuota de asociado que pagan las internacionales de 90 mil pesos.
La industria en general se encuentra sumergida en una etapa de expansión sin precedente, pese a la falta de actualización de la política aeronáutica, que fue definida en 2002 durante la administración de Fox, modernización que incorpore transparencia, certeza jurídica, mejoras en la regulación, enfoque de conectividad competitiva y sustentabilidad financiera de aerolíneas, entre otras cosas.
Tras la quiebra de Mexicana, la Canaero y la visión de coordinación se fortaleció, pero hoy ni el hecho de que el TUA del aeropuerto de la Ciudad de México se incrementó o que cada día es más escandalosa la sangría de los grupos aeroportuarios sobre las aerolíneas, que los equipos de radar se han quedado anacrónicos, que se requiere revisar la operación de los aeropuertos que administra Aeropuertos y Servicios Auxiliares, que lleva Gilberto López Meyerpara seguir desarrollando mercados punto a punto y regionales.
Tampoco que las aerolíneas internacionales siguen controlando 70% del mercado internacional y que hay presiones fuertes para que el tema aéreo se incluya en el TPP como capítulo para impulsar política de cielos abiertos, nada de eso les convence de que la Canaero es prioritaria para su representación común e interlocución, incluso entre ellos… ¡Qué tal!

10 enero 2014

DEL CORREO DEL BLOG

Interjet protege sus rutas internacionales ante eventual regreso de Mexicana

10 de Enero de 2014 • 11:23hs  •  actualizado 12:30hs
Mexicana de Aviación suspendió operaciones desde agosto de 2010.
Mexicana de Aviación suspendió operaciones desde agosto de 2010.
Foto: Archivo.

El Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Civil revocó un acuerdo dictado en febrero de 2012 por el juez que entonces manejaba el concurso mercantil de Mexicana, Felipe Consuelo Soto, quien ordenó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes notificar a Interjet, Aeroméxico y Volaris que tienen que devolver las rutas en cuanto su antigua competidora reanude laboresCd. de México.- Un tribunal federal resolvió que el Gobierno no puede privar en automático a Interjet de las rutas internacionales que estaban asignadas a Mexicana de Aviación, en caso de que ésta última logre retomar sus operaciones, suspendidas desde agosto de 2010.El Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Civil revocó un acuerdo dictado en febrero de 2012 por el juez que entonces manejaba el concurso mercantil de Mexicana, Felipe Consuelo Soto, quien ordenó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes notificar a Interjet, Aeroméxico y Volaris que tienen que devolver las rutas en cuanto su antigua competidora reanude labores.Los magistrados determinaron que Interjet no puede ser privada de las rutas, incluso si Mexicana retoma el vuelo, si previamente no se le otorga el derecho de defenderse ante el juzgado encargado del concurso mercantil.Se trata de al menos 6 de las 9 rutas internacionales operadas por Interjet: México-La Habana, México-Miami, México-Nueva York, México-San Antonio, México-Bogotá y México-Guatemala"Se debe dar oportunidad a la hoy quejosa (Interjet) de exponer, ante quien así lo ordenó, es decir, el juez responsable, si está en mejores condiciones o no que la concursada de prestar el servicio público aéreo de pasajeros respecto de las rutas internacionales que conforme al auto reclamado debe devolver, y atento a lo dispuesto en la legislación que regula esa actividad", dice la sentencia notificada el 26 de noviembre.En otras palabras, la nueva Mexicana tendría que convencer a la juez Edith Alarcón, sucesora de Consuelo Soto, que tiene mejores capacidades que Interjet para operar las rutas, reto significativo incluso si la aerolínea encuentra un inversionista para rescatarla.Interjet sostiene que las rutas no son parte del patrimonio de Mexicana, sino propiedad de la nación, y que la Ley de Aviación Civil señala que las autorizaciones para explotar rutas internacionales quedan canceladas en automático si el concesionario no las utiliza durante 180 días.Luego de tres años y medio en concurso mercantil, no ha aparecido un inversionista que acredite contar con al menos 250 millones de dólares para sacar a Mexicana de la insolvencia, y todo indica que la única empresa del grupo que se salvará de la quiebra será la basa de mantenimiento Mexicana MRO.

DEL CORREO DEL BLOG

Problema entre AICM y Fumisa afectaría concurso mercantil de Mexicana
10 Jan 14 - 01:29



Vuelamex.com - El experto en temas financieros José Yuste dio a conocer que el problema con el arrendamiento de los locales comerciales en la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y la empresa Fumisa podría afectar en el concurso mercantil de Mexicana de Aviación, esto debido a que pertenece al grupo que mostró interés en comprar la aerolínea.

En entrevista para el espacio noticioso "Atando cabos", con Denise Maerker, Yuste indicó que Fumisa es parte del grupo que desea comprar Mexicana de Aviación, mismo en el que se encuentra Tenedora K, quien tiene las acciones de la aerolínea.

Por otra parte, destacó que cuando se estaba construyendo el área internacional de la Terminal 1 del AICM, Fumisa invirtió en la edificación de los locales, contrato que se vencía en el 2013 y por el que la terminal aérea tenía que pagar una tasa de rendimiento.

"El tema es que no se ha pagado la tasa de rendimiento y el AICM dice que no hizo el contrato, pero sí el gobierno de 1991, motivo por el que se habla de más de mil 200 millones de pesos, caso que ya se encuentra a discusión en los tribunales correspondientes", declaró José Yuste.

De tal forma, indicó, la empresa que arrendaba afirma que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México no puede deshacer el contrato sin pagarle la tasa interna de retorno, la cual se estimaba que fuera del 12 por ciento; sin embargo, Fumisa declara que tuvo, apenas, el cinco por ciento, motivo por el que pide a la terminal aérea que se le pague lo que venía pactado en el contrato.

Es así como, actualmente, los locatarios tienen a dos grupos que les cobran la renta y, por parte del AICM, se les dice que si no pagan están violando la ley general de bienes nacionales, motivo por el que los 180 comercios que se encuentran en la Terminal 1 se encuentran "en el aire".



Fuente: radioformula.com.mx

DEL CORREO DEL BLOG

Sí presionarán a los bancos a prestar másEl Vie, 10 de Enero de 2014, 00:42 am, por Maricarmen Cortés

Se agudiza pleito AICM vs. Fumisa
Mientras, Rufo Pérez Plieg, director de Fumisa, intenta por todos los medios jurídicos mantener su concesión en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, su director Alfonso Sarabia demostró nuevamente su mano dura y no estar dispuesto a esperar.
Sarabia notificó a Fumisa que concluyó su contrato; que se abstenga de cualquier acto de administración, uso o disfrute de los espacios comerciales en la Terminal 1; que desocupe “inmediatamente” las oficinas que tiene en la T1 y que entregue a la caja del AICM los ingresos por el cobro de estacionamiento de la terminal internacional.

DEL CORREO DEL BLOG

Que Aeromar no se vende (por ahora) y perfila alianza estratégica con Aeroméxico

El año pasado, Aeroméxico intentó adquirir sin éxito a Aeromar. La compañía presidida por Eduardo Tricio incluso lanzó una oferta que se quedó corta frente a las pretensiones de Marcos Katz. Asimismo, se acercó a sondear Interjet, la deMiguel Alemán Velasco, pero no pasó de ahí.
Las dos únicas que han mostrado interés en fusionar a Aeromar, que dirigeFernando Flores, fueron las que capitanea Andrés Conesa y la que presideMiguel Alemán. Ni a Volaris de Gilberto Pérezalonso ni a VivaAerobús deRoberto Alcántara les hace sentido su compra.
De los contactos que Aeroméxico sostuvo se desprende un acuerdo comercial que está por darse a conocer. Por lo que se sabe, es muy ambicioso, pues incluye códigos compartidos y, lo más relevante: la posibilidad de poder seguir creciendo en el aeropuerto de la Ciudad de México.
Para los pupilos de Tricio y los de Alemán, la aerolínea que lleva Zvi Katz resulta un bocado apetecible, pues ante la imposibilidad de abrir más vuelos en la capital del país por la declaratoria de saturación, los slots de aquélla se convierten en auténtico oro molido.
Estamos hablando de 100 slots diarios entre las 6:00 y 11:00 de la mañana y las 5:00 de la tarde y 12:00 de la noche. Agregue presencia en la plataforma central y tres hangares de mantenimiento en el mismo atribulado aeropuerto que dirigeAlfonso Sarabia, de los que podría disponer Aeroméxico.
Ayer, el mismo Fernando Flores fue categórico: “Aeromar no está a la venta”. El director de la empresa hizo un recuento de los logros obtenidos en 2013 y que se resumen en la introducción de dos nuevos ATR 72-600 y un tercer jet CRJ-200 que llega a México la próxima semana.
Para soportar la entrada de estos nuevos aparatos el Bancomext, que manejaEnrique de la Madrid, en diciembre les dio un crédito de tres millones de dólares, que se complementa con diez millones más que otorgó en julio para pago de arrendamientos, capacitación y traslados.
Además, abrieron las rutas México-McAllen, México-Austin y San Luis Potosí-McAllen, a las que se agregan Reynosa-Houston, Monclova-Ciudad de México, en febrero, y Piedras Negras-Ciudad de México este mes. La firma continuará abriendo rutas internacionales, sobre todo a Texas.
Aeromar también acaba de recibir la certificación IOSA en materia de seguridad que expide la IATA y terminó de cumplir con los requisitos de mejores prácticas corporativas que fija el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, que presideClaudio X. González.
En ese sentido, refiere Flores, han alineado todas las políticas corporativas al código de mejores prácticas. “Aeromar ahora es una empresa institucional que se rige de acuerdo con los lineamientos de las empresas públicas. Cumplimos lo que exige la Bolsa Mexicana de Valores.”
Finalmente se han incorporado a la aerolínea, en puestos de primer nivel, ejecutivos de gran experiencia en la industria aérea, en las actividades de mantenimiento, motores, relaciones laborales y finanzas, entre otras. La compañía también va a sumar consejeros independientes.
Aeromar se constituyó en enero de 1987, año en que inició operaciones regulares curiosamente desde el aeropuerto de Toluca. Para abril de 1988 fue autorizada para iniciar en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Actualmente opera cerca de 100 vuelos diarios con una puntualidad promedio de 93%, con una flota de 14 aeronaves turbohélice, los ATR-42, más los tres CRJ. En 2013 transportaron aproximadamente a 600 mil personas.
Así que por lo pronto Aeromar se mantendrá en manos de la familia Katz, lo que no cancela ninguna posibilidad de ser vendida más adelante o en cuanto algún interesado ofrezca una cifra que cambie de parecer a los accionistas.