Otra vez el MRO, ASSA, el CAP y la falta de
información en general
Arranco esta columna hablando de la famosa “segunda prórroga”; hasta el
momento ningún sindicato, léase la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de
México (ASPA), la Asociación Sindical de Sobrecargos de México (ASSA), ni mucho
menos el Sindicato Nacional de Trabajadores de Transportes, Transformación,
Aviación, Servicios y Similares (SNTTTASS), mucho menos la Coalición de
Empleados de Confianza (CEC), han sido claros, asertivos ni transparentes.
Nos tenemos que enterar del estado que guardan las cosas por los medios de
comunicación, en este caso por A21, que “en algún momento” entrevistó (porque no
sabemos cuándo sucedió) a la Secretaria General de ASSA, porque todavía
“ostenta” el cargo, Ada Hermelinda Salazar Loza.
La fecha de publicación de la nota no tiene duda; pero en la misma jamás se
dice el momento en que fue realizada la entrevista: ¿ayer, la semana pasada,
hace dos meses? En ella Salazar se refiere al supuesto “acuerdo” con Banorte, y
aclara que solamente es de “palabra”; y cito textual: “Por lo menos a mí no
me gustan ese tipo de cuestiones, porque yo sí tengo palabra, llueve, truene o
relampaguee, pero en México ni el gobierno, ni las instancias gubernamentales,
ni las bancarias tienen palabras, siempre se necesita un documento escrito y
firmado”.
Ada Salazar, dice, “tiene palabra”, y en su lógica los trabajadores de
Mexicana de Aviación debemos creerle ciegamente, porque en ningún momento,
mucho menos en la entrevista con A21, ha especificado cuánto tiempo fue el que
solicitaron las asociaciones sindicales para esta segunda prórroga; queda claro
que en esa solicitud ni ASSA, ni sus representantes, ni Ada Salazar fueron
tomados en cuenta, y es la fecha que no tienen claro “de qué va”. Ada nunca
entendió el tema, ni la importancia el MRO, a pesar de que ASSA forma parte del
Consejo de Administración, y del Fideicomiso 2100.
Dijo, y nuevamente cito textual para que después no ande llorando por los
rincones, la pobre muñeca fea (como protagonista de canción de Francisco
Gabilondo Soler “Cri-Cri”): “Ada Salazar explicó que después de concretar la
firma para la segunda prórroga, se necesita que Banorte realice el avalúo del
MRO y con ello conocer cuál es el precio en el que se podrá vender”.
Señora Salazar, lo explico despacio para que pueda Usted y la gente a su
alrededor lo pueda entender: la obligación del avaluó nunca fue de Banorte, siempre
fue -y remarco el siempre- fue obligación del Consejo de Administración,
pero nunca lo quisieron hacer para no pagar el costo del avalúo de la Base de
Mantenimiento; miente de forma descarada al afirmar que Banorte no hizo su
trabajo; fueron todos y cada uno de los miembros del Consejo de Administración
los incapaces de contratar a alguien que lo hiciera, ni durante los primeros 10
años que se dieron de plazo, ni a lo largo del año y medio que duró la primera
prórroga.
Es fundamental que esto quede claro, y confío en que su abogado (o
abogados) se lo pueda explicar; y no me refiero a Ricardo Mungarro, pues él
siempre ha tenido muy claro este tema, y por eso está enquistado dentro de la
administración del MRO, a pesar de ser un asesor legal externo de la ASSA y no
un trabajador de la antigua Compañía Mexicana de Aviación.
Y si esto no fuera suficiente, les recuerdo que desde el año pasado la Base
de Mantenimiento empezó a recortar gente ante la falta de trabajo. Todo
provocado por la pésima gestión Consejo de Administración, que desde hace
varios años se “sirven con la cuchara grande”, utilizando la opacidad como
bandera, pues no han informado a la totalidad de trabajadores de Mexicana de
Aviación cuál es el estado financiero del MRO, aunque la idea original sea que con
su venta se va a fondear el Fideicomiso 2100.
Un dato sobre la administración del MRO: durante 2025 se inauguró un
elevador especial en la base de mantenimiento, para proporcionar una mejor
manera de trasladarse en el edificio a los compañeros de “movilidad limitada”,
mismo que tuvo un costo aproximado de 2 millones de pesos.
Quienes laboran dentro del MRO, me comentan que por supuesto es una causa
muy noble que exista un elevador que ayude a la inclusividad de todas las
movilidades. Sin embargo, no saben cuántas personas son las que se beneficiarán
de este nuevo elevador. Y no es que sea necesario “un número mínimo” para una
instalación de este tipo. Los trabajadores únicamente piden la transparencia
suficiente para descartar conceptos como “despilfarro”, “desvío de recursos” o
“colusión y sobrepecios”.
Y es que semanas después de la inauguración con bombos y platillos de
elevador, reunieron a los trabajadores para informarles que harán un “Plan de
Estabilización”, pues el MRO prácticamente está en quiebra. Entre tales medidas
de “estabilización” les anuncian que van a recortar el sueldo a la mitad a la
planta que se quede a laborar; yo misma publiqué en mí página de Facebook la
hoja que les estaban haciendo firmar a los trabajadores.
También les avisaron que el área de finanzas se ha visto obligada a andar
correteando a Volaris, para ver si pueden adelantar sus pagos de seis meses,
por el concepto de “parking”, o sea de estacionamiento de sus equipos, los
cuales utilizan el anexo. Y el remate del chiste es que para convencer a los de
Volaris de pagar “anticipado” seis meses, les están ofreciendo un “descuento”
por “pronto pago”.
Les llaman medidas de “estabilización” a algo que en buen español se
debería decir “desesperadas”. No podemos tapar el sol con un dedo, es un hecho
que el MRO cada vez tiene menos trabajo, pero se debe a que la calidad del que
entregaron lamentablemente dejó mucho que desear, a decir de los propios
trabajadores.
Los compañeros dentro del MRO no dudan en platicar cómo les están yendo, y
hablan con natural molestia de lo que se dan cuenta. Supuestamente cuando se
logró que en lugar Jorge Gastelum Miranda, primo de Santiago Creel, se quedaran
los sindicatos al frente de la administración del MRO, se administraría en
beneficio de los trabajadores, de todos, y no solo de unos cuantos.
No sucedió así, y para muestra un botón: se acaba de celebrar la Asamblea
Ordinaria de ASSA, y debo decir que al igual que a muchos trabajadores, nunca
me llegó la convocatoria, y me consta que tienen todos mis datos actualizados.
Y luego, insisto y recalco que el tema de la Caja de Ahorro y Préstamos
(CAP), no se puede abordar en “asuntos generales”, y voy a explicar por qué los
acuerdos tomados en la Asamblea Ordinaria del jueves 8 de enero de 2026 son
completamente ilegales.
La orden del día de dicha asamblea no lo especifica en el punto V “Asuntos
Generales”, y en el Estatuto en vigor está más que claro: Artículo 39.- “Son
atribuciones de la Asamblea General” […] fracción XIII: “Las demás que
establezcan este Estatuto o que se desprendan de su propia naturaleza, siempre
y cuando no se encuentren encomendadas a algún otro órgano de la Asociación”.
Qué importante es el “siempre y cuando”, pues en el caso de la Caja
de Ahorro y Préstamos, esta se debe discutir dentro de su propia asamblea, ya
que le compete tanto a la Comisión de Hacienda como al Secretario Tesorero. Por
eso es importante que lean los estatutos.
Pero aquí no fueron notificados los sobrecargos al servicio de Compañía
Mexicana de Aviación, ni de Aerovías Caribe, ni los de Aeromar y desconozco si
los de Travel. Yo sé que Ada y otros representantes creen que el sindicato
nació cuando ellos llegaron al cargo, pero les explico, por la importancia del
tema del CAP, siempre se llevó una asamblea exclusiva, detallando en la orden
del día los puntos para su discusión.
Me parece inaudito que la Comisión de Vigilancia, cuya labor es la de velar
por la correcta aplicación del Estatuto, haya permitido la toma de los siguientes
acuerdos, todos ilegales:
1.- Autorización del manual y reglamento que establece
los términos y condiciones para el manejo del CAP 2.0
2.- Liquidación de la Caja de Ahorro y Préstamo de Compañía
Mexicana de Aviación (CMA), Servicio Mexicano de Vuelos de Fletamento
(Aeroméxico Travel), Aerovías Caribe (Mexicana Click).
3.- Liquidación del Fondo de Retiro Individual (FREE) de
los sobrecargos al servicio de Compañía Mexicana de Aviación (CMA)
4.- Liquidación
del Fondo de Retiro de los sobrecargos al servicio de Transportes Aeromar,
exceptuando la Caja de Ahorro y Préstamo de (TA).
Debo decir que mis ahorros y los de muchos compañeros, fueron secuestrados -literalmente-
por Ada Salazar, bajo el argumento de que se utilizarían para pagar los platos
rotos del desfalco que (supuestamente, y nunca probado) cometió el anterior Secretario
General, Ricardo Del Valle, al que según ella lo iba hacer pagar con la cárcel
por haber defraudado a los sobrecargos.
La realidad es que ni ella, ni el despacho que la asesora legalmente, han
podido fincarle nada a Ricardo, quien parece estar muy feliz, pues “el delincuente”
como lo ha llamado Ada, está libre y sin nada de qué preocuparse.
Ligo estos dos temas porque ASSA es parte del Consejo de Administración del
MRO, y cobran muy bien por ello, y para mí está más que claro que el afán de “acelerar”
estos acuerdos del CAP, es para darle carpetazo al caso Mexicana y darnos una
patada a los trabajadores, y así los sobrecargos de Aeroméxico se queden, exclusivamente,
con la sede sindical.
Y tengo que decirles: están muy equivocados si creen que lo pueden hacer; ese
sindicato se construyó con el trabajo y sacrificio de los sobrecargos de dos
empresas: tanto de la antigua Mexicana como por los de Aeronaves de México, que
después transitaron en Aerovías de México. Ni la historia, ni el legado le
pertenece a una sola de ellas; les guste o no, seguimos siendo agremiados. Si
no fuera así, entonces ¿por qué ASSA está dentro del Consejo de Administración
del MRO?
No es suficiente que la actual Secretaria General diga y repita que como no
“legitimamos” un contrato muerto, los trabajadores de Nuevo Grupo Aeronáutico
(NGA), ya somos harina de otro costal. ¡Por favor!, licenciados, abogados y
pasantes de su despacho legal, ¿pueden explicar en el quinto piso que en
derecho nada es automático? ASSA de México tiene obligaciones para con
nosotros como grupo de trabajadores, y nosotros tenemos derechos, mucho más
allá de que desde ahorita quiera ir preparando el terreno para decir que como
ya no pagamos cuota sindical podemos ser “peluseados”.
Lo digo fuerte y claro: los acuerdos de la Asamblea Ordinaria del 8 de
enero del 2026 son ilegales, y van encaminados a darnos una patada, para robarse
nuestros ahorros del CAP, el 50% de la sede sindical, y del inmueble de la
guardería. Y de paso, “amarrarle las manos” al nuevo Secretario General Rafael
Munguía, con una bomba disfrazada de “entregar las cuentas claras”, pero que
más temprano que tarde explotará, provocando un incendio en el sindicato que
hará ver al Armagedón del Apocalipsis como una fogata para asar bombones.
